Artículo publicados en el diario Síntesis por: Miguel Santiago Reyes Hernández Para
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Publicado en Síntesis el 17 de Mayo del 2001 Xi Itziltia, Otlaimantic USO ALCAHUETE DE LA PALABRA
“IZQUIERDA” / IV Camilo Estrada Luviano Otra de las joyas ideológicas de nuestro muy reputado ideólogo de la moderna izquierda es que “tenemos una izquierda muy antropófaga”(Ibid). En primer lugar debemos aclarar que Pablo Gómez Álvarez habla de ese mazacote que él, al igual que los izquierdistas modernos o postmodernos, llaman izquierda; en él o ella entran tanto los de la izquierda burguesa como todos los renegados, revisores (o revisionistas) y hasta traidores francos del marxismo-leninismo así como aquella izquierda democráticoburguesa que busca honestamente caminos para el desarrollo capitalista en nuestro país con el menor sacrificio para las masas populares. Sólo un pablogómez puede hacer
este amasijo porque los ahora perredista y anteriormente pescados, es su no
precipitado, pero no por eso menos ignominioso, traslado de una izquierda
comunista, -decían ellos-, a una izquierda democráticoburguesa, no tuvieron la
honestidad de aclarar que su evolución era macrúrica como buenos bogavantes
políticos que son y con eso no tuviéramos que estar tragándonos tantas sandeces
que dicen proclamándose de izquierda, como si la lucha política fuera semejante
al sabroso platillo michoacano llamado Olla
podrida. Con este mínimo gesto de honradez en su ideología quedaría todo
claro, porque todo mundo tiene el derecho inalienable, dirían los abogados, de
pensar lo que quiera y ellos están tan acostumbrados a cambiar de bando que su
crustosa conciencia ni lo resentiría. Pero que los abogados digan que
es un derecho inalienable el pensar lo que se quiera es un decir, porque el
hombre es un ser social, consciente y con muchas otras características, pero de
allí a que sea un ser libre hay mucho trecho, porque en primer lugar, todos,
querámoslo o no, ocupamos un determinado lugar en las relaciones sociales de
producción y ello nos coloca dentro de determinado grupo social,, valga la
redundancia, que tiene una determinada y mismo tipo de relación hacia los
medios de producción y esto, a su vez, nos coloca en el decil o quintil,
correspondiente, según el gusto estadístico, de ingresos, lo que nos lleva a
pertenecer a una clase social, aunque
no seamos conscientes de ello y pensemos de otra manera. Pero esto no significa
libertad de pensar lo que se quiera, porque si no tenemos plena consciencia de
la clase a la pertenecemos entonces pensamos cómo nos lo dicta la clase
dominante que si tiene la posibilidad de crear las condiciones materiales para
la producción que hace posible la vida y la reproducción del humano cuantimás
no podrá crear el pensamiento, la interpretación de la realidad, que quiera,
que le convenga para perpetuar la situación en la que le va tan bien y es así
como hace que los demás sueñen lo que ellos quieran que sueñen, piensen como
ellos quieran que piensen y concluyan lo que ellos quieran que concluyan, etc. Pero nuestros tristes
personajes, Pablo Gómez y congéneres, son intelectuales y más el primero que
fue gran dirigente dizque comunista, es decir, fue una persona de las pocas que
tenían la posibilidad de ser verdaderamente libres de pensar lo que quisieran,
fue universitario y la universidad, se supone que para eso sirve. Por eso el
que ellos hayan abrazado determinada ideología y después la hayan abandonado,
puede ser que lo hayan hecho para ser hijos pródigos o para ser modernos o para
dizque responder mejor a los intereses de los que menos tienen; puede ser lo
que ellos quieran, pero en buen cristiano,
en buen castellano, en los hechos reales se llama traición, chaquetazo le dice
el pueblo. Que Cuauhtémoc Cárdenas diga las
definiciones geométricas... no nos lleva a ninguna parte, que lo importante es
definirse en cuestión de contenidos (La Jornada, 24/IV/01) tiene razón, él
no busca ni ha buscado terminar con el capitalismo en México, por eso exige definirse en cuestión de contenidos y,
si estos expescados (por eso de pe-cé) así se han definido qué les cuesta decir
que así lo han hecho, que sus
contenidos coinciden con los del Ingeniero, pero que no sean, entonces,
renegados vergonzantes, que acepten ser descalificados como comunistas y por
ende revolucionarios, porque el objetivo de éstos no es ni será solamente el
que plantea el Ingeniero y, a su vez, el PRD |