| *Rainbird escucha la voz de Driad, como un conjuro y de nuevo vuelve a cobrar forma humana, esta vez en un rincon solitario de la ciudad, donde solo est�n �l y Driad. Driad, la mas cara de las flores de este reino, que no dar�a por tener en mi mano la llave del tiempo y retroceder a un pasado que podr�a habernos sido mas venturoso. En mi coraz�n queda imborrable una l�pida en el olvido, la l�pida de lo que sent� por ti que ya nunca morira, ni se palidecer�, aunque ser� solo un recuerdo. Te amo Driad y siempre lo har� y si por tal declaraci�n quieren darme muerte ya saben donde encontrarme, porque morar� cercano a la muralla exterior de einar, donde se abaten los muros de la noche y all�, preso una vez m�s de las l�grimas, cantar� eternamente la tortuosa crueldad de mi p�rdida, hasta que acabe el mundo. Para vos Lain es un don que gustar�a de poseer en oposici�n a todos los reinos de los elfos, pero un destino mas poderoso mueve mis pasos y los de ella, y ahora nos mueven en direcci�n opuesta. Sed Feliz, principe de einar, ya que yo no pude serlo. Para mi solo quedan las canciones, nunca m�s el amor. Y permanecer� aqui, en el muro exterior, de todos los habitantes de Einar el �nico cuya tristeza es inconsolable. *Rainbird saca su arpa y ya, solo pero no olvidado, comienza un canto nuevo. Amarga sonar� mi arpa, las luces del dolor no se apagan pero la belleza de quien no se marchita vivira en mi mente si por Driad en esta hora he de sufrir y quiz�s alg�n d�a morir mi coraz�n jam�s me miente. Atras quedaron ya todos los enemigos, sumidos en el olvido Mi rival es ahora un yugo odioso de un coraz�n que no hace caso a las razones ni a los argumentos, ni a las opiniones pues le mueve un amor poderoso. Y de este coraz�n que miento ,ant��o,Driad humildemente com�a Allegro me sembrava amor, tenendo il mio cuore in mano y de las l�grimas de un sentimiento hermano llegar� alg�n d�a mi dolor. Mi pena es tal, que en mi canto eterno no ser� desafiada mientras la agon�a de alma teje mil canciones tratar� de ser fuerte,Driad, en el quererte tratar� de no perderte tratar� de que siempre halla m�s de cuatro estaciones |
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| LOS SUE�OS DE JOHN RAINBIRD |
| Rainbird olvida tan solo por unos instantes a Driad y recuerda a su ex-pareja, algo especial sigue latiendo en �l por ella, siempre cuidar� de ella pero teme que el tiempo distancie lo que ahora es una Amistad.El tiempo imparable plateara nuestras sienes y hara de nuestros recuerdos cenizas y humo. Tu y yo record�ndonos en la distancia y la hu�da seremos engullidos por el futuro ser�mos esa generaci�n perdida. �Donde estar�s? Mientras esperas a que amanezca conocer�s a un hombre, te robara el misterio te dar� una casa y muchos hijos y rompera tu hechizo cubr�endote de dinero y calma Pero ser�s, en esa loca hu�da, un alma p�rdida apuntalando las ruinas �Donde estar�s? Ni�os de azul marino y corbata se despedir�n de ti cada ma�ana Con el BMV directa a la gimnasia con el Cointreau ahogando la menopausia a�or�ndome de vez en cuando con artrosis en el alma. �Donde estar�s? Tendr�s largas tardes de aburrimiento de caf�s y de cigarrillos bajos en nicotina. Y mientras tu marido te jura que no te enga�a, so�ar�s conmigo, huyendo de esa rutina pero ser�s un alma perdida �Donde estar�s? Cualquier d�a entonces nos cruzaremos por la calle tu dudar�s entre pasar de largo o saludarme. "�Que tal tus hijos?", dir� yo "�Cada vez m�s grandes!" "�y tu marido?" "Perdona pero se me hace tarde" "Llamame cualquier d�a" "Hay que ver como es la vida" �Donde estar�s? *Rainbird guarda de nuevo su arpa y, pensando en Driad y en su antiguo sol, recorre de nuevo las murallas exteriores. |
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