| En
tus ojos traviesos se esconde un duende, un mágico misterio, un cascabel alegre... ¡Quién pudiera su risa mirar de cerca, sentirse transportado hacia otra esfera donde poder besarte..! ¡Ay, quién pudiera robarte una mirada, niña querida! ¡Ay, quién pudiera perder el alma por tu sonrisa! En tus ojos traviesos se esconde un duende... ¡Quién pudiera en su cueva dormir por siempre...! |