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No sé qué encontraré, mas
nada espero
que sea diferente a lo pasado.
Una noche de amor, más placer dado,
una nueva aventura... Y soy sincero:
Si pudiera de nuevo desde cero
partir sin recordar, daría de lado
el son de las sirenas con agrado,
que es cántico a la postre traicionero.
Mezclaron, sin piedad, con ambrosía,
cicuta y fue letal ese brebaje.
Sí, todo muy amoroso parecía
mas luego resultó ser un ultraje.
Al cabo, la traición, la felonía;
ni un adiós tan siquiera, ni un mensaje.
¡Disfrutad vuestras vidas! Si traidoras
supisteis ser ayer, hoy sois señoras.
Eso, al menos, dirán vuestros maridos
y lo dirán de veras convencidos.
Yo no diré más nada, porque luego
resulta que al final todo fue un juego.
Un lance donde fui yo mala sota,
perdiendo la partida por idiota. |
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