Home l presentación l filosofía l ciencia l pensamiento l varios l quien es o que es tut69

El Hombre pag1

TUT 69

 

El homo sapiens, criatura versátil, contradictoria y pasional, aúna en si misma las más disímiles y variadas tendencias. Ora se eleva a las cumbres más excelsas de la bondad, el amor y el sacrificio, o se degrada en las más profundas de la animalidad y el mal. El ser humano es hombre y animal al mismo tiempo y entre estas dos tendencias, la bestial y la divina, él yo se debate en una permanente y continua fluctuación.

Esta dualidad nos obliga a establecer una escala de clasificación humana más allá de la inteligencia, títulos, poder político o riquezas. Esta clasificación se refiere al mayor o menor distanciamiento de la calidad humana de un individuo, como tampoco su nivel social, cultural o económico. Un hombre de ciencia, un noble, un político brillante, puede estar más cerca del animal que un labriego ignorante. ¿Qué es aquello que marca esta diferencia de grado humano? Es la ciencia. Mientras más consciente sea un individuo más distanciado estará del animal y viceversa. Este nivel consciente está determinado por la capacidad de un hombre de existir y actuar libre de automatismo psíquicos. La mente sólo trabaja correctamente cuando funciona libre de perturbaciones emocionales, compulsiones instintivas y de todo aquello que distorsiona y empaña el pensamiento.

Podríamos decir que es consciente aquel cuyo yo es el rector de la mente. Es posible encontrar un hombre inteligente pero inconsciente, ya que inteligencia y conciencia son cosas diferentes.

Los fenómenos físicos pueden medirse, clasificarse y evaluarse, y llegar por este medio a la enunciación de ciertas leyes. Con los fenómenos mentales no ha ocurrido lo mismo, ya que solamente conocemos una pequeña parte de la mente que cae bajo la denominación de "consciente". En cuanto al subconsciente, estamos casi totalmente en las tinieblas. Es sabido que la mente subconsciente es crédula y maleable, careciendo de la capacidad de juicio. ¿Y quien puede establecer cuando un individuo está pensando subconscientemente o conscientemente? Es obvio suponer que si en un razonamiento ha intervenido fuertemente al estado onírico o subconsciente del individuo, esta evaluación carecerá de solidez. La ignorancia de los verdaderos procesos mentales nos nace dudar de su eficiencia y reconocer que la percepción puede ser gravemente dañada a causa de factores desconocidos. Supongamos que alguien afirmara que todos los seres humanos, somos y hemos sido siempre dementes: ¿Qué medios concretos tendríamos para refutar esto? ¿Qué puntos de referencia? ¿Acaso no es posible que la condición mental humana sea imperfecta? ; ¿qué la mente haya perdido o carezca de ciertas cualidades esenciales para un completo y perfecto funcionamiento? Si así fuera, salta a la vista la dificultad de estudiar y comprobar este fenómeno, ya que solamente podría hacerse adquiriendo primero aquellas cualidades que faltaren.

La filosofía rosacruz afirma que la mente humana tiene atrofiadas ciertas capacidades esenciales susceptibles de ser adquiridas a través de la prácticas rosacruces. Esto explicaría y justificaría ampliamente la inmensa gama de anomalías que exhibe la conducta humana.

Los genuinos rosacruces son los herederos directos de visitantes extraterrestres extraordinariamente evolucionados que les enseñaron el desarrollo total de la mente. Los seudo rosacruces son los que estudian y preconizan ciertas disciplinas para fortalecer la voluntad, educar el carácter y para realizar ciertos fenómenos de percepción extrasensorial. Sin embargo, después de todas aquellas prácticas siguen careciendo de las cualidades que considerábamos atrofiadas en la mente humana.

A pesar de todo, en el hombre se oculta el misterio de los misterio por ser hijos de Dios y semejantes a Él en poder y sabiduría divina, pero que no puede ni sabe usarlos por vivir atado a la materia. Es eslavo de todas las sensaciones, ya sean placenteras o desagradables, que le llegan a través de sus sentidos.

El afán de comodidades, la avaricia, la gula, la soberbia, la codicia, la vanidad y mil estados pasionales diferentes son los que gobiernan, como dueño y señor, este microcosmos que llamamos hombre.

Él yo, que debería ser el amo, se ve desplazado por diferentes deseos, estados anímicos e instintivos que se apoderan de la dirección de esta compleja maquinaria que es el cuerpo, vehículo del espíritu. El hombre no tiene un yo único, tiene miles de diferentes yoes que van sucediendo dentro de el cómo en un calidoscopio que cambia constantemente su diseño. Cada uno de estos yoes usurpa el trono o centro que le corresponde al legitimo y verdadero yo. Este yo divino soy el cual rey constantemente destronado y prisionero de sus súbditos.

