Características del CHPR:
- El Centro Hospitalario Pereira Rossell, atiende por un lado a niños y adolescentes hasta los 15 años y por otro a madres de todas partes de Uruguay. Los niños en la parte de Pediatría y las madres en el Hospital de la Mujer.
- El Hospital atiende solo en Emergencia y en las policlínicas (cardiología, oftalmología, psiquiatría, traumatología, quemados, gastroenterología, infecto-contagiosos, etc.) aproximadamente a 1000 niños y adolescentes por día, dependiendo este número de la época del año.
- Muchos niños y adolescentes que asisten son los de más bajos recursos.
- La mayoría de los niños y adolescentes que van a atenderse al Hospital tienen una espera mínima de 3 horas.
- Hay muchos niños y adolescentes que deben asistir por lo menos una vez por semana a realizarse algún tratamiento médico.
- La mayoría de los niños y adolescentes llegan al Hospital con temores y ansiedad ya sea porque vayan a ver al médico o a realizarse algún estudio, vayan directo para internarse previo a alguna cirugía, etc.
- El Hospital se encuentra en constante búsqueda de superación, contando con el apoyo de Fundaciones y grupo de voluntarios. Es el hospital que recibe el mayor porcentaje de dinero por parte del gobierno, porque los gastos son enormes, abordan cifras millonarias.
La Fundación Amigos del CHPR ve la importancia de:
- Que se respete el derecho a la educación que tiene todo niño aunque esté hospitalizado.
- Mejorar la calidad de tiempo de espera de esos niños y adolescentes durante la permanencia en el Hospital
- Ayudar a acelerar procesos de recuperación de los pacientes.
De este modo instaló una ludoteca en diciembre de 2004, en la planta baja del sector pediátrico, próximo a las policlínicas. La misma funciona de lunes a viernes de 8 a 12 horas; diariamente concurren aproximadamente 60 niños y adolescentes de entre 1 y 15 años.
Desde su inauguración a la fecha de hoy ha asistido un total de
30.689.
Podemos afirmar que a partir de la inauguración de la ludoteca, hay un antes y un después. Los niños que antes estaban temerosos y aburridos, al lado de sus padres, ahora dejan a los familiares y se van a jugar en la ludoteca, incluso después que el médico los atiende quieren volver.
La ludoteca hospitalaria no es solo un ámbito de recreación y educación, sino también un ámbito para sobrellevar una enfermedad y ayudar a curarse. Consideramos que tanto la lectura como los diferentes juegos con que contamos, las computadoras y las actividades de expresión que se realizan tienen también un rol terapéutico que promueve salud ya que la salud no sólo atañe al cuerpo sino también a la mente.
La ludoteca es muy colorida, tiene muchos juegos, una biblioteca con más de 1100 libros, computadoras, y materiales para realizar actividades expresión (plástica, música y teatro). Siempre reina un ambiente de alegría y serenidad.
Trabajando allí desde sus comienzos, pude acercarme a la realidad que viven quienes allí se atienen, donde las esperas para ser atendido o para tener fecha y hora para una cita con algún médico son muy largas.
Al Hospital asisten personas de todas partes de Uruguay con muy bajos recursos. Durante la permanencia de los pacientes en el Hospital siempre les surge alguna situación a resolver, donde los desafíos son mas grandes aún cuando las personas cuentan con bajo nivel de instrucción.
ucede a menudo que personas se acercan pidiendo ayuda pues al no saber leer, muestran el papel que les dio el médico de su barrio y preguntan a dónde tienen que dirigirse. O alguna otra situación que tengan que resolver como por ejemplo van a ver el anestesista con su hijo pues lo van a operar de vegetaciones por ejemplo en poquitos días y resulta que no lo pueden operar en esa fecha porque está con resfrío, por lo que arreglan la siguiente fecha para operarlo y lo más próximo que hay es dentro de tres meses.
La ludoteca en esos casos también cumple una función importante para los padres, pues pueden mientras hacen todos lo trámites, averiguaciones, esperas etc., estar tranquilos de que sus hijos se encuentran bien, disfrutando en un espacio donde pueden jugar y divertirse. Y ese aspecto de la seguridad y confianza es un punto muy importante pues la ludoteca no solo debe inspirarle esa confianza a los padres para que se sientan bien mientras sus hijos permanecen allí, sino que también debe de inspirar confianza y seguridad a los niños, pues son ellos quienes se quedan solos en un lugar tan grande como el Hospital y donde en la mayoría de las veces no conocen a nadie.
Ayer por ejemplo viví una experiencia que muestra cómo los niños sienten esa seguridad en la ludoteca. Inmediatamente que abrí la puerta de la ludoteca, un niño pequeño (1año y 1/2) que ya había venido alguna otra vez, pero siempre entraba de la mano de su madre, entró y fue directo a buscar un bugui.
Luego de un rato la mamá que estaba sentada en los bancos de afuera, esperando para que lo atiendan en oftalmología me dijo que estaba asombrada de ver cómo había venido solo, pues era la primera vez que se había desprendido de ese modo. Otro caso similar sucedió también en estos días cuando una niña de 3 años (era la 3ra vez que asistía a la ludoteca) fue sola mientras el padre esperaba en una fila cercana a la ludoteca. Él quedó sorprendido al ver cómo vino sola, pues manifestó que ella no se desprende fácilmente de él.
