Artículo publicados en el diario Síntesis por: Miguel Santiago Reyes Hernández Para
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Publicado en Síntesis el 29 de Octubre del 2001 YOHUALA TONALTZIN MANIQUEÍSMO
PROTERVO / I Camilo Estrada
Luviano El
mundo es hegemonizado por el capital, esta es una realidad que nos guste o nos,
así es. Es precisamente por ese hecho que todas las relaciones sociales, en
todos los países y por supuesto en el nuestro, están siempre marcadas con la
impronta que dicho sistema le impone, así dichas relaciones no sean
precisamente capitalistas, y como el capital es valor que se valoriza, es
decir, es trabajo materializado que fue llevado a la forma de dinero, éste, el
dinero tiene constantemente que incrementarse y la forma de lograr este
incremento es la explotación, es decir, la apropiación del trabajo de los
creadores de toda la riqueza nacional,
-no pagándole una parte del valor creado- a los trabajadores
asalariados; otro mecanismo es la apropiación del trabajo de los productores
directos. Estas acciones elementales, sin las cuales el capital simplemente no
podría existir, son las que han propiciado que se formen grandes fortunas que,
una vez actuando como capital dan la apariencia de que realmente los
propietarios de esas fortunas, cuando las ponen a incrementarse,
autovalorándose, son las que dan empleo a los trabajadores para que ellos
tengan, por estar en la planta productiva, la oportunidad de vivir, entrando
con sus magros ingresos al mercado. Estos grandes capitales, cada vez son
mayores, y por este hecho, paulatina e inexorablemente la vida de toda la
población, en todos sus aspectos, va cayendo en sus manos con lo que estos
grandes capitales disponen o ordenan las cosas dentro de la sociedad de tal
manera que la valorización de su capital se garantice, al precio que sea. Por
eso es que los capitalistas en un principio tuvieron gente que trabajara para
ellos llevando los asuntos administrativos de la sociedad, pero como con esto,
los políticos llegan a los puestos haciendo varios compromisos con los
diferentes actores sociales, cada vez les fue más urgente tomar ellos
directamente las riendas de todas las instancias de gobierno y así, a medida que
se desarrolla el capitalismo los políticos son simultáneamente empresarios,
bien porque primeramente utilizaron su puesto de gobernante para enriquecerse e
incursionar en los negocios o porque ya de por sí eran empresarios y usaron su
poder económico para reforzar su posición y la de sus socios haciéndose
gobernantes. Actualmente,
como decía el maestro de muchos de los personajes de la política mexicana, un
político pobre es un pobre político.
La fuerza e inexorabilidad de esta mexicana regla de oro de los políticos
cínicos, al aplicarse en los países que son potencias mundiales, -donde todos
los políticos son millonarios en dólares-, se hace logarítmica lo que se ve
claramente en los Estados Unidos de América, donde sólo los miliardarios pueden
aspirar a contender en las elecciones, por lo que cuestan. Ante
esta situación, el ciudadano común y corriente queda literalmente en eso, un
ciudadano común y corriente sin poder tener ninguna participación, por mínima
que sea, en las decisiones que determinen los destinos del país mas que los que
los verdaderos amos del país, los grandes capitalistas, decidan darles chance,
dándole, con esto, atole con el dedo haciéndoles creer que viven en una
democracia cuando en realidad viven en una despiadada dictadura, que como toda
dictadura, a los únicos que sirve es los que detentan el poder y éste lo
detentan ellos y el pueblo no es mas que utilizado para cubrir las apariencias
que necesitan simular. Y
así como hacen esto de hacerles creer que codirigen el país, cuando los
tiburones de la economía tienen algún problema éstos tienen todo el derecho de
pedirles que se aprieten el cinturón, así cuando se enrolan en aventuras
también tienen todos los medios para convencerlos de que no es una aventura,
sino que es una lucha por el bien, la grandeza, la generosidad, y por cuanta
estupidez se les ocurra, de la patria; o para defenderla de amenazas, sean
ciertas o falsas. Exactamente es lo que está haciendo el gobierno de los
Estados Unidos y personalmente el terrorista de Bush con el “affaire” del
derribamiento de las Twin Towers, -torres gemelas-, de Nueva York, al decir,
sin dar ninguna prueba, de que el autor de él fue un, para el padre del
presidente, ya incómodo ex-aliado y declarar que su gobierno, casi fue
designado por Dios para castigar al culpable porque, con eso se logrará una
paz, (primero dijo infinita y luego la dejó nada más en perdurable), cuando la
paz, cuando y donde la hay, son siempre los soldados yanquis los que acaban con
ella, porque la guerra es buen negocio y deja mayores dividendos. |