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¿Qué pasó por tu mente,
qué problema
a quitarte la vida te dio influjo?
¿Es que acaso la muerte te sedujo
poniéndote, fatal, en tal dilema?
El caso es que elegiste un buen sistema:
Del aire te privaste y ese flujo
de anhídrido viciado te condujo
a hallar la solución de tu teorema.
A ver si soluciono yo ahora el mío,
porque muerte dejaste en mi morada.
Que no me den disgustos sí confío,
pues dejaste la cosa calculada.
Al cabo, organizaste poco lío:
Se llevaron tu cuerpo y luego nada. |
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