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Bien cercano Madrid ya se
divisa,
ya me aguarda el hogar de mis mayores,
los brazos que me esperan, los amores,
la tierra que se añora y que se pisa.
En busca de mis lares vuela aprisa
la mente, más veloz que los motores;
tengo sueño y cansancio, siento ardores
por tenerte a mi lado, tengo prisa.
por ver las esmeraldas de tus ojos,
por ceñir amoroso tu cintura,
por besar con furor tus labios rojos,
fruta dulce y sabrosa, ya madura.
Que me cuentes tus penas, tus enojos,
en tanto te acaricio con ternura.
Y, después, sumergirnos en el nido
dejando las locuras al olvido;
borrarlas para siempre de mi mente,
no volver a soñar inútilmente. |
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