
Reflexología
(Curación Natural)
La reflexología es una disciplina que trabaja estimulando puntos
específicos en manos y pies como una forma de terapia. Anota
que cada
órgano y sistema del cuerpo, tiene su representación en
las manos y los
pies (que el cerebro registra). Es un experiencia relajante, segura,
saludable, no invasiva y estimula al organismo en los procesos de
curación.
Aunque la reflexología fue reconocida hasta hace pocos años
en el mundo
occidental, ha existido por centurias. Hay evidencia que los egipcios
y
los chinos practicaban la reflexología desde el año 2330
AC.
El desarrollo moderno de la reflexología se inició en
1910. Sin embargo,
no fue hasta 1977 (con el establecimiento de el Consejo Internacional
de
Reflexólogos) que los estudios científicos para verificar
su eficacia se
iniciaron.
En algunos países la reflexología ha sido integrada a
programas nacionales
de salud como en Dinamarca e Inglaterra y en China la reflexología
se
aplica en conjunto con la Medicina China Tradicional. La mayoría
de los
estudios científicos disponibles en la actualidad vienen de los
países
antes mencionados.
El profesional en reflexología, ejerce presión en puntos
específicos de
manos y pies, que son la representación de las zonas del organismo
que
están afectadas en el paciente. La teoría de la “zona”,
anota la relación
entre los órganos y glándulas del cuerpo y las manos y
los pies. El cuerpo
esta dividido en diez “zonas” que viajan en sentido longitudinal
de la
cabeza a los pies. La mano derecha y el pie derecho corresponden al
lado
derecho del cuerpo (riñón derecho, hombro derecho, ojo
derecho, etc) y y
la mano izquierda y el pie izquierdo corresponden al lado izquierdo
del
cuerpo. La planta del pie y la palma de la mano, estan divididas en
zonas
horizontales que el reflexólogo considera es la imagen “en
espejo” de todo
el cuerpo (como por ejemplo, los dedos de los pies y manos, corresponden
a
áreas de la cabeza y el cuello).
El sistema permite al profesional en reflexología, tratar áreas
especificas que corresponden a los síntomas referidos por el
paciente. Sin
embargo, para el reflexólogo, el paciente se trata como un “todo”
y recibe
la estimulación de muchos puntos para mejorar el flujo total
de energía y
acelerar su recuperación. También se aplica como prevención
de la
enfermedad y para mejorar la sensación de bienestar del paciente.
Entre las diferentes teorías del porque la reflexología
trabaja, esta el
efecto placebo-psicológico y la mejoría de la circulación
del sistema
linfático y del sistema inmune. Al mejorar la circulación,
los desechos
celulares y toxinas pueden ser barridos del cuerpo, aumentando la
disponibilidad de nutrientes para las células. La liberación
de
contracturas musculares ofrece alivio a los nervios.
Se cree también, que las diferencias del potencial eléctrico
de varias
zonas del cuerpo pueden producir problemas de salud. La reflexología
restituye el balance a este nivel (actúa con los mismos principios
de la
acupuntura, restaurando el flujo de energía en los diferentes
meridianos
del cuerpo).
La reflexología es una ayuda para el proceso normal de curación
y puede
ser aplicada para aliviar trastornos comunes como dolor de cabeza, dolor
de espalda, estrés y muchos otros. No es un masaje de los pies,
que
produce relajación. La reflexología utiliza el masaje
para relajar los
músculos y luego aplicar presión en puntos específicos
correspondientes a
órganos y sistemas. No causa irritación o cosquillas.
En una sesión de reflexología, el terapeuta discutirá
con el paciente su
historia médica y sus síntomas. Luego procederá
a dar masaje y presión a
manos y pies, con especial énfasis en las áreas que correspondan
a los
síntomas que aquejan a la persona. El punto correspondiente con
la
dolencia del paciente usualmente es más doloroso que el resto
del pie o la
mano. La sesión es de 45 minutos a una hora. Con un número
diferente de
sesiones dependiendo del caso.
La terapia puede ser aplicada a niños, ancianos y mujeres
embarazadas.
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