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Tal vez puedas pensar que no
te quise
pero ten muy en cuenta que fue cierto
el amor que te tuve, aquel cariño
que a los dos nos llenaba de contento.
Mas un día te fuiste sin más caso,
dejándome tan solo como a un muerto
se le deja en la fosa, allá perdido,
como olvidas sin más un libro abierto.
Y el mío todavía tenía letras,
aún quedaban capítulos enteros
para haberlos leído los dos juntos,
mas tú te protegiste en tu silencio.
Preferiste dejar lo que te daba,
poco era, en verdad, mas muy sincero.
La culpa, como siempre, no la tiene
mas que el pérfido y mísero dinero.
¿Que no habría de darte muchas cosas,
que a mi lado tu porvenir sería muy negro?
Así es, pero supe regalarte
el collar más hermoso, el de mis versos.
¡Anda y busca por ahí quien pueda
dártelo!
Tal vez logres amor y así lo espero,
pero nunca podrán engalanarte
como hiciera yo un día con mis sueños. |
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