| Continuamos el paseo hacia la Capilla de Bel�n, callejeando, viendo comercios, admirando las preciosas fachadas de los edificios� Si hubiese que hacer una descripci�n r�pida de lo que nos encontramos por las calles, ser�a la de edificios se�oriales, en cuyos bajos se ubican tiendas de cristal de Bohemia, cervecer�as-restaurantes, joyer�as, oficinas de cambio de moneda y establecimientos de souvenirs. A la derecha de la Capilla de Bel�n, nos encontramos, un poquito escondido, un restaurante que viene en todas las gu�as, el �Klub Architektu�. Se accede bajando un tramo de escaleras y entrando a una sucesi�n de bodegas abovedadas. Es impactante, los muros de piedra nos recuerdan que en el siglo XII, encima de ese lugar en que nosotros comimos, predicaba el reformista Jan Hus. La comida es muy buena y variada, la carta est� en checo, ingl�s y alem�n, pero tuvimos la gran suerte de topar con un simp�tico camarero que estaba casado con una sudamericana, con lo cual �vimos a Dios�, literalmente. Comer en esta ciudad es una maravilla, es estupendo pedirse platos t�picos checos, deliciosos, sencillos, copiosos y nada caros. Se puede optar, en general, por variadas ensaladas, gulash, pato, cerdo y ternera asados, bu�uelos de pan y patata, salsas, col agria� y los postres tambi�n son bastante buenos. La bebida es tan variada como aqu�, con la inclusi�n de su buen�sima cerveza. Para no liar la cosa, dir� que, en resumen, una comida o cena para dos personas, con bebida y postres, rondar� las 300 o 400 coronas por cabeza, en general. Claro, se entiende que no hemos ido m�s que a lugares de especialidades checas, nada de restaurantes finos de alta cocina francesa o de McDonalds, que tambi�n los hay, pero no se trataba de eso. Contad, adem�s, con que se debe dar una propina equivalente al 10% del importe de la comida, en el momento de pagar. Tras la reconfortante comida, terminamos de recorrer la Ciudad Vieja, paseando junto al r�o Moldava, en direcci�n al Barrio Jud�o (Josefov), que est� a continuaci�n, admirando m�s las fachadas que encontr�bamos. En cuanto al Barrio Jud�o, m�s de lo mismo, edificios antiguos y bastantes sinagogas e iglesias. En todas las gu�as recomiendan ver el Antiguo Cementerio Jud�o, que no es m�s que un api�amiento de l�pidas de piedra, y como hab�a bastante gente esperando y cobraban por entrar (�c�mo no!) no entramos. Aunque se vaya de paseo, con la cantidad de sitios por visitar (y si, para colmo, se pretende salir por la noche�) las piernas llegan a notar el castigo de caminar por empedrados. Desde aqu� tomamos un tranv�a, una buena forma de ver la ciudad sin caminar. Como es l�gico, no circulan por todas las zonas, pero s� que permiten hacerse una idea de lo hermosa que es la ciudad, c�modamente sentado (si es que encuentras un sitio�). Las estaciones de tranv�a indican el n�mero de los que circulan por ellas, y en los paneles de cristal aparece el recorrido de cada uno de ellos. Los n�meros de los tranv�as en fondo azul (los dem�s tienen fondo blanco) corresponden al servicio nocturno. Hay que tener esto en cuenta, ya que el metro deja de funcionar desde las 0:00 hasta las 5:00, por lo que el tranv�a puede sacarnos de alg�n que otro apuro. Tras la ducha del hotel, salimos a conocer algo que no se debe perder nadie en Praga, los clubes de jazz. La capital de la Rep�blica Checa est� reconocida tambi�n como la capital europea del jazz, y comprobamos que lo puedes llegar a pasar muy bien. Comenzamos por ir a uno de los mejores locales, el �Agharta�, en la calle Krakovsk� 5. A la entrada, aparte de cobrarte, puedes conseguir CDs y camisetas del local. El sitio no nos gust� demasiado, es peque�o y se debe llenar muy pronto, as� que pedimos las bebidas y escuchamos de pie. Supongo que tampoco ayud� demasiado que el grupo que actuaba esa noche tocase una m�sica demasiado tranquila, tipo bossa nova brasile�a. No debimos estar ni una hora completa, y decidimos probar en el otro local famos�simo de la ciudad, el �Reduta Jazz Club�, en la calle Narodn� 23. Este club tiene la particularidad que ofrece un CD llamado �Two Presidents�, en el que est� grabada la actuaci�n que hicieron hace unos a�os el presidente checo Vaclav Havel y el entonces de EEUU, Bill Clinton. Este sitio s� que nos encant�, mucho m�s amplio y luminoso, butacas c�modas, y el grupo que actu� esa noche fue incre�ble. Lamento no recordar el nombre, lo �nico que s� es que constaba de un pianista joven (que vimos despu�s tocando con otro grupo distinto) muy bueno, el bater�a, tambi�n joven y muy suelto (se marcaba de vez en cuando unos solos�), un contrabajista muy experimentado, y el cantante, el aut�ntico rey. Se trataba de otro joven checo, con el pelo rapado al cero, que no s�lo canta fant�sticamente, sino que hace con la boca ruidos de trompeta o algo as� que nos dejaron alucinados a todos. Y por si fuera poco, tambi�n aporrea el piano con maestr�a. Las actuaciones en estos locales comienzan a las 21:00 y terminan a las 0:00. En este �ltimo club, se nos hizo muy poco el rato que estuvimos, de verdad, y repito, tal vez se deba al hecho de que el grupo de aqu� nos gust� mucho m�s que el que estaba en �Agharta�. En cualquier caso, creo que es el mismo pecado no ir a alguno de estos clubes de jazz, como el de no presenciar el desfile de figuras en el reloj astron�mico del Ayuntamiento de la Ciudad Vieja. Lo bueno de comer tan bien, es que por la noche no te apetece tanto cenar, as� que los simples perritos son muy socorridos. A pesar del cansancio y de que mi amiga prefiri� irse a descansar al hotel, yo me decant� por conocer otra discoteca famosa, �Radost FX�, muy cerca de nuestra calle. No me gust� tampoco demasiado, un local muy trallero, en el que te cachean para entrar, que estaba lleno de yankees de 20 a�os, y el DJ poniendo m�sica rap de los 80, me aburr� bastante. Adem�s estaba lleno de humo, as� que a las 2 de la ma�ana, al hotel. |