Artículo publicados en el diario Síntesis por: Miguel Santiago Reyes Hernández Para
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Publicado en Síntesis el 22 de Octubre del 2001 YOHUALA TONALTZIN TRUCULENTOS
CUENTOS DEL TUNANTE Camilo Estrada Luviano El 11 de septiembre del 2001 fueron derribadas las torres del World Trade Center de Nueva York por pilotos suicidas que secuestraron, con sospechosa facilidad, cuatro aviones civiles y dos los estrellaron contra las ya famosísimas torres gemelas y uno contra ¡el pentágono!. El cuarto que fue secuestrado, se estrelló en Pittsburg y aún es un misterio el objetivo que tendría. El gobierno estadounidense parte de que todo el mundo es una bola de idiotas como lo son ellos, y que nadie piensa, solamente ellos, porque así están acostumbrados después de años y años de mediatizar la opinión con el control de todo lo que son los medios de comunicación masiva y con la práctica de “clasificar” los documentos y no darlos a conocer a la opinión pública, sino muchos años después cuando ya la reacción causada por su conocimiento no cause mayor impacto. Primero, es muy dudoso que se puedan hacer cuatro secuestros de aviones de manera simultánea, a ellos, a los gringos, que tienen implementados las mejores medidas de seguridad del mundo y éstas les fallan en cuatro lugares diferentes y al mismo tiempo. Si tomamos mamila todavía, lo podemos aceptar; esto es lo que llaman un “cuento chino” y los medios de comunicación masiva no dicen casi nada al respecto, le están sirviendo de cómplices al gobierno criminal de Bush y, aunque no lo digan, están tratando de tapar el ajuste de cuentas que se está dando en el seno del club de los ricos de los ricos de Estados Unidos y del mundo Segundo, es todavía más que dudoso que un avión secuestrado haya podido ser estrellado en el pentágono, cueva de los matarifes más cruentos, crueles y despiadados del orbe por lo que debe estar protegido hasta el aire que respiran y sin embargo “los terroristas”, –dicen ellos- lograron llevar su “mala obra” –diría el mojigato del Bush-. Esto que se los crea su abuela. Y los medios de comunicación masiva, por una u otra razón, nunca mencionan este hecho; a lo mucho, han señalado, haciéndole eco a los voceros oficiales que “falló el sistema de seguridad” de los E. U. A. Tercero, es, por lo menos muy sospechosa no la desaparición casi instantánea de Bush, porque se pueden aducir que fue por seguridad de la Nación (la que acababa de fallar de cabo a rabo), pero sí el regreso del Presidente de los Estados Unidos a la Casa Blanca, escoltado por dos aviones caza. ¿De cuando acá se hace eso, de que el avión presidencial sea escoltado por aviones de guerra cuando se dirige a la sede del gobierno? Cuarto, Se cierra el espacio aéreo de todo el país y se suspenden todos los vuelos, incluyendo los civiles. ¿Para que no escape nadie?, porque no había ningún peligro de bombardeo externo, a menos que los generales de tantas estrellas y contralmirantes gringos sean todos psicóticos. Quinto, se inventa de inmediato un enemigo invisible, los terroristas, y contra ellos empieza a echar rayos y centellas ese oligofrénico multimillonario que es el presidente gringo, pero el enemigo es invisible y sin embargo, sospechosamente le dan nombre y apellido y ubicación geográfica y en unos cuantos días empieza la intervención en Afganistán en abierta violación a todo el derecho internacional y la ONU, encabezada por ese pobre pelele de los yanquis que se llama Kofi Annan le da la santa bendición y su aval incondicional, como si el papel de tal organismo fuera ese. Todo con el fin de distraer la atención de que todo fue un ajuste de cuentas interno. Sexto, Como secuela de la joyita que se acaban de inventar de iniciar una guerra larga, muy larga, de quién sabe cuánto tiempo, además de los discursos patrioteros y prepotentes, reviven al viejo Bush, exjefe de la CIA que pide que se le den más poderes a los órganos de control de la población con el pretexto de que así podrían luchar más efectivamente contra el “terrorismo”. Séptimo, quizá como un subproducto no deseado de los planes gubernamentales al haber inventado el enemigo invisible del terrorismo, empieza a esparcirse el rumor del ántrax, como medio de guerra biológica, claro contra los E. U. A. y de parte de ese enemigo invisible. Pero nuevamente aquí la liebre saltó, porque ya el misterioso polvo blanco portador de las esporas del Bacillus anthracis ha aparecido no sólo en sobres de legisladores, representantes les llaman allá, sino hasta en la oficina del gobernador de Nueva York. ¡A qué terroristas tan chingones que, además de ser invisibles, entran hasta a las oficinas de un gobernador, nada menos que el de New Yok! Y todavía quieren que nos traguemos el cuento del ataque terrorista y que ni se nos ocurra que ellos, los gringos del poder están haciendo un ajuste de cuentas entre ellos mismos al más puro estilo mafioso, como si no hubieran ya asesinado a John F. Kennedy que fue, por cierto, el que ordenó la invasión a Cuba en Bahía de Cochinos. |