Karidbis .-.-. Guerrera .-.-. Media

KARIDBIS

Nombre del jugador: Escarlata
Edad: 21 años
E-mail: [email protected]

***** ***** ***** ***** *****
Nombre del personaje: Karidbis de Kivaah

Posición del personaje: Primer libro-- Es una guerrera que apenas ha terminado su entrenamiento, poco femenina ('tomboy' confesa) y hábil con la espada.

Cumpleaños y edad: 20 años, 23/mayo. Pertenece a dos signos: Géminis (del orden zodialcal normalmente usado) y Perro (uno de los doce animales usados para los signos de una antigua familia de caballeros a la que pertenece)

Nacionalidad: Kisar. Vive en Kivaah, un pequeño pueblo escondido al norte.

Gusta de:

- La oscuridad. Su filosofía es 'ver donde nadie mas no puede'. No le tiene miedo, al contrario, la encuentra muy relajante. Su curiosidad natural le obliga a imaginar qué tipo de cosas se pueden encontrar en su sitio oscuro.

- La soledad. Para ella oscuridad y soledad van de la mano. Un tanto autista desde pequeña y amante de las horas en silencio, prefiere estar sola conversando con sus propios pensamientos, debido a que no le gusta compartirlos... cree que los sentimientos son exclusivos de quienes los sienten.

- El arte. Una influencia de su maestro, quien le enseñó a apreciar las siete bellas artes existentes en el continente. Entre todas, su favorita es la literatura, seguida de cerca por la música. Un sueño oculto es ser una gran escritora.

Disgusta de:

- Los lugares con mucha gente. Nació con agorafobia (miedo a los lugares grandes con mucha gente... valga la redundancia) Además, cree que en un sitio así no podría oír ni sus propios pensamientos.

- Fiestas. Por que son lugares con mucha gente (de nuevo, que valga...)

- Sentirse presionada. Sabe que puede hacer las cosas sola y a su propio ritmo, cuando alguien la presiona inmediatamente se molesta y termina haciendo todo mal.

Hobbies:

- Leer y escribir todo tipo de cosas. Debido a su enorme gusto por lo literario. Prefiere los cuentos y los poemas (la mayoría dirigidos a mujeres... por que ella admira esa femineidad de la que carece)

- Holgazanear cuando se puede. Un lujo que muy pocas veces se da. Es holgazana por naturaleza y prefiere tirarse al pie de un árbol a disfrutar de su soledad.

- Caminar bajo la lluvia. Un intento de reconcilio con el agua. Debido a que es débil ante los ataques acuáticos, trata de evitar el agua más allá de su uso indispensable. Pero le agrada la sensación de la lluvia y siente que es la única manera de entenderse con ese elemento.

Descripción:

Cuenta con 20 años y sólo mide 1.50m de estatura. De complexión robusta natural. Fácilmente puede hacerse pasar por un muchacho y seguido se le confunde con uno.

Cabello corto, café con mechones blancos y en un corte con estilo varonil siempre despeinado. Ojos redondos color café oscuro. Piel: canela (a pesar de que el 98% de la población de Kisar es de piel clara) con una pequeña cicatriz blanca en la mano izquierda, con forma de media luna cuya curvatura está hacia la izquierda, que inicia entre el dedo medio e índice y termina en la muñeca. Cara redonda, se le hace un hoyuelo en la mejilla derecha al sonreír. No puede sonreír del lado contrario, por que es como si estuviera enojada (otra evidente señal de ser géminis)

Su voz es un poco ronca y profunda, propia de una persona que no gusta de alzar la voz. Nota: nunca se le escuchará gritar.

Ropas:

Toda en azul. Una camisa grande y holgada de tono claro, sin detalles, en cuello redondo, sin mangas y sujeta por una cinta oscura que cuelga por delante; un pantalón igualmente holgado en un tono medio entre la cinta y la camisa, y un par de botines negros y pesados de agujetas que sirven para todo terreno. Su espada no tiene funda y está atorada en la cinta del lado derecho. Trae puestas muñequeras hasta el codo de tela oscura y ajustada, igualmente sin adornos. Sólo usa una pequeña pulsera, cuyo dije redondo y dorado está escondida bajo la tela.

Personalidad:

Tranquila y callada por lo general. Reservada, discreta y evita llamar la atención. Por eso, a veces piensan que es poco sociable. No acostumbra a hacer amigos, pero aquellos que logran entrar en su mundo, descubren lo amable y atenta que es, incluso bromista. Una vez que toma confianza con alguien, le gusta escuchar a ese alguien y hacer comentarios sarcásticos o graciosos que despistan y hacen reír a su acompañante. Es una buena amiga para quien sabe tratarla.

No suele hablar de su vida privada.

Igual que su signo de guerrera, posee la fidelidad de un canino y jamás pensaría en traicionar a sus amigos. También es muy ingenua y distraída. Sin discriminaciones ni prejuicios de ningún tipo, hábitos aprendidos de su maestro.

Toma la vida del lado amable y trata de no preocuparse por las cosas, por más graves que éstas sean. Nada parece molestarle, y si algo le enoja, no suele demostrarlo y el enojo casi siempre se le olvida a los pocos minutos. Siempre tiene el comentarios exacto cuanto es necesario y, como siempre se mantiene tranquila, no suele entrar en pánico y eso tranquiliza a quienes le rodean. De su maestro aprendió aquella serenidad digna de un santo.

