Sé
que estabas inquieta y esperando
en tanto yo yacía en brazos de Morfeo.
Yo sé que tú sentiste rabia y pena,
que sufriste el ataque de los celos.
Y yo, mientras, aquí estaba soñando,
sumido en el más dulce de los sueños.
¿Sabes con qué soñaba, vida mía?
Si lo adivinas, quizás hasta te dé un beso.