Artículo publicados en el diario Síntesis por: Miguel Santiago Reyes Hernández Para
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Publicado en Síntesis el 19 de Octubre del 2001 YOHUALA TOANLTZIN EL CARROÑERO TONY Camilo Estrada Luviano Carroñero
es el que come carne corrompida, dice el diccionario de la Real Academia,
nosotros lo entendemos mejor como el que come carne echada a perder, es decir
descompuesta; ésta, dicho animal la encuentra en el campo cuando los animales
ya han muerto y no la recogido nadie. Tales cuadros los vemos cotidianamente en
las carreteras y si ella no está muy transitada también vemos a los zopilotes o
buitres, según la región, volando en círculos, muy a lo alto, esperando el
momento propicio para bajar al festín y, donde no hay mucho tráfico vehicular,
como es los caminos rurales, hasta tenemos que espantarlos para que nos
permitan el paso. Pero en la selva los carroñeros no tienen tal suerte, porque ahí
los depredadores son los dueños de la situación y entonces ellos, que pueden
ser zopilotes, buitres, o hienas u otro animal de la misma clase son los que
tienen que esperar que el depredador, que fue el que cazó a la presa, termine
de engullir lo que sea capaz y los carroñeros comerán las sobras que les deje
el depredador-cazador. Este es el papel que por propia voluntad está jugando
Tony Blair en el momento actual donde George W. Bush está de depredador en el
todo el mundo, pero más desvergonzada y criminalmente en Afganistán, país que
abusivamente y de manera criminal está cotidianamente bombardeando con fines
aviesos aunque él diga que está luchando contra el terrorismo, porque él con
estas acciones, indiscutiblemente es el principal y más terrible terrorista del
orbe ya que está aterrorizando a su propio pueblo, y el Blair anda brincando de
aquí para allá esperando a ver que le deja el Bush, pero Blair, es humano así
que no sólo emite gruñidos amenazantes, sino que también actúa para que el que
le puede dejar algo logre ese algo más rápidamente, aunque los problemas de
casa tengan que esperar para que los atienda como sería su primer debería
deber. Pero no, él anda muy afanoso, él no se siente carroñero, se siente, fundamentalistamente
como uno de los protagonistas principales de van “a reordenar el mundo”. Para
él y los de su calaña, ellos tienen derecho a eso y a más. Pascal
Beltrán del Río en el número 1302 de Proceso en un muy interesante
artículo nos proporciona datos interesantes de la vida de este macabro y
siniestro personaje. Para empezar, es totalmente lógica la calaña de este
individuo, es exactamente lo que se podría esperar del hijo de un comunista
“chaquetero” que llegó hasta el conservadurismo inglés, que es mucho decir;
lógica es la rebeldía estudiantil que lo llevó a ser un “joven de pelo largo,
peinado de raya en medio, al que le gustaba vestir camisetas desteñidas e
imitar a Mick Jagger, el líder de los Rolling Stones”, luego fue un
fracasado microempresario de espectáculos y, casi como Hitler, cambio la música
por la política (aquél la pintura por la política). Fue influido por un
sacerdote australiano que “predicaba una visión socialista del cristianismo”,
tanto influyó este sacerdote, Peter Thompson, que el buen Tony ha comentado que
el tal Peter hizo, de modo práctico mas que teológico, que la idea de Dios
tuviera sentido para él. También, citando al biógrafo de Blair, John Rentoul,
señala Beltrán del Río que “Blair se inspiró en la obra del filósofo escocés
John Macmurmay que combatía la idea liberal de que los individuos pueden hacer
lo que quieran mientras no dañen a los demás y preconizaba que las personas
sólo existen en la medida en que se relacionan con otras [...] Al graduarse de
Oxford, en 1975, Blair era lo que su biógrafo John Rentoul llama un ‘socialista
ético’. El viejo Partido Laborista no lo convencía del todo, pero decidió
afiliarse a él porque lo veía ‘como el único vehículo par su interés político’,
dice Rontoul”. Oportunismo puro del Blair. Quizá,
el buen Tony, para existir más, quizá hasta para pasar perdurablemente a la
historia, decidió relacionarse estrechamente con los afganos haciéndose
carroñero del depredador Bush. Pero no podemos ser tan inocentes, este sujeto,
palafrén del terrorista de verdad, el presidente de los Estados Unidos, no hace
más que responder a los intereses el gran capital de su país que están
imbricados con los de otros capitalistas, principalmente de los yanquis, e
intentar con esto, reconstruir el viejo imperio colonial inglés y no sólo reordenar
el mundo, como descarada y desvergonzadamente la ha declarado. Pero también
es iluso esperar algo bueno de estos asesinos, como Bush y el tal Tony que, por
lo que está haciendo, más bien parece Pony. |