|
» SayNoMore.Miarroba.com
| La página no oficial dedicada al maestro... CHARLY
GARCÍA
|
|
Después
de Cosquín, brilló en el Abasto
» Charly
se tomó revancha y llenó el festival Verano Porteño
García
hizo ante 3 mil personas el show que quedó trunco en Córdoba. Tocó los
clásicos y los temas del último CD.
Se había quedado con las ganas
el mes pasado en Cosquín y ayer pudo concretar aquel concierto fallido.
Charly García tocó anoche ante tres mil personas en el marco del
Festival Verano Porteño en lo que será la futura Ciudad Cultural Konex.
Allí presentó "Palermo Bagdad", un concierto electroacústico
en el que combinó los temas de su último disco, "Rock and Roll
Yo", y sus clásicos de siempre.
A las 21.15, cuarenta y cinco minutos después de lo anunciado, García
hizo sonar los acordes iniciales de un show que fue escuchado por la gente
que pagó los 18 pesos de la entrada y por los vecinos del barrio del
Abasto, que sacaron sillas a la calle.
Con un atuendo típico de los árabes, Charly estuvo acompañado por los músicos
chilenos Kiuge Hashayida, Tonio Silva Peña y Carlos González, quienes
conforman su actual banda, y con el agregado de un cuarteto de cuerdas
integrado por Alejandro Terán, Javier Casalla, Axel Krygler y Julián
Gandara.
En concepción y formato, este es el show que Charly tenía preparado para
hacer en Cosquín. Pero en la Plaza Próspero Molina, la misma que alguna
vez lo tuvo en el centro de la polémica para el Festival folclórico, el
sonido no funcionó, Charly dejó el escenario y los disturbios empañaron
todo. Aquella vez, García rompió instrumentos, probó sonido una y otra
vez y hasta se dijo que pidió más plata para tocar. Finalmente no lo
hizo.
Allí, en cambio, el sonido funcionó como correspondía y García se dio
el gusto de hacer el show que pretendía. Así, sonaron "Asesíname",
"Rock and Roll Yo" y "Rehén", del último compacto, y
también hits que el compositor creó en sus tres décadas sobre los
escenarios.
El público que colmó las instalaciones de la vieja aceitera acompañó
esta nueva aventura de García. Y en la calle, los vecinos aprovecharon la
potencia del sonido para escucharlo.
La
Razón
Videos
del concierto
» Charly,
manso y tranquilo
Palermo
Bagdag es el título del espectáculo que presentó el lunes por la noche
en Futura Ciudad Konex. En realidad, se trató del mismo show que iba a
mostrar en Cosquín Rock y que no pudo ser. Esta vez todo fue caliente
pero tranquilo.
Sin incidentes y con un público que abarrotó la Futura Ciudad
Konex, Charly García salió con su banda trasandina más una orquesta de
cuerdas a mostrar lo que no llegó a exhibir en su accidentado y breve set
en Cosquín: un concierto compacto con varios temas nuevos y algunas
perlas escondidas, como Plateado sobre Plateado y Canción de
Hollywood.
Sin dudas, se trató de la presentación más multitudinaria en Futura
Ciudad Konex, con el ejército Say No More adentro y afuera de la
ex fábrica que dentro de poco se remodelará. Con ese telón, García
apareció pasadas a las 21 bajo una túnica árabe como vestuario de su
Palermo Bagdag.
La pregunta sobre si se podía
repetirse la desafortunada noche de Charly en el Cosquín Rock se fue
desvaneciendo pronto, con el
correr de las canciones. A partir de El amor espera -con algunos
nuevos arreglos en base a la orquesta invitada de cuerdas de Alejandro Terán-
todo fue una serena
fiesta en Almagro.
Hubo
viejos y nuevos temas. De lo viejo, canciones como Yendo de la cama al
living, Cerca
de la revolución,
Los Dinosaurios
y Seminare formaron parte de lo más aplaudido. De lo más cercano
en el tiempo, tocó material de los discos Rock and
roll yo e Influencia.
Los homenajes también tuvieron su espacio: se proyectaron imágenes en
video de la recordada María Gabriela Epumer, muy aplaudida por los fans.
El show también tuvo el sello García cuando pateó
algún micrófono hostil o
cambió una parte de las letras aunque esta vez sorprendió entonando a
pleno los temas.
Cientos de fans se quedaron infructuosamente largos minutos esperando que
García volviera por más bises.
Terra
Videos
del concierto
» Charly
García, en el Abasto y con atuendo árabe
No salía de su asombro la vecina. Asomada a su balcón, al 3100 de
Sarmiento, llevaba la cabeza a un lado y al otro, en un movimiento de
parabrisas. La escenografía era muy distinta del Abasto de todos los días,
y es bueno que la señora se vaya habituando. Allí, sobre lo que queda de
una vieja fábrica, se construirá la Ciudad Cultural Konex. Pero
anteanoche les perteneció a Charly y a sus huestes, de riguroso
brazalete.
Promocionada como la propuesta que el autor de "Rock and roll
yo" tenía para su frustrado concierto en el pasado Cosquín Rock,
"Palermo Bagdad" se evidenciaba como el plato fuerte del
Festival Verano Porteño. Con el trío de músicos chilenos que
habitualmente lo acompaña y un cuarteto de cuerdas integrado por
Alejandro Terán, Javier Casalla, Axel Krygier y Julián Gándara, Charly
salió decidido a hacer lo suyo algunos minutos después de las 21.
Temprano, en un día insólito y lejos, muy lejos, de los escenarios
habituales, eran algunos de los condimentos que podían crear en García
un aura de desafío, de apuesta fuerte.
Y
así fue. Porque desde que recibió a los más de 2500 presentes con la
intro de "El amor espera" vestido con un atuendo árabe y
turbante hasta que se despidió definitivamente dos horas más tarde,
Charly mantuvo firme su deseo de hacer escuchar un show compacto, muy
ensayado y con una línea artística bien definida. Porque en esas dos
horas el dueño del bigote bicolor entregó todo lo que los
"saynomorianos" suelen ir a buscar: los hits de su disco
reciente, como "Dileando con un alma" y "Rehén"; los
de su pasado inmediato, como "Influencia", "I´m Not In
Love" y "Me tiré por vos", y su caudal de la profusa
antología grande del rock argentino, es decir, "Desarma y
sangra", "Pasajera en trance", "Funky",
"Seminare", "Yendo de la cama al living" y otras
piezas que cobran un valor imperecedero por su contenido artístico y por
el valor agregado que tienen para aquellos que las asocian a una porción
de sus vidas.
Sobre
una pared blanca, donde se habían proyectado imágenes de lo que será la
Ciudad Cultural, llega el recuerdo de María Gabriela Epumer. La
guitarrista, fallecida en 2003 y definida por García como la primera
aliada de Say No More, tuvo un merecido homenaje mientras la banda tocaba
"Chipi chipi". Luego, un descanso, el regreso de Charly,
guitarra en mano y poseído por los riffs de Hendrix, y otra andanada de
clásicos para cerrar un show redondo, casi perfecto. En esta noche, el músico
huele a espíritu adolescente. Podrá llevar un atuendo árabe, incorporar
una sección de cuerdas o dar vida a cualquier otro antojo, lo cierto es
que sus recuerdos -o canciones- siguen siendo un valor tan preciado por
tantos que están dispuestos a sobrevivir, incluso, a los avatares a los
que los expone su autor.
La
Nación
|