Quien allá sentido una especie de dolor interno de estar vivo, ha captado en ese momento el sufrimiento del yo al verse continuamente desplazado de su condición de rector de este microcosmos. Podemos comparar al hombre con una mansión llena de sirvientes que esperan infructuosamente a un amo que nunca llega. Cada uno de estos sirvientes pretenden usurparlos hasta que a su vez es desplazado por otro mas fuerte que él, que a su debido tiempo será también expulsado.

Este es el terrible vacío o hastió de la vida, tan común en nuestro tiempo. Es él yo que sufre intensamente y no desea continuar viviendo en tan adversas condiciones. Si esta situación se prolonga demasiado tiempo, él yo o espíritu puede llegar a abandonar el cuerpo, transformándose este individuo en un muerto viviente, ya que solamente quedan los principios animales o instintivos manteniendo la vida en el cuerpo. El hombre, contrariamente a lo que se cree, no tiene ninguno de aquellos atributos que llamamos conciencia, personalidad, libertad, libre albedrío y voluntad, ya que todas sus decisiones son producto de automatismo o de influencias externas. La vida transcurre para él en un estado crepuscular de sopor causado por su continuo cambio de yoes. Conocemos ampliamente el hipnotismo, pero jamás hemos pensado que éste pudiera ser practicado en forma colectiva y simultánea sobre la humanidad por fuerzas planetarias que buscan su propio beneficio a expensas de la autodeterminación humana. Estas fuerzas planetarias tratan de mantener a la verdad y la realidad. Desde su nacimiento hasta su muerte el individuo vive en él más profundo de los sueños, y todo lo que le sucede "lo sueña". Cree estar despierto, pero solamente esta soñando. Cree ser libre, y esta soñado con su libertad. Cree tener voluntad propia y solamente sueña.

La conciencia no existe para el hombre vulgar, ya que es una máquina perfecta, total y completa. Solamente al darse cuenta de su estado maquinal se abre para él la posibilidad de llegar a obtener libertad, voluntad y conciencia. El hombre nada hace por propia iniciativa, todo "le sucede", simplemente, tal como llueve, sale el sol y sopla el viento o hay calma. Reacciona ante cualquier situación exactamente como una maquina que al recibir un estimulo inicial realiza un trabajo conocido y delineado de antemano.

Lo que dicta en todo momento las reacciones del sujeto es la grabación de impresiones, experiencias y conocimientos que lleva en sus células celébrales, y que constituye una especie de cinta magnetofónica que gobernará su conducta. Esta grabación ha sido realizara por influencias externas al individuo de manera que su personalidad, que es el conjunto de grabaciones celulares, viene a constituir algo así como proyección de los valores de la sociedad.

Cada individuo es un verdadero androide construido por sus padres, las circunstancias, el medio ambiente, la educación y la influencia de otras mentes. Este androide, como buen robot, solo podrá actuar combinando aquellos datos o circuitos. Sus reacciones serán por lo tanto dictadas por otras mentes y por fuerzas extrañas a él mismo. ¿Puede entonces considerarse libre y con voluntad propia? Podríamos decir que el niño es como un disco o cinta magnética en blanco que va grabando o recogiendo todas las impresiones, conocimientos, emociones y deseos que experimenta. La calidad de esta grabación marca su futuro destino, ya que podrá utilizar solamente aquello que lleva gravado en su mente. Todo lo analizará dé acuerdo con esta escala de valores y por ello estará imposibilitado de conocer la verdad. Todas las desgracias y problemas de los humanos provienen de una desafortunada grabación mental. El ocultismo enseña a cambiar esto, comenzando por borrar gradualmente todo lo negativo de esta cinta para remplazarlo después por una grabación positiva. El psicópata no logra penetrar a suficiente profundidad en la psiquis del individuo por que desconoce los arcanos de la mente. Solamente operando en los estratos más profundos del subconsciente se logra sacar a luz con toda claridad experiencias de la primera infancia y aun impresiones recibidas en el vientre materno. El ocultismo conoce los medios para lograr una completa penetración psíquica y cambiar totalmente el destino y la vida de un individuo produciendo una verdadera "mutación". Desde luego, en un libro de publica difusión no puede revelase este método, ya que en malas manos seria un arma temible. Solamente puede desirve que mediante el adecuado manejo de ciertas fuerzas es posible provocar una completa apertura del subconsciente, tal como si alguien abriera una naranja para observar lo que hay en su interior.

 

volver

 

El ocultismo rosacruz | EL HOMBRE |  EL ESPIRITU Y EL ALMA

Home l presentación l filosofía l ciencia l pensamiento l varios l quien es o que es tut69

 

 

Hosted by www.Geocities.ws

1