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Continuación NASA: ¿expansión tecnológica o clientelismo político?.

Lo que despierta sospechas sobre la existencia de intereses políticos detrás del programa es la ubicación de las nuevas oficinas. Texas y California son, indiscutiblemente, líderes en la industria espacial, por lo que resultaría lógico enviar a ingenieros del lugar para trabajar en proyectos extracurriculares.

Sin embargo, en Nueva York la sede del SATOP es la Cámara de Comercio de Syracuse, que no es precisamente un semillero de la exploración interplanetaria.

Se trata, no obstante, del distrito del congresista James T. Walsh (Partido Republicano, Nueva York), presidente de la subcomisión de Gastos de la Cámara de Representantes que maneja el presupuesto anual de la NASA.

En su presupuesto para el año fiscal 2001, el Congreso le otorgó al programa 6 millones de dólares para los próximos dos años, pero en 2002 se le asignaron otros casi 3 millones de dólares para realizar la expansión hacia otros estados. El actual proyecto de presupuesto propone un nuevo programa de dos años, esta vez de 7 millones de dólares, de los cuales 3 millones serían para gastos fuera del estado de Florida.

Walsh también consiguió la creación de un nuevo Centro de Aplicaciones Regionales de la NASA para Nueva York en el Cayuga Community College, cerca de Syracuse.

"La NASA no tiene por qué usar el dinero de los contribuyentes para subsidiar a los que necesiten un socio para su negocio", sostuvo Thomas A. Schatz, presidente de la organización Citizens Against Government Waste (Ciudadanos contra el Despilfarro del Estado), una entidad sin fines de lucro que surgió a partir de la comisión Grace creada en tiempos de la administración Reagan con el objeto de reducir costos. "Nos parece que si las empresas van a obtener un beneficio gracias a la asistencia tecnológica, deberían pagar por ello."

Además, añadió, "uno esperaría que estuvieran muy ocupados, o que quisieran estarlo, en el trabajo por el cual les pagan los contribuyentes: explorar el espacio."

En sus sitio Web, la organización enumera siete criterios para identificar casos de despilfarro por parte del gobierno. A primera vista, "virtualmente todos los aspectos del programa indican que estamos ante uno de estos casos" según Schatz. "Un elemento de sospecha es el hecho de que tenga sede en Syracuse, y la nueva sede en Nueva México apunta al senador Pete V. Domenici (Partido Republicano, Nueva México), miembro de rango de la Comisión de Presupuesto del Senado e integrante de la Comisión de Gastos del Senado.

Pero al Myers Studio lo ayudó un ingeniero cuyo hobby en su tiempo libre es la acústica, y lo hizo a través de emails y llamadas telefónicas, a menudo durante los fines de semana.

Un representante del congresista se irritó ante las insinuaciones de que se trataría de un caso de clientelismo político. "Es una visión reduccionista," indicó Dan Gage. "En cada sector del gobierno se destina dinero a proyectos de investigación que redundan en beneficio del público en general. ¿Por qué no podrían beneficiarse otros lugares del país con la experiencia que puede brindar la NASA?".

Tomado de la Revista Wired.

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