¿Qué es Cachemira?


1. Afganistán. ¿Y tu de quién eres...?

Afganistán es un estado sin salida al mar. Es uno de los pocos países, que comparte la totalidad de sus fronteras, con algún país vecino. Este estado islámico ha sido cruce de caminos entre civilizaciones, por ser lugar de contacto y tránsito entre Asia Central y el Asia Monzónica. Esta situado en la meseta de Irán, en la zona de transición entre las altas cumbres del Himalaya y las regiones del Caspio. Desde su posición, domina las llanuras de la India, por un lado, y las de Tadjikiskán, por otro.

Los intentos de colonización de este país han sido muchos. Ejércitos tan importantes como el británico, o el soviético, vieron frustradas aquí, sus aspiraciones expansionistas.

Estados Unidos patrocinó la rebelión afgana que puso fin al dominio soviético en la zona. Pero cuando la Unión Soviética retiró a sus últimos soldados en 1989, este país dejó de interesarle.

Ahmed Rashid, especialista en cuestiones relativas a Asia central, comenta para El país en un articulo titulado Los talibán: exportadores del exterminio: "Los afganos, que habían sido primera línea de la guerra fría, se encontraron solos y con un país destrozado. Habían muerto un millón de personas durante los diez años de ocupación. Sin embargo, sólo tres años después, cuando Kabul cayó en manos de los muyahidin que habían combatido contra los soviéticos, una sangrienta guerra civil volvió a apoderarse del país, fomentada por los países vecinos que intentaban labrarse áreas de influencia. Esa guerra civil ha enfrentado a los pashtunes del sur y el este contra las minorías étnicas del norte: tajik, uzbecos, hazaras y turkmenos".

A finales de 1994 aparecen los talibán (o estudiantes, en castellano). El grupo se organizó en las escuelas o seminarios islámicos (madrazas) a los que asistían los afganos refugiados en Pakistán.

Los talibán se comprometieron a llevar la paz a Afganistán, establecer la ley y el orden, desarmar a la población e imponer la sharia (la ley islámica).

No parecían estar, los talibán, especialmente interesados en gobernar el país, hasta que en 1996 toman la capital (Kabul). Desde entonces, ayudados por sus patrocinadores paquistaníes y saudíes e inspirados por mentores ideológicos como Bin Laden, se han propuesto conquistar el país entero.

Los talibán surgieron en un momento crucial, mientras que el país se desgarraba a manos de los caudillos, la hegemonía pashtún se disipaba y en el movimiento islámico crecía un vacío ideológico.

Según A. Rashid, "la anómala interpretación del islam que hacen los talibán procede de una interpretación radical y retorcida del deobantismo, que predicaban los mullahs (clérigos) paquistaníes en los campos de refugiados afganos. El deobantismo, una rama del islamismo suní, nació en la India británica como un movimiento reformista cuyo objetivo era regenerar la sociedad musulmana mientras luchaba por sobrevivir en los límites de un Estado colonizado. Los deobandíes pretendían armonizar los textos islámicos clásicos con las realidades contemporáneas, un objetivo que los talibán han olvidado".


La mayor "industria" de este país es el estraperlo. Así como la mayor fuente de riqueza de Benidorm es el turismo, en Afganistán sobreviven gracias al mercadeo, tanto de drogas, como de armas. Se dice que cerca del 75% de la heroína que circula por las calles y venas de este mundo, tiene procedencia afgana.

Podemos considerar a Afganistán como un gran suburbio, uno tan grande que se constituye en estado. O mejor aun, podemos pensar que se trata de un estado convertido en suburbio. Los afganos son unos chicos de barrio regentados por una ley ultratadicionalista y retrógrada, que intenta legitimarse en un texto sagrado, como es el Corán.

Aparte de todo esto, Afganistán no sería portada de los rotativos en occidente, si no se diera la circunstancia, de que es la última residencia conocida de Osama Bin Laden, sospecho número uno de la agresión sufrida por Estados Unidos el 11 de septiembre del año 2000, en su propio territorio.


2. Sobre el futuro de Asia Menor, y la posición estratégica de Cachemira. El porvenir de Pakistán y la India. La posible resolución de sus conflictos. El fin de la amenaza nuclear en la zona. El papel de las nuevas repúblicas nacientes tras la disolución de la URSS.

"Esta crisis no consiste sólo en llevar el nirvana del reparto del poder a Kabul, al estilo de Belfast. Ni en meter en cintura a una red de bandas criminales que han perdido el juicio. En ella también está en juego el futuro, a corto plazo, del subcontinente indio y de sus más de 1.400 millones de almas. La crisis ya afecta directamente a Pakistán. Ya está sobre el tapete la cuestión de qué es Pakistán y en qué podrá convertirse". En efecto, para Peter Preston, ex director del diario británico "The Guardian", Bin Laden, no es el único problema.

