¿Ves
esa florecilla?
Está pronta a nacer.
En cuanto el aire
la bese con amor y el sol la bañe,
crecerá por doquier.
Pues tú has sido así, flor,
la más hermosa,
que, apocada, vivías en tu sed
de amar y ser amada,
hasta que el rayo
te inundó, de mi amor,
y te hizo ser.