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No he buscado jamás hallar
la fama
ni el aplauso banal. Mas satisfecho
me encuentro si mi trazo bien derecho
considero que escribo. Si me escama,
reconozco mi error; mas si la llama
de la Musa me alumbra saco el pecho.
Que la falsa modestia la deshecho,
y no es por vanidad; es que en la cama
me gusta descansar con gran sosiego,
a salvo de inquietudes y quebranto.
Y si bordo el poema surge el ego,
mas si mal me saliera brota el llanto.
Soy hombre y orgulloso, no lo niego;
mas pienso que triunfar no es para tanto. |
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