Soy de los que comparten esa opinión que dice que, en general, solemos tener poca memoria histórica. Sin embargo, dos nombres se sedimentaron en mis recuerdos por su incesante compulsión y agitación. Me refiero a los Balcanes y Cachemira.

Cachemira. Estado del Noroeste de la India, en la región del Himalaya Occidental. Es una zona de litigio entre la India, Pakistán y China, en especial entre los dos primeros. Pakistán posee actualmente la parte septentrional, y China una pequeña porción de la azona oriental. El país esta limitado al Oeste por Afganistán, al Norte por el Sinkiang (China) y al Noreste por el Tibet.

Los vestigios de poblamiento humano en Cachemira remontan al paleolítico inferior. En los albores de la historia el país recibió tempranamente su nombre actual, de origen sánscrito. Quedo incluido en el imperio de la India formado por la dinastía Maurya. La abrupta orografía de la región la libró de invasiones exteriores durante la Edad Media. El dominio musulmán en Cachemira se remonta a principios del siglo XIV, y el territorio fue gobernado por soberanos musulmanes hasta 1586 en que se convirtió en una provincia del imperio mongol.

En 1846 la intervención británica llevó al reconocimiento del de Gulab Singh como maharajá. Con la ayuda de H. Lawren y Wingate fue reorganizando el sistema de impuestos (1887-92) siguiendo el modelo de la India Británica. Cuando la India y Pakistán lograron la independencia (1947), el maharajá mantuvo una política vacilante, más inclinado a entenderse con las autoridades de Nueva Delhi que con los paquistaníes, aunque la población del país era mayoritariamente musulmuna. A finales de octubre de 1947 las tribus musulmanas que vivían en la región septentrional, armadas por los paquistaníes, lanzaron una ofensiva que las llevó a las puertas de Srinagar, la capital. Alarmado, el maharajá Hari Singh proclamó la unión de Cachemira a la India, y las autoridades de Nueva Delhi inmediatamente enviaron tropas en su socorro. Un gobierno de Cachemira libre fue instalado en el territorio controlado por el ejercito del Pakistán. En estas circunstancias, el Pandit Nehru recurrió a las Naciones Unidas en enero de 1948. El Consejo de Seguridad nombró una Comisión que consiguió el alto el fuego el 1º de enero de 1949. La resolución de la ONU se pronunció por la celebración de un plebiscito para resolver el conflicto, pero el Gobierno de Nueva Delhi se negó reiteradamente a celebrarlo. Por otra parte, las tropas indias llevaron a cabo una brutal represión contra los habitantes de la zona que eran partidarios de la unión con Pakistán o simplemente de la independencia. El primer ministro Muhammad Adbullah fue detenido por propiciar la creación de un Estado independiente de Cachemira, mientras se producían constantes escaramuzas en la línea de alto el fuego que separaba las tropas indias y paquistaníes. En 1957 Nueva Delhi promulgó una nueva Constitución, en virtud de la cual Cachemira entró a formar parte de la Unión India; pero Pakistán no aceptó el hecho consumado y exigió la celebración del plebiscito. Las Naciones Unidas tampoco reconocieron la acción de las autoridades indias. El conflicto degeneró en una nueva guerra en 1965. Después de dos semanas de lucha intensa, ninguno de los dos países consiguió la victoria. Las hostilidades fueron detenidas gracias a la influencia pacificadora soviética. Tras el cese el fuego e intensas consultas diplomáticas, los dos antagonistas se entrevistaron en la ciudad soviética de Tashkent y aceptaron el arbitraje de Kosygin. El acuerdo se firmó el día 10 de enero de 1966. Durante la guerra de Secesión del Pakistán Oriental fue escenario de nuevos enfrentamientos (diciembre 1971). En diciembre de 1972 los gobiernos de India y Pakistán acordaron fijar una línea de control militar, pero las causas del conflicto seguían subsistiendo. Salvat Universal, Diccionario enciclopédico.

El mundo se agitó convulsivamente con la acción camicace del pasado 11 de septiembre. Rápidamente, se señaló a Bin Laden como cerebro y avalista del golpe, y todos los pensamientos se centraron en él. Pero, luego de unos días, va perdiendo protagonismo en este episodio de la historia, porque entran en escena actores mucho más importantes.

Pakistán se encuentra en medio de una situación realmente complicada. En su momento, el Gobierno militar de Musharraf, pensó que un Afganistán controlado por los talibán sería un importante aliado en la disputa que mantiene desde hace años con la India por el control de Cachemira. Los talibán, los grupos deobandíes de Pakistán y la red terrorista de Bin Laden ayudan enormemente a los rebeldes cachemiros que se resisten contra el dominio de la parte india de la región en manos del Gobierno de Nueva Delhi.

