Mi amor se me murió...

  Mi amor se me murió, ¡qué tontería!,
después de aquella noche. Ya se sabe,
saciada la pasión, qué duda cabe
que el amor es tan sólo una utopía.

Un sueño tan fugaz que dura un día,
una dulce ilusión que arriba suave,
que luego desarbola nuestra nave
con su loco furor y su energía.

Y una vez el deseo satisfecho,
se acaba tan deprisa como vino.
Es la dura verdad, pero es un hecho:

Cada cual marchará por su camino.
A veces queda siempre algún recuerdo,
mas las más si te he visto no me acuerdo.

 

A poema anterior                               A Menú                      A poema siguiente

 
Hosted by www.Geocities.ws

1