| "Es
mejor que yo, lo siento."
Ahora
que casi nadie discute a Kurt Cobain como la última leyenda
completa del rock & roll, es fácil apegarse a los gestos de
dolor y homenaje de aquel otoño de 1994. Pero por entonces las
cosas no estaban tan claras. No todo el mundo -seguramente ni
siquiera él mismo- entendía que esa angustia irremediable era
compatible con el puesto número uno de MTV.
Por eso la muerte fue tan shockeante, y por eso asombró la
velocidad de reflejos de la máxima estrella de rock argentina.
Cuando Charly García apareció teñido de rubio sobre el escenario
del San Martín, en homenaje al caído de Seattle, la mayoría lo
leyó como un típico gesto zumbón de provocación cosmética.
Diez años después de aquel 5 de abril (hasta hoy, el último gran
velorio de la historia del rock) García está doblado en la cama,
con dos discos de Nirvana a sus pies. "Traelos vos", me
había dicho por teléfono. "Porque si los tengo que empezar a
buscar...." Llevé Nevermind y el Unplugged , los
únicos dos que no tengo "prestados" (encontré también
una copia grabada en casete de In Utero, pero le tengo mucho cariño
y temí que García me pidiera dejársela).
"Fui a la peluquería de acá al lado, que ahora cambió de dueño",
recuerda García de ese día del ‘94. "Me autoteñí, en
realidad. Agarré un poco de ese menjunje, me lo enchanté en
el pelo y me vine a casa con eso en la cabeza. Me quedó bastante
original, pero no se pudo asentar bien. Me acuerdo que estaba
mirando un video de Nirvana y vino Nito Mestre. Supongo que creyó
que yo me quería suicidar también y me vació prolijamente una
botella de cerveza en la cabeza. Eso le dio un poco más de tono al
pelo."
Según aclara Charly hoy aquello fue "un pequeño
homenaje". "Yo no lo promocioné de esa forma, pero era
claro que había una conexión fuerte. El tipo se había matado y
creo que muchos le deben haber rendido su pequeño homenaje. Pibes y
no tan pibes de todo el mundo habrán sentido el impacto. Esa fue mi
manera de saludar a un colega, o a un ídolo. No a un suicida",
concluye. "Me pareció muy Sócrates la actitud de él, como
que le estaba probando algo al mundo. Me motivó."
Una decada despues, el sucidio de cobain sigue siendo una herida
abierta. Y no porque el rock haya muerto con él, o porque todavía
lloremos las canciones que podría haber escrito. No. Es una herida,
o más bien un estigma, porque reformuló los cánones de la
tragedia rockera. La máxima punk de vivir rápido y morir joven
pero teñida de dolores físicos y despojada de cinismo, densificada
con la severidad espiritual de los poetas malditos y proyectada al
mundo con la espectacularidad y el voyeurismo de una televisación
obsesiva.
Desde entonces el rock no volvió a alumbrar a un mártir
generacional tan genuino y tortuosamente prostituido. El final de
Cobain no fue la muerte del rock (aunque eso ocurre periódicamente)
pero sí la desautorización por tiempo indeterminado del uso del
manual de la estrella de rock íntegra y atormentada. A partir de él,
no hay margen para apropiarse de esos gestos sin apelar al cinismo o
a la racionalización. En otras palabras: con ese antecedente tan
claro y definitivo no da para hacerse la víctima, excepto que estés
dispuesto a llevar el conflicto hasta las últimas consecuencias.
Charly García (el hombre, el performer) es el gran estigma
cultural, la herida abierta del rock argentino. Para bien y para
mal, impuso un modelo de artista de flujo continuo ( constant
concept ) desde el centro más visible de Buenos Aires y la
industria del rock. Tampoco hay mucho margen para hacerse el loco
teniendo al máximo veterano de guerra viviendo su reality show en
un séptimo piso de Santa Fe y Coronel Díaz. Ese rol -el de artista
del pueblo las 24 horas, master en excesos y auto-boicot- ya está
cubierto.
García
agarra la cajita de nevermind y se hace un buche de whisky
JB. "Apenas vi esta tapa me dieron ganas de comprarlo. Me pasó
lo mismo con Television. Vi la tapa del disco, lo compré y sabía
que era bueno. No podía fallar." Manipula un pequeño
reproductor de dvd, saca un cd de los Rolling Stones y pone el disco
celeste de Nirvana, con el título del álbum en acuosa tipografía
negra.
A todo volumen empieza a sonar "Smells Like Teen Spirit".
Charly hace la mímica de acordes con cejilla y me mira como
diciendo "¿No ves?, es fácil". Sigue las notas
introductorias en un organito chillón. "Se nota que ensayaban
mucho, se nota que el bajista y el baterista ensayaban mucho por su
cuenta. Están muy pegados", grita por encima de la canción.