Aunque evita peleas serias, no le importa pelear en 'juego', nunca haciendo daño y nunca usando toda su fuerza. Lo único que le da tristeza y la lastima, es que las personas con las que ha tomado confianza la ignoren o no la tomen en cuenta al tomar desiciones. Es ahí, cuando está triste, que ésta hija de Géminis demuestra un rostro hostil y egoísta... entonces comienza a alejarse hasta desaparecer. Cuesta ganarse de nuevo su confianza.

No le gusta que la vean llorar cuando empieza a sentir que la ignoran, tampoco mostrarse triste ante otras personas... prefiere estar sola y, de todos modos no llorar, hasta sentirse mejor. Alejarse es una técnica inconsciente que ella usa para dar a entender a las personas la falta que puede hacer. Además, los guerreros que la educaron le enseñaron que el llanto era signo de debilidad.

Sola trabaja muy bien y prefiere hacerlo de esa manera, pero también sabe integrarse a un equipo si la situación lo requiere y hace su parte de forma responsable; si no hay un líder, ella toma el mando, si lo hay, es servicial y obediente. Le gusta demostrar lo útil que puede ser. Aunque su desfachates y su aparente desínteres por las situaciones serias le dan un aire de irresponsabilidad, también puede ser seria y formal si se lo propone.

A pesar de llevarse bien con el sexo masculino, el estar rodeada por hombres desde pequeña le provocó una especie de repulsión a tener novio, por el contrario, prefiere estar cerca de una mujer, disfrutar de su compañía y admirar la belleza que desprende el sexo femenino. No envidia esa femineidad, sólo le gusta ser testigo y saber qué mundo esconde una mujer. Por otro lado, le hace mala cara a el hecho de comportarse como las mujeres a las que llega a admirar, odia los vestidos y las blusas (si es que es ella quien se los tiene que poner)... prefiere vérselos puestos a alguien más.

Tiene un enorme problema: su memoria a corto plazo es pésima. Suele olvidar cosas como: recados, mensajes, instrucciones o localización de objetos y lugares. Muy mala idea a quien se le ocurra usarla de mensajera. Tiene un terrible sentido de orientación... como era de esperarse...

Sabe cocinar... y nada más... en cuanto a quehaceres es malísima.

No sabe nadar.

No le gusta sostener miradas, primero por que no puede, y segundo, por que sus ojos son tan expresivos que rápidamente revelan su estado de ánimo.

Historia:

Sus padres, ambos, eran guerreros que peleaban y custodiaban a los sacerdotes en la frontera. Murieron al proteger a Guroko, un sacerdote. Éste, en pago, adoptó a la hija de la pareja, Karidbis, una pequeña bebé que había nacido hacía algunos meses y que era cuidada por seminaristas en el campamento guerrero. Pero el amor que tenía la pareja por su hija superó a la muerte, y le pidieron al sacerdote que les ayudara a estar con ella y darle fuerza. Guroko hizo, entonces, una espada de sus escencias.

Regresó con la bebé a Kivaah, ciudad natal del sacerdote, y ahí se dedicó al entrenamiento y educación espiritual de los guerreros, en especial de Karidbis. La cuidó como a su propia hija y jamás le ocultó la historia de sus valientes padres.

Karid creció, entonces, con el cariño y la educación de Guroko (a quien solamente llama 'maestro') y el duro y rudo entrenamiento de los viejos guerreros. Siempre respetó y amó a sus padres aún muertos, no los extrañaba ni los echaba de menos, pues sabía que siempre iban a cuidar de ella.

Prefería hacer su entrenamiento o escaparse a holgazanear en el bosque a quedarse a hacer los deberes de la casa, aunque siempre tuvo un talento natural para la cocina y era la única actividad que hacía en casa. Jugaba poco con los demás niños y jamás causaba problemas ni disgustos a su padre adoptivo. Siempre se destacó por ser tranquila, obediente y nada rebelde con el resto de sus maestros, además de ser una alumna inteligente que aprendía muy rápido las cosas.

En pocas palabras, su vida había sido tranquila, feliz y sin mayores contratiempos.

De ella, todos auguraban que sería de magnífica ayuda en aquella guerra que parecía interminable.

Familiares: El principal sacerdote de Kivaah, Guroko, su padre adoptivo. Un viejo sabio que sabe todo tipo de magia y hechizos. Alegre, sencillo, bromista y siempre de buen ánimo. Pero estricto y serio a la hora de entrenar a sus protegidos, siendo Karidbis su predilecta. Sabe muchas cosas, entre ellas, aquella antigua guerra contra la Bestia. Viste siempre una sencilla túnica café con un lazo negro en la cintura y un par de sandalias; como si fuera no más que un humilde monje. Es de piel clara, algo arrugada, y ojos azules que ya están nublados por los años.Tiene barbas y cabellos largos y blancos; usa anteojos pequeños y redondos. Gusta de beber cosas calientes y dulces mientras lee la Biblia.

Como anteriormente se mencionó, sus padres forman la escencia de la espada que siempre porta.
Hosted by www.Geocities.ws

1