XERT
| Desde hace
muchos años Xert se ha caracterizado por convertirse en
símbolo inequívoco de nuestra comarca, puesto que sus
lugares, sus calles, sus gentes, lo hacen diferentes del
resto de villas. Xert es el único pueblo que tiene una
parte vieja, presidida por "L'Església Vella"
-hoy casi recuperada en su totalidad-, la "Mola
Murá" -cuyas murallas nos indican que hace más de
mil quinientos años Xert ya tenia moradores-, o nuestro
Monte Turmell -que corona todo el Baix Maestrat,
convirtiéndose en colofón ineludible, en el último
mojón de todos los pueblos de alrededor-. Existen teorías, hoy fuertemente discutidas, que relatan que el nombre de Xert obedece precisamente a la cultura íbera, en cuya lengua al cordero se le llamaba "xat", de donde vendría posteriormente el nombre de Xert. Este cordero todavía está reflejado en el escudo representativo del pueblo. Pero otros hechos resaltan en el pueblo de Xert. Cuentan las leyendas -las cuales siempre llevan algo de razón-, que un arriero subió un buen día dormido en su carro del que tiraba un clásico "matxo". Al llegar a Xert, los jóvenes del pueblo hicieron girar el carro en redondo, de tal manera que cuando el arriero despertó volvia a estar en su punto de origen, que parece ser se trataba de Benicarló. De ahí el dicho que hace famoso al pueblo: "Per Xert passa despert". Fuente documental: Xavier Poblet Buil |