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Era de noche. Una noche amarga y silenciosa. El cielo caia gris sobre todos los seres mientras Michelle caminaba saltando por entre las ruinas de ese lugar abandonado hacia siglos. A lo lejos, sus compa�eros acampaban a la orilla del rio, entre fogatas y risas. La chica se aventuro por un pasadizo y avanzo en tinieblas, antes de que la tierra se hundiera a sus pies y resbalara dentro del abismo, golpeandose en la cabeza al caer, luego perdio la conciencia. Cuando desperto, no supo cuanto tiempo habia transcurrido. Ahi todo era una oscuridad total. Quiso incorporarse pero un dolor insoportable la trajo de vuelta a la realidad. Largo rato. Luego empezo a gemir en ese humedo y frio lugar. El tiempo transcurria sin medida hasta que escucho algo y puso atencion. Eran voces. Penso que se trataba de sus compa�eros y empezo a gritar, a pedir ayuda... nada. Las voces se acercaban mas y mas a ella. Michelle contuvo el aliento cuando se percato que no eran voces... eran lamentos. Sintio un escalofrio que la recorrio y su frente se ba�o en sudor... ahi no podia haber nadie, ya que esas ruinas se hallaban a la salida del pueblo olvidado -como decian llamarle al lugar- y no habia rastros de civilizacion en kilometros a la redonda. Michelle ahogo un grito cuando una sombra se movio "una rata quiza" -penso, intentando incorporarse mientras los lamentos se acercaban mas y mas al punto que parecian estar exactamente arriba de ella, mientras los movimientos sutiles de algo que vivia ahi en la oscuridad, la presion sofocante, la tension y la claustrofobica negrura le aceleraron el corazon y un grito escalofriante y lleno de terror surgio de su voz antes de volver al silencio total... finalmente un revoloto de vampiros salio de la cueva, asustados por su propia sombra. |
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Dias despues, alguien afirmo haber visto a Michelle caminar sin rumbo fijo. Sus compa�eros la buscaron durante tres dias por todas partes sin exito alguno. Solo uno de ellos afirmo que no volveria hasta encontrarla. Azrael fue al poblado mas cercano e indago con la gente del lugar. -no, joven. No sabemos nada de la se�orita. �Que nadie les advirtio que no se acercaran por esos rumbos? - le decian y Azrael negaba con la cabeza. -pues tenga cuidado, que ese lugar esta encantado- repitieron y el chico esbozo una sonrisa "tontos" pensaba y dio la media vuelta, pero una voz lo detuvo. -oiga, amigo, �quiere saber donde esta su amiga- dijo el extra�o y al chico se le ilumino el rostro. -�claro, digame!- apresuro al tipo-calmado... antes vamos a tomarnos una copita, yo lo invito...- se�alo aquel con su sombrero en la mano y se alejaron a la unica cantina que se hallaba en ese pueblo. El sol ya se habia ocultado tras la colina.El ambiente era sordido y la gente empezaba a divagar. Azrael veia como su acompa�ante se iba transformando poco a poco. Por ratos sonreia, luego iba contando sus penas una a una y termino cantando una especie de plegaria, tan triste y dolorosa que sus compa�eros se unieron a los lamentos. Finalmente, cuando hubo recuperado la cordura, se acerco en tono confidencial. Su aliento alcoholizado hizo retirarse al chico, pero aguardo las noticias de su amiga. -lamento deshirloo, pero tu amigaaa... - decia aquel, con las palabras trabadas. -�como? no entiendo...- dijo Azrael acercandose, tratando de captar las inaudibles frases. -tu amigaa, eshta muertaa, p-pero ya no esh de eshte mun-mundoo... esh ahora una vam-vamphirooo...- dijo aquel antes de que cayera bocabajo en la mesa, azotando. Azrael miro a todos lados. Nadie parecia mirarlo ni se percataba de el. De hecho, todos parecian de cera, inmoviles, con la mirada fija en el abismo. Con una opresion en el corazon se deslizo lentamente de ese lugar, que estaba frio y oscuro, alumbrado aun con velas. Salio a la noche a tomar aire fresco para despejarse la mente. El cielo, nublado, amenazaba con tormenta, pero se sentia un ambiente denso aun estando afuera. No habia aire. El camino de tierra se perdia en la oscuridad y a los lados un panorama desertico le acompa�aba. Azrael camino hacia la posada, silbando nerviosamente. Por el camino solo podia divisar a lo lejos las luces de las casitas, diseminadas por aqui y por alla, pero no habia movimiento ni ruido. Ahi la gente se encerraba en sus casas desde temprano y solo la cantina permanecia abierta pero ya nadie salia sino hasta el amanecer. El chico avanzabe en silencio y tropezo de pronto. Al volver, una cruz peque�a de madera, yacia semienterrada enmedio del camino. Al agacharse para examinarla, un viento frio llego del desierto y lo empujo suavemente, quitandole el aliento. El chico se quedo paralizado un instante. Luego vio a su izquierda una sombra que se deslizo, atravesando el lugar y se perdio del otro lado de la carretera �quien anda ahi? dijo, pensando que tal vez seria alguien que queria jugarle una broma pesada "ya te vi..." dijo sondeando la densa oscuridad y al voltear, una figura de largos vestidos blancos se hallaba parada frente a el, mirandolo fijamente desde la cuenca vacia de sus ojos. Azrael lanzo un alarido y cayo al suelo, retrocediendo. Solo queria huir de ahi, pero esa voz lo tranquilizo. -�calmate, soy yo, Michelle!- dijo la chica y trato de calmar al chico, quien estaba tembloroso, presa de un panico atroz. -es... yo.. p-pp...- intentaba decir, tembloroso, sintiendo el contacto frio de las manos de la chica. -tranquilo, calmate... estoy aqui...- decia la chica y el se dejo consolar, cerrando los ojos... y enmedio de la noche, Michelle clavo los colmillos en el cuello del chico, quien sintio humedo y caliente al principio, pero ya no tenia fuerzas para luchar y se dejo llevar hasta que otra oscuridad lo invadio de una forma inusual. De pie, Michelle levanto los brazos, dejando caer el cuerpo del chico y entonces se abrio un hueco por entre las nubes y la luna, en lo alto, desplego lentamente su luz de plata. La sangre escurria de la barbilla de Michelle, quien murmuraba palabras ausentes a la oscuridad. |
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