Si tras tanto impedimento
nuestro amor se lleva a cabo,
si fondea en un buen puerto
donde pueda estar a salvo
de añagazas y mentiras,
será que tenemos suerte
o que el amor nos inspira
un valor inmenso y fuerte.
Porque difícil nos ponen
incluso llegar a vernos.
Las circunstancias se oponen;
quieren crear un infierno
donde el amor se consuma
tildándolo de pecado.
Mas no puede quien nos juzga
luchar contra él. En vano
levantarán barricadas
entre nuestros corazones.
Ambos sabremos saltarlas
sin miedos y sin temores.
Que nada puede oponerse
a un cariño verdadero.
Yo lo siento. ¿Tú lo sientes?
¡Pues que calle el mundo entero!
De nada sirven barreras
que un corazón libre salta.
Yo las saltaré aunque muera
porque valor no me falta.
A nadie quiero hacer daño
ni dolor causar a alguno.
Mas han de pasar los años
y tú y yo estaremos juntos.
Así que queda tranquila,
dispón ya de tu equipaje.
Los días pasan deprisa
y, en nada, serás mi amante.
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