Otro aspecto muy importante es la vinculación que se genera principalmente entre niños, adolescentes y ludotecario en la ludoteca.
Los vínculos pasan a establecerse en un nivel más allá de los intereses particulares o las actividades que cada uno desarrollan durante el día. “La ludoteca invita a descubrir nuevas relaciones con los otros donde todos entran en esa magia de comunicación dejando brotar lo que tienen mejor de cada uno y se manifiesta el deseo de vivir con dignidad” .
De este modo el ambiente que reina en la ludoteca es cordial, donde el respeto, la tolerancia, la solidaridad y las ganas de compartir con otros tienen un sitio de honor. Y esto se percibe solo con dar una mirada y ver a cerca de 30 niños de diferentes edades (desde 1 hasta 15 años) que no se conocen entre sí, interactuando con gran naturalidad y armonía, sin violencia y con alegría. Y más aún si tenemos en cuenta que todos esos niños están esperando para ser atendidos en algún sector del Hospital ya sea cardiología, odontología, psiquiatría, oncología, vacunaciones, etc. Es decir, que tienen alguna dolencia o situación a resolver.
Es impresionante observar el gran poder de la ludoteca con respecto a que da la oportunidad al niño, adolescente y a quien concurra de disfrutar y entrar en un túnel hacia el mundo de la diversión, la creación y el descubrimiento; generándoles esto un estado particular de felicidad que muchos de ellos logran prolongarlo aunque tengan que irse, y otros principalmente los pequeñitos de menos de 3 años, lloran en el momento que tienen que irse y desprenderse de ese espacio. Me ha sucedido de interactuar en diferentes oportunidades con niños, en forma divertida y sin observar dificultades aparentes, creando un buen vínculo con ellos. Luego de algún modo (ya sea por ellos, sus padres o algún conocido) me entero de su realidad, realidades que viven esos niños muy fuertes como estar esperando que judicialmente se designe en dónde va a vivir, u otras situaciones como cuando la maestra le da pase para consulta con psiquiatra por problemas de atención o de conducta en clase. O estar en el Hospital pues es paciente oncológico y hace tres años que le descubrieron un tumor cerebral lo que implica que su ritmo de vida en general sea muy diferente a la de otros niños.
O en fin muchas otras situaciones que aunque sí se observen dificultades para vincularse o un disminuido nivel de resolución de situaciones problemáticas acorde a su edad, no impide que se diviertan y pasen buenos momentos, en comparación a las realidades que viven (víctimas de abuso, o hijo de padres que son hermanos entre sí, etc.).
Un día una mamá me dijo que con la maestra descubrieron que lo que su hijo necesitaba para mejorar su rendimiento en la escuela era ir a ludotecas. La maestra se sorprendió mucho un día en que el niño se comportaba muy, muy diferente a cuando antes. La madre le respondió que el motivo de ello era que el día anterior había estado toda la mañana en la ludoteca.
También se han asombrado psiquiatras que han observado a alguno de sus pacientes violentos y con dificultades de vinculación, interactuar en la ludoteca en forma serena y alegre.
Desde que la ludoteca comenzó a funcionar en el Hospital se ha observado una evolución en el comportamiento de los niños, adolescentes y adultos en la misma. Al principio era muy frecuente que encontrara a algún niño que quisiera llevarse algún juguete y hasta que los padres promovieran eso, al no decirles que lo devolviera cuando veían que se estaba llevando algo.
A medida que fueron pasando los meses, esto dejó de suceder y últimamente en el año anterior han faltado muy pocas pertenencias.
Esto demuestra que los niños se sienten dueños del lugar y que lo cuidan, aspecto contrastante al problema que enfrenta el Hospital referente a que faltan muchas cosas como grifos, partes internas de las cisternas y hasta aparatos médicos de gran valor económico.
En la ludoteca los niños están aprendiendo desde chicos a cuidar lo que hay en el Hospital, siendo ésta una forma de contribuir a revertir ese gran problema al cual se está enfrentando.
La ludoteca en el Hospital tiene las siguientes finalidades:
- Favorecer el desarrollo de las potencialidades de la persona.
- Generar un espacio en que los niños y adolescentes que asisten al Hospital, tengan una espera activa y creativa a partir de instancias lúdicas.
- Promover experiencias felices en todos los que asistan a la Ludoteca.
Y apunta a:
- La promoción de hábitos saludables para mejorar la calidad de vida (higiene, alimentación, actividad física).
- Generar un espacio en que prime la alegría acompañada del respeto, la tolerancia y la cooperación, valores importantes para que la convivencia sea armónica y feliz.
- Integrar el libro al conjunto de juguetes como una opción más de entretenimiento y promover acciones que favorezcan la lectura como herramienta de desarrollo personal y social.
Todo esto tiende a cumplir un rol terapéutico en el niño ayudándolo a disminuir la angustia, el temor, y todo esto contribuye a su recuperación.