Viernes, 2 de mayo de 2003

De nuevo arriba a las 8:30, lo que m�s me llam� la atenci�n fue la gran cantidad de tr�fico que hab�a. Cuando llegamos ya era de noche, y all� madrugan mucho para trabajar (desde las 7 o por ah� ya abren comercios) y el jueves era la Fiesta Nacional, as� que tampoco se circul� mucho. Pudimos comprobar que tambi�n all� se puede conseguir de todo, no s�lo hay bastantes Skoda (la marca checa de autom�viles), sino que tambi�n se ven Renault, Opel, BMW, en fin, como por aqu�. A las 10:00 ya est�bamos en camino del Castillo de Praga (Prazsk� Hrad). Tomamos el metro hasta Hradcansk�, y tuvimos que caminar un ratillo, cuesta arriba, porque est� en una zona alta de la ciudad. Tambi�n uno se da cuenta a veces que, por no  comprobar si existen otras alternativas, se puede llegar a perder tiempo (l�ase tranv�a). De todas formas, una vez m�s, merece la pena el peque�o esfuerzo y quedarte absorto mirando lo que te rodea.

El Castillo de Praga es una fortificaci�n, rodeada por un muro, y en cuyo interior existen jardines, una catedral g�tica (San Vito) e iglesias y palacios barrocos. De todo esto, para nuestro gusto, lo mejor es ver, tanto por el interior como por el exterior, la Catedral de San Vito, con arbotantes, vidrieras, columnas, b�vedas� es una maravilla. Y s�, tambi�n hay que pagar por verla. Se puede dar un paseo por los alrededores, y disfrutar de una buena visi�n de la ciudad, que queda algo m�s abajo. El barrio de Mal� Strana est� junto al Castillo de Praga, y es otra forma de acceder al mismo, mediante escaleras. En esta zona de la ciudad tambi�n se encuentra la Callejuela de Oro, la �nica de toda Praga en la que hay que pagar por acceder a ella. Hace siglos, las casitas que la componen estaban habitadas por orfebres, mercaderes y arqueros. Como dato curioso, en el n�mero 22 estuvo viviendo Franz Kafka durante un tiempo. Actualmente, en las casitas te encuentras con artesanos del cuero, madera, armas, � m�s negocio, y como compradores compulsivos que somos, pues tambi�n acabamos picando, un d�a es un d�a�
Al mediod�a, nos apeteci� comer de bocadillo y hacer unas compras. Nos bajamos en tranv�a hasta los grandes almacenes �Tesco�, en la Ciudad Nueva (Nov� M�sto). Comimos c�modamente sentados en unos bancos junto a la entrada del hiper, viendo pasar multitud de gente, y entramos a fisgar un poco. No es ning�n chollo ir de compras por aqu�, el que se imagine que va a conseguir, por ejemplo, un tel�fono m�vil a precio regalado, se equivoca, como ocurre con casi todos los art�culos. M�s o menos como por aqu�. Adem�s, como coment� tras visitar por vez primera la Plaza de San Wenceslao, te encuentras con comercios de marcas muy conocidas, a los mismos precios prohibitivos de aqu�. Pues nada, un vistazo y un par de cosillas, y a dormir una siesta, que trasnochar y pretender patearse la ciudad es demasiado.

Tras reponer fuerzas, nos acercamos a otro centro comercial, que ya estaba a punto de cerrar, el �Pavil�n�, en Vinohradsk� 50. Era un antiguo mercado, cubierto por un armaz�n met�lico, con marcas occidentales tambi�n. Muy bueno para visitar, pero a otras horas. Seguidamente, nos acercamos a uno de los mejores aciertos que tuvimos estando all�. En las gu�as que miramos no aparec�a, pero s� que cont�bamos con opiniones de gente, acerca de �Novom�stsk� Pivovar� (Cervecer�a de la Ciudad Nueva), en Vodickova 20. Tuvimos que esperar m�s de media hora, al parecer, siempre est� lleno, as� que aconsejo reservar mesa antes. Conseguimos entrar, junt�ndonos con una pareja de italianos, ya que en ese momento, hab�a disponible una mesa para cuatro personas. Es un lugar inmenso, dividido en diferentes salas, un laberinto de pasillos, escaleras y mesas. Fabrican su propia cerveza y se puede incluso observar c�mo las m�quinas hacen toda la elaboraci�n. Disponen de carta en castellano, complet�sima, en la que adem�s te indican sus especialidades y el n�mero de comensales aconsejado para algunos platos (gigantescos, interminables) y, para no ser menos, se come demasiado bien para lo poco que cobran. Pero, lo dicho, es preferible reservar. Tan satisfechos acabamos, que reservamos para el d�a siguiente a la comida, y nos enteramos que para la cena �ya estaba completo!.
El cansancio de nuevo empez� a aflorar, as� que decidimos tomar un caf� tranquilamente en una terraza de un hotel en la Plaza de San Wenceslao. Fue imposible, a pesar de ser pr�cticamente los �nicos en las mesas, el camarero �nicamente apareci� para recoger la mesa de otra pareja, y nunca m�s volvimos a saber de �l, por lo que nos tiramos una media hora all� sentados por el morro, sin consumir. Finalmente, fuimos hasta el hotel a descansar.


S�bado, 3 de mayo de 2003

La rutina de todas las ma�anas, y a las 10:00 nos fuimos a hacer algunas compras m�s. Fue el �nico d�a en que tuvimos que abrigarnos un poquito, el resto, hab�an sido calurosos, ya que incluso por las noches se pod�a pasear en camisa. Se pas� la ma�ana muy entretenida, y volvimos a los puestos callejeros de la Ciudad Vieja, donde compr� una marioneta muy currada, que me cost� la friolera de 2.500 Kc (multiplica por 5 y dime lo que sale�). A las 13:00 partimos a �Novom�stsk� Pivovar�, donde ten�amos la reserva, y de nuevo nos pusimos morados, pedimos un arroz a las setas (o algo as�) por un poco de curiosidad (que estaba buen�simo�) y un plato para 2 personas que se llamaba �agasajo campesino�, una especialidad de la casa, que bien dar�a de comer a 3 personas. Pues tras acabar hartos, 3 bebidas de medio litro, postre y caf�, cobraron 1.000 Kc , que es una aut�ntica ganga, viendo las porquer�as que te dan muchas veces aqu� y c�mo las pagas a precio de caviar.
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