Baja el volumen y precisa: "Está muy bien puesto el coto al
grunge estilo Faith No More. Está muy bien producido. ¿Quién lo
produjo?". Butch Vig. "Ah, el de Garbage. Hay un trabajo
de compresión, de gate , de compuerta: el límite de captación
de sonidos está puesto justo para que se escuche lo que se tiene
que escuchar. Ese sonido seco... Si se escucharan más cosas sería
sucio, y si estuviera más pulido sería demasiado blando."
"In Bloom", el segundo tema, pasa como un tropel.
"Nunca me gustaron Pearl Jam, ni Alice In Chains (aunque ese
era un gran nombre). Lo intenté, pero no me gustaban. Como
movimiento, el grunge no existió. El grunge fue Nirvana. Nadie hizo
un disco como éste." Presta más oído y larga: "Se
acerca mucho al metal, también".
Arranca la inolvidable línea del bajo de Krist Novoselic de
"Come As You Are". "Este es mi tema favorito",
sentencia y hace como que toca la batería. "Las letras son muy
buenas, muy inteligentes." Cuando llega "Breed", la
cuarta canción, con esa velocidad enfermiza, García arranca el
plug del reproductor de un manotazo. "Nunca pasé del tercer
tema, en realidad. Y eso que me compré varios discos."
Cuando le pongo delante el MTV Unplugged In New York ,
directamente lo desprecia. Mira la foto panorámica del estudio de
televisión en el que Kurt aparece levemente iluminado, en el
centro, encorvado en su saquito de hilo marrón, la guitarra acústica
contra el pecho. "Tiene una tapa parecida al mío. Pero no me
gusta el concepto del unplugged , es medio careta. Y no soy
tan fanático de la música de Nirvana como para bancarme un disco
de versiones." Le pido explicaciones porque, por momentos,
habla de Nirvana como la banda definitiva del rock & roll, y
otras veces se refiere a ellos como un mero conjunto de signos, una
fabulosa demostración de actitud. Luego de escuchar lo que tiene
para decir al respecto, incluyendo definiciones precisas y algunas
contradicciones, queda claro que, a su modo, García es fan de
Nirvana. Y la conmoción que le provocó la tragedia de Kurt perduró
una década. Algo parecido a lo que le ocurrió al resto de la
cultura rock.
» El
hombre suburbano
| "El
fenómeno Cobain empezó a repercutir en mí a partir
de la forma en que la gente lo identificó conmigo. A
tope. Pero si bien yo tengo algo de poeta maldito,
nunca fui un tipo... Qué sé yo, cuando yo me tiré
no me quise matar ni ahí. No tenía ese morbo que
tenía él con la muerte. Tampoco me pasó eso que
dejó dicho en la nota de suicidio, que quería ser
como Freddy Mercury. ¡Mirá a quién eligió! Me
parece un tipo súper suburbano, Kurt. Si viviera en
Argentina estaría en Castelar. En serio. Nirvana
sería un grupo del Oeste." |
|
» El
auto-boicot
| "Con
Nirvana me pasa un poco lo mismo que me pasa con Marilyn
Manson: me gusta más lo que representan que lo que
hacen. De Nirvana no me gustan todas las canciones.
Llega un punto en que me parece muy monótono, o hasta
estúpido. Pero me gusta lo que defienden y también esa
cosa anticomercial dentro de las posibilidades que te
dan 200 millones de discos vendidos. Ir a un show y no
tocar el hit, por ejemplo. Ese auto-boicot me parece
interesante. Para alguna gente es antiprofesionalismo,
pero para mí es muy romántico. Y ese tipo me parecía
muy romántico. No era punk. Es decir, era punk en la
desfachatez y en la generación, pero estaba muy
tamizado por Neil Young, que fue el primer alternativo;
por la cosa helpless de Neil Young.
Desamparado." |
|
» El
folklorista
| "Se
juntó todo en un petisito que tenía mucha polenta.
Tocaba la guitarra de una forma muy rara; era un mal
buen guitarrista. Tocaba como si tocara folklore. Vos
ves tocar a George Harrison, a Cafrune y al de Nirvana,
y te vas a dar cuenta que Cobain toca como Cafrune. Las
posiciones ortodoxas: la Mayor poniendo los tres deditos
acá, el mi Mayor así... Jamás escuchó jazz en su
vida, ni quiere saber lo que es una séptima. Eso me
parece bueno. Es raro, por eso llamaba la atención. Y
como cantante es buenísimo. La fonética del tipo es
muy musical, tiene algo johnlennonesco en el
rango de voz. O sea: es buenísimo en todo, ¿qué
querés que te diga? ¡Es mejor que yo, lo siento!" |
|
» La
Heroína
| "Escuchando
Nirvana en Punta del Este, con la pata apoyada en la
ventana, vino una tormenta terrible, cayó el vidrio y
me cortó el tobillo. ¿Ves? Acá tengo una cicatriz
chiquitísima. Me quedó el hueso al aire. Me inyectaron
morfina en la médula. Me dijeron «Te vamos a tener que
inyectar morfina». Y yo contesté: «¡Ponele más,
boludo, ponele toda la que quieras!». Esa fue la vez
que se armó todo el quilombo y me echaron de Punta del
Este. Me fui caminando del hospital a la casa de David
Lebón en José Ignacio. A lo que voy es que eso es lo
que hace la morfina, una sensación de bienestar
increíble. Pero no es muy práctica. Imaginate la
heroína... Yo la fumé, no me la inyecté nunca. Pero
si es como dicen, debe ser tremenda. Y Kurt pretendía
curarse el dolor de estómago con heroína. Tampoco era
muy práctico que digamos." |
|
» El
amor duro
| "Parte
de la identificación que siento con él, supongo, tiene
que ver con que a mí también me internaron, y pasé
cosas como él. Hay algo que quiero que se publique:
estoy absolutamente en contra del método que utilizaron
la Courtney y mi mamá para internarme a mí e internar
a Kurt. Eso que se llama amor duro . Es un
método que consta en no explicarle nada al que se
supone que está mal, cerrarle todas las vías de acceso
a cualquier tipo de cosa, dejarlo en la lleca...
