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¿Qué pasa por tu mente en
este instante,
qué piensas allá a solas en el río,
qué sueñas, dímelo, cariño mío,
recuerdas a quien quiere ser tu amante?
Me has dicho que es así; pero, no
obstante,
en ésas tus palabras no confío.
Que antaño me engañaron y no fío,
que el amor es voluble y no constante.
¡Cabezas femeninas, caprichosas,
cubiertas por espléndidos cabellos
que enmarcan esas caras tan hermosas
y cubren que se ocultan bajo ellos
ideas traicioneras, mentirosas!
¿Cómo pueden fingir seres tan bellos? |
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