El hecho de concebir como docente a alguien que pretende formar personas, a la vez que profesionales, ya est� delineando una forma de pensar que tiene que estar indefectiblemente unida a la forma de vivir. Nuestra propuesta de excelencia abarca tambi�n lo acad�mico, pero se centra en lo human�stico, en la postura b�sica de que son personas que est�n compartiendo un tiempo en com�n en el encuentro educativo. Privilegiar la naturaleza de los actores hace necesario esmerarse en la comunicaci�n, en que �sta sea ya enriquecedora, formadora, suscitadora e impulsora de la inquietud de ser m�s y de ser mejor, pero no m�s y mejor qu� otros sino m�s y mejor que lo que era uno mismo al iniciar el encuentro. No creemos en que la competencia sea el camino para lograr la excelencia ni el progreso como ambos deber�an ser entendidos. Consideramos que lo que hay que buscar individual y socialmente es ser competentes, ser protagonistas del progreso, y eso es precisamente lo que postulamos como objetivo elemental de la educaci�n. Nos cabe desde esta iniciativa atender principalmente al docente, a nosotros mismos, carentes de conocimientos y habilidades que el mundo necesita hoy para acercarnos m�s y mejor a los j�venes. Considerando al docente y aportando a sus necesidades, seguramente estaremos trabajando a favor de nuestro objetivo final, la juventud. Est�n todos invitados a aportar a esta humilde iniciativa que intenta simplemente contribuir pa aque el mundo de la educaci�n sea cada vez mejor. |