Artículo publicados en el diario Síntesis por:

Mov. Est. ESPARTACO

Camilo Estrada Luviano

Miguel Santiago Reyes Hernández

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Publicado en Síntesis el 31 de Agosto del 2001

OTLAIMANTIC

 

 

 

OTRA VEZ ALGO SOBRE EL PAN

Camilo Estrada Luviano

 

Así, Manuel Gómez Morín cuando condena a los que negaban al gobierno el derecho de intentar realizar reformas, estaba con esto integrándose desde lo obscurito al gobierno de Manuel Ávila Camacho, al cual sirvió como consejero extraoficial; y esto no tiene nada de sorprendente si no olvidamos que, en los hechos, con esta designación Lázaro Cárdenas obedeciendo a la familia revolucionaria, de la que él formaba parte, estaba disminuyendo, por decirlo de alguna forma, el ritmo del avance de las reformas económicas que a pesar de favorecer el desarrollo capitalista “beneficiaba”, en cierta medida, a las masas populares cuando se les integra al mercado por medio de la reforma agraria y cuando y cuando nacionalizaba los ferrocarriles y expropiaba el petróleo garantizaba con ello la creación de la infraestructura indispensable para el desarrollo del capital. (En este tenor, posteriormente Adolfo López Mateos hizo lo mismo cuando nacionalizó la energía eléctrica). Así que no tiene nada de chaquetero la posición de Gómez Morín, éste no estaba más que colocándose del lado del futuro capitalista que seguiría el país: Ávila Camacho, con las medidas tomadas en consecuencia llenaba muy bien las aspiraciones de este sector, un poco desconfiado, por miopes, con las medidas tomadas por Cárdenas.

Pero en el PAN no sólo había Gómez Morines, sino también estaban aquellos mochos muy ricos que buscaban el desarrollo del capitalismo, pero por camino diferente, agarrado de la mano con el pasado, definitivamente ya ido, y que por lo mismo no tenía ningún futuro. No es gratuito el apoyo de los Estados Unidos a Ávila Camacho a pesar de que su antecesor había expropiado las compañías petroleras, como tampoco es gratuita la participación de México en la II guerra mundial y la conversión del presidente en turno en el presidente de “unidad nacional”. Al respecto no puede uno dejar de preguntarse qué tenía que ver nuestro país en el reparto que del mundo estaban haciendo entre sí las potencias económicas de ese entonces. Pero si vemos, que, precisamente los Estados Unidos buscaban el tomar un papel protagónico en el desarrollo económico mundial ya no vemos nada extraño en el curso de los acontecimientos y por lo pronto aquello incorregibles derechistas y conservadores, se quedaban sin el apoyo de los amos del norte.

Pero el capitalismo, que desde mucho antes se había venido desarrollando, ha continuado este su desarrollo de manera sostenida, económicamente hablando, sin dejar de tener sus problemas sociales que tal desarrollo ha ido, a su vez, engendrando y enfrentando. Y, como debe ser, ha ido incorporando cada vez más y más territorios con sus respectivas poblaciones al gran mercado que el mismo ha ido creando y con esto dicho modo de producción ha generado nuevos problemas sociales en cuanto las propias leyes de él genera contradicciones tan absurdas como el hecho de para ganar cada vez más se tiene que invertir siempre más y más con el fin de aumentar constantemente la productividad lo que genera que se despidan trabajadores permanentemente dando como resultado que cada vez hay menos ricos que son cada vez más ricos y los pobres constantemente son más pobres y esto agrava las tensiones sociales lo que lleva que se garanticen las dichas ganancias y así se entra a un círculo infernal del cual las grandes potencias han disminuido un poco sus efectos a costa de los países pobres, entre los que nos encontramos nosotros.

En otras palabras, también el capitalismo en México se encuentra en ese círculo infernal, pero como nuestro país no es potencia más que en comparación con Centroamérica ( y, bueno, también con otros países asiáticos y africanos que se encuentran demasiado lejos), los paliativos a los que puede recurrir el sistema, es decir el gobierno, tiene forzosamente que ir contra la población. Como no se puede chiflar y comer pinole, igualmente no se pueden garantizar las ganancias y aumentar los ingresos de la población, es decir, disminuir la pobreza; forzosamente si se salvaguardan los intereses de los capitalistas se tiene que afectar a los pobres. Esto es lo que está sucediendo en todos los países capitalistas, entre ellos México y por eso no es raro que los gringos hayan decidido que se diera el relevo en el gobierno y para eso nada mejor que un ex-empleado cocacolero que se montó en esa burra vieja que se llama PAN y por eso el arreglo en lo obscurito de Fox con Zedillo y pobre de los Diegos Fernández de Cevallos porque están navegando contra la historia y ésta es una corriente, por eso el tal Jefe no se duerme.

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