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¿Que hay otro que más
conviene?
Tienes razón, yo soy pobre.
Él tiene mucho dinero,
puede dar y que le sobre.
Que, al fin y al cabo, un poema
no sirve como presente.
Lo que vale en este mundo
es una cuenta corriente.
Es el poema más grande
y nada se le resiste;
Sólo me cabe el consuelo
de saber que me quisiste.
¡Anda ya y que te aproveche
y que te dé buena vida!
Por mí no sufras más penas,
que al final todo se olvida. |
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