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La verdadera historia de ruido malapata (Segunda parte) |
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| Aquel
pájaro quedó mudo, pero… ¿A dónde fue a parar ese ruidito de tan mala pata? Al escaparse del pico del pájaro, cayó den el espacio, y meciéndose debido a su poco peso, viajo a lejanos países y fue a caer en el oído de una bella dama, que en su jardín hacía melancólico recuento de su paso por la vida. Al movimiento instintivo de la cabeza al sentir ese mínimo roce, el ruido se escurrió por ese canal médicamente aun no explorado que va desde el oído al corazón. Al llegar allí fue como el pulsar un interruptor de 100.00 W, un estallido de luz y color. Y aquella dama en ese momento conoció, solo en milésimas de segundo, lo que era la felicidad. Nadie pudo jamás saber nada más de ese pequeño ruido. |
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| por: Francisca Ibáñez Rosado |