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Danza del vientre Un poco de historia... Los orígenes de la Danza Oriental surgen del deseo de las mujeres de Oriente Medio de expresar el placer de estar con otras mujeres, con otros miembros de su familia y con sus amigos. Hoy, esta actividad proporciona una oportunidad de acercamiento a una antigua tradición. Es, además, una forma de expresión creativa y permite obtener los beneficios derivados de una buena preparación física. La Danza del Vientre puede ser una forma de meditación; tanto durante la clase, como cuando bailamos solas o actuamos. Al practicar la Danza del Vientre, se vive el momento, con una completa concentración en nuestros cuerpos, en nuestra respiración y en la música. Así, conectamos con nuestro poder femenino (nuestro ‘Shakti’ como se la llama en el Lejano Oriente), consiguiendo unir nuestro cuerpo y nuestra mente con el universo. Los pasos de baile que conocemos como danza del vientre viajaron desde Oriente Medio a Occidente a través de la Ruta de la Seda y la Ruta de los Gitanos. En los últimos 25 años, la danza del vientre ha florecido en el mundo occidental. Muchas bailarinas de Oriente Medio se han asentado en Europa y los EEUU, donde se sienten libres de trabas culturales y religiosas y pueden explorar y ampliar esta forma artística. Hoy por hoy, en todo el mundo, las mujeres están explorando su creatividad, su espiritualidad y su sensualidad con la ayuda del poder transformador de la danza del vientre.
Principales beneficios La práctica de la danza
del vientre desarrolla y tonifica los grandes músculos del cuerpo y -con
sus ondulantes movimientos-, ejercita los músculos que rodean los órganos
internos, proporcionándoles un masaje muy beneficioso. Las mujeres que
bailan la danza del vientre son más capaces de llevar a cabo los trabajos
cotidianos y soportan mejor los rigores del parto. |
Para
todas las mujeres
Cualquiera que sea tu edad, forma, estatura o experiencia previa con el baile, la danza del vientre es una práctica que te ayuda a encontrar y expresar tu gracia interior y tu sensualidad, mientras da firmeza a tu cuerpo y re-esculpe tu figura. Poco a poco aprenderás a aislar, combinar y encadenar los movimientos con las vibraciones rápidas de las caderas y los hombros, a la vez que aprendes a mover los brazos y manos con gracia.
La danza también funciona como terapia mental: al entrar en contacto con el propio cuerpo a través de la expresión corporal, se produce un desbloqueo psicológico. La práctica continuada de la danza oriental ayuda a corregir la postura, aumentar el poder de concentración y equilibrar los dos hemisferios del cerebro.
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¡Novedad!
Danza del vientre para madres e hijas.
Puedes aprender Danza del Vientre junto a tu hija. Compartirás con ella, no sólo tiempo e intereses, sino también la diversión y los beneficios de esta actividad. |
Si
quieres información sobre mis clases de danza del vientre, no dudes en ponerte
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