Pero ahora, y ante la llamada a la colaboración que ha remitido el Gobierno estadounidense, los dirigentes paquistaníes tienen la difícil tarea de explicar a su pueblo el repentino cambio de estrategia. Para el Gobierno de Islamabad, dar la espalda a su hasta ahora protegido Bin Laden, tendrá inevitablemente una importante repercusión sobre sus pretensiones en Cachemira.

Así lo ve también Peter Preston cuando dice "Musharraf es también su propio prisionero. En cuanto remita la crisis en Afganistán, si es que eso sucede, el general paquistaní volverá a su propia crisis, aunque esta vez con armamento nuevo y reluciente, cortesía de los yanquis, y la bendición internacional a sus bombas nucleares. Volverá al paraíso del que fue expulsado tras el final de la Guerra Fría: la lista de los países más amados por Washington. La "guerra" contra el terrorismo consolidará el poder del Ejército paquistaní por tiempo indefinido".

Sin embargo, la creciente islamización de la lucha en Cachemira ha quitado valor a la exigencia de autodeterminación de sus habitantes respecto al Gobierno indio, convirtiéndose el conflicto, cada vez más, en una mera yihad talibán.

Poco a poco, el peligro es cada vez mayor, para Pakistán, Cachemira y la propia India. De igual manera, las cinco ex repúblicas soviéticas de Asia central -Kazajstán, Kirguizistán, Tajikistán, Turkmenistán y Uzbekistán- tambien tienen motivos para temer la agitación que emana de Afganistán, debido al demacrado estado de sus fronteras, economías y sistemas de seguridad. Entre las amenazas se incluyen la circulación de drogas y armameno y una posible afluencia de refugiados si la Alianza del Norte (opuestos a los talibán) acaba derrotada.

Irán también está amenazado por los talibán. El régimen shií de Teherán se opone desde hace mucho al fundamentalismo pashtún porque cuenta con el apoyo de uno de sus rivales en la región, Pakistán, y porque está dominado por los suníes. A finales de 1998, los taliba´n ejecutaron a 11 diplomáticos iraníes en Mazar-i-Sharif. Irán amenazó con invadir Afganistán, y la guerra se evitó por muy poco.

China, por su parte, también se ve afectada por el avance talibán. Pekín se mantuvo apartado de la guerra civil en Afganistán hasta febrero de 1999, época en la que inició contactos con los talibán para intentar detener el tráfico de heroína afgana que inundaba Xinjiang, y que servia de soporte financiero para la oposición islámica y nacionalista contra Pekín.

Para terminar, una vez que hemos recorrido un sinuoso camino por la realidad política que rodea a esa porción de territorio llamada Afganistán, volvemos a hablar, por boca de Ahmed Rashid, buscando algún dato que complete el significado de las ideas que de estas paginas puedan haber brotado.

"Las razones que mueven a los talibán para emprender estas aventuras regionales son una mezcla de ingenuidad, frustración e ideología. Por un lado, ellos insisten en que la tradición tribal afgana les obliga a acoger a huéspedes como los rebeldes uigures o Bin Laden. Pero, además, los talibán están furiosos con Irán y Uzbekistán porque dan su apoyo militar a la Alianza del Norte. Y Kabul está muy frustrado por el rechazo de la comunidad internacional y el mundo musulmán, que se ha negado a reconocer su Gobierno. Con su acogida a los disidentes, Afganistán logra su venganza".

"Con el respaldo activo de la CIA y el ISI paquistaní, que quería convertir la yihad afgana en una guerra mundial en la que participaran todos los Estados musulmanes contra la Unión Soviética, entre 1982 y 1992 se unieron a la lucha de Afganistán alrededor de 35.000 radicales musulmanes de 30 países islámicos. Decenas de miles más fueron a estudiar en madrassas paquistaníes. Al final, la yihad afgana ejercitó su influencia directa sobre más de 100.000 radicales musulmanes extranjeros".

"Uno de los principales encargados de reclutar a militantes árabes para la yihad afgana fue Bin Laden. Dado que era el saudí más rico y de rango más elevado de los que participaron en la contienda, los servicios de información saudíes y es ISI le vigilaban de cerca. Bin Laden se fue de Afganistán en 1990, pero volvió en mayo de 1996. Pronto se volvió contra sus antiguos protectores y publicó su primera declaración de yihad contra la familia real saudí y los norteamericanos, a los que acusaba de ocupar su país".

"Después de las bombas de agosto de 1998 contra las embajadas norteamericanas en Kenia y Tanzania, Estados Unidos acusó a Bin Laden de financiar campamentos terroristas en Somalia, Sudán, Yemen, Egipto y Afganistán. Pocos días después lanzó una serie de misiles de crucero contra los campos de Bin Laden en el este de Afganistán; mató casi 20 militantes, pero no causó ningún daño en su red. Washington exigió la extradición de Bin Laden; los talibán se negaron.

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Kilobites. Malaga.

5 Octubre 2001.

 

El Inconformista

 

 

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