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Cabizbajo se andaba Don
Quijote
pensando en la beldad de Dulcinea,
pues Sancho le contó que era muy fea,
patizamba, ojituerta y con bigote.
- Del embrujo de un mago sufre azote,
que busca con maldad que así se vea;
mas la he de liberar, que no sea rea
de ese hechizo fatal, de ese pegote. -
Ajustóse la lanza con esmero
Y, presto a alancear, tomó el camino
del Toboso añorado, el caballero.
Mas, por torpe crueldad de su Destino,
un gigante cruzóse en su sendero.
Ya sabéis el final: Era un molino.
Después de tal evento, ya no hay duda
de que fuera la bella bigotuda.
Pero a Alonso importó poco tal cosa,
en sus sueños soñaba que era hermosa. |
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