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Si soñar por soñar no
cuesta nada
y el sueño es placentero, va la mente
a embriagarse con sueños de demente,
que es bebida barata aunque arriesgada.
Pues lleva en sí una mezcla envenenada
que el que abusa de ella e impaciente
bebe dicho licor tan solamente,
se deja en la cosecha la soldada.
Prefiero yo vivir de realidades,
dejando para el resto las quimeras;
me gustan más amargas las verdades
que las dulces mentiras traicioneras.
¿Mujeres por placer y vanidades?
Conllevan a malsanas borracheras. |
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