¿Es posible que así, sin conocerte,
tan sólo por palabras dibujadas
con tu sentir profundo en unas teclas,
hayas hecho vibrar algo en mi alma?

Me parece mentira o sólo un sueño.
Quimeras de una noche, solitario,
mas mi alma has llenado de alegría
y mis sueños febriles has calmado.

Sé bien que no podré ni conocerte,
que todo pasará y he de olvidarte,
mas sólo por el tiempo que has perdido
te agradezco, profundo, esos instantes.

Es larga la distancia que separa
tu cuerpo de mi cuerpo ilusionado
pero más hondo es el foso que me impide
siquiera susurrarte que te amo.

Sé fiel a tu conciencia y a los tuyos.
No quemes por mi mal su confianza.
Olvídate que un día nos hallamos
y olvídate también de mis palabras.

Que mi camino es triste mas sé andarlo.
He tropezado y caído muchas veces.
Una vez más no tardaré en alzarme
tornando a sonreír con gesto alegre.

¿Que esa sonrisa oculta mi amargura?
Eso es problema mío y de mi mente.
Tú olvida mis problemas, feliz ríe,
y deja que yo siga la corriente.

¿Hacia qué abismo iré? Nada te importe.
Ya he navegado en aguas desbordadas.
Alguna vez, Dios quiera que sea tarde,
mi barco se irá a pique y yo a la nada.

Pero por pronto que olvides mi presencia,
por muy fugaz que fuera nuestro encuentro,
no olvides que por ti fueron escritos
con lágrimas de sangre algunos versos.

Sangre de un corazón que sentía ansias
de amar y ser amado. Una locura.
Y por amar fui loco. Tenlo en cuenta
Entiéndeme y perdona con dulzura.

Que a ti te sobra y sabes prodigarla.
Un ángel fuiste y lo serás por siempre.
¿Ves? Has hecho surgir de mi alma estéril
un poema de amor y estoy alegre.

Aquel cerebro que yo creí ya muerto
para sentir vibrar la Poesía
ha abandonado la prosa hiriente y ácida
y hoy nace poderoso a nueva vida.

Poema anterior                                  Menú                         Poema siguiente

Hosted by www.Geocities.ws

1