Los
besos que tú me des
los guardaré como el oro.
Como se guarda un cariño,
como se guarda un tesoro
Y si algún día me falta
ya sabré dónde buscarlos:
En los fondos de mi alma,
en el dulzor de mis labios.
Porque aunque tú te marcharas,
yo sé que tú me quisiste.
Y sólo de recordarlo
nunca más estaré triste.
Poema anterior
Menú Poema
siguiente
|