Quiero
fundirme contigo en un abrazo
como nunca en mi vida haya sentido.
Quiero sentir tu carme palpitante,
tu corazón latir enloquecido.
Quiero beberme de tu boca
esa ambrosía que me trastorna en loco.
Por mucho que bebiera de tus labios
siempre creeré que me he bebido poco.
No quiero que te vayas de mi lado,
que junto a mí, feliz, te quedes siempre.
Quiero soñar despierto, enamorado,
que junto a ti me alcanzará la muerte.
Pero es sueño vano, vida mía.
Yo sé que habrás de irte y sólo puedo
rogar a la Fortuna que regreses,
guardando mientras tanto tu recuerdo.
Poema anterior
Menú Poema
siguiente
|