«Prefiero que esté muerto antes que sea drogadicto»,
eso lo escuché de mi propia madre. Te vuelven loco. Y
una vez que te vuelven loco, firmás un papel y te
intervienen. Te cortan la vida, te sacan de tu casa, te
cagan a trompadas, te meten en una clínica de hijos de
puta que hacen guita con eso, que curran con la merca,
la heroína y los padres adinerados de los adictos del
mundo." |
|
» La
love
| "Para
mí a Kurt lo volvió loco la mujer y no sé quién
más. Yo a Courtney la odio, la odio, la odio... Me
acuerdo de Evan Dando [cantante de los Lemmonheads y
sospechado amante de Love], en esta misma cama, después
de cagarnos a trompadas con todo el mundo en Júpiter
[el boliche que tenía García detrás del Alto
Palermo], llamando a Courtney Love y teniendo
discusiones a los gritos sobre un revólver... Esta
Courtney... Yoko Ono es un poroto al lado de ella." |
|
» La
alternatividad
| "Lo
que digo es que si vos escuchás un disco de Nirvana y
entendés un poco de música, te das cuenta de que tocan
como la puta madre. Eso es lo que lo diferenciaba del
resto de los alternativos, o del grunge. Eran los
únicos alternativos que tocaban bien. Ahora alternativo
es casi bueno . Si no sabés tocar muy bien
sos alternativo. Progresión de acordes inusuales,
blablabla... ¡No, es que están mal! Ellos en cambio
tocaban recontra-fuerte. Mezclaban sensibilidad Paul
McCartney con heavy metal y Ramones. Y les salía algo
bastante original. En vivo eran tremendos. No los vi en
persona, pero vi videos, como ese de Brasil en el Kurt
sale con una silla de ruedas, igual que yo en la
presentación de La hija de la lágrima . Eso no
se puede fabricar, es infabricable. Eran eso. ¡Y encima
sonaban como Led Zeppelin!" |
|
» La
mala vida
| "Las
historias que cuenta Cobain de su niñez son terribles.
Por más que la camisa de franela a cuadros sea divina,
a mí no me hubiera matado la de nacer en el Parque
Yellowstone y que me viole mi tío y ser más pobre que
un gusano y todo eso. Y vivir en una ciudad que tiene el
monumento a la aguja espacial y... Qué sé yo. Se
dieron todas las coordenadas como para que el pibe,
siendo inteligente, tuviera la sensibilidad a re-full. Y
se enamoró e hizo todo como cualquier buen hombre
despierto hubiera hecho." |
|
» El
club de los 27
| "¿Sabés
el chiste del club de los 27 [habla de los músicos
muertos a los 27 años]? Hay una fiesta del club de los
27 en el cielo o en el infierno, donde sea. Están
todos: Jimi Hendrix, Janis Joplin, Brian Jones, Jim
Morrison, Kurt Cobain... Hay una gran zapada, pero falta
un baterista. Suena la puerta y aparece... ¡Karen
Carpenter! Pobre Karen... Anoréxica. No tocaba mal la
batería, pero te la encargo." |
|
» La
muerte joven
| "Jodas
aparte, no sé como habría seguido la vida de Kurt.
Podría haber tenido un final feliz, amigado con
Courtney y todo, o podría haber sido un desastre.
Teorías de velorio. Esos que dicen que el que se mata
es un cobarde... Para mí hay que ser muy valiente para
matarse. Tenés que tener un dolor realmente muy fuerte.
Todos alguna vez nos quisimos matar entre comillas. Pero
de ahí a hacerlo... No le veo el negocio a la muerte
joven, ¿entendés? Hacer algo para que lo disfruten los
demás es estúpido. Es lindo en los otros, pero en uno
no es muy práctico. No podés levantarte al día
siguiente para ver la noticia en el diario." |
|
|