¡Suena, bate, llora..!
Las cuerdas de mi lira me dicen su canción.
Mis dedos temblorosos la acarician
y la ocultan, después, en un rincón.

¿No veis que ya no tengo casi fuerzas?
¿No ves cómo mis ojos ya no ven?
¡Suena, bate, llora..!
Es inútil. Ya las cuerdas,
al compás de mi mano creadora,
no se han de mover...

 

 

 

    Poema anterior                                  Menú                      Poema siguiente  

Hosted by www.Geocities.ws

1