CAPITULO XI: LAIN
Los hermanos de Hass madrugaban mucho... lo pude comprobar cuando al descender hacia las cocinas vi como la casa estaba repleta de vida. Todos los que all� estaban me saludaron con respeto. No vi a Luo ni a Ettiene, supuse que estar�an juntos. Pronto apareci� Neco, quien parec�a haber sido designado para atenderme en todo momento.
- Buenos d�as princesa- dijo haciendo una reverencia - �hab�is descansado bien?. Est�is espl�ndida esta ma�ana.
- Gracias buen Neco. Si, si he descansado bien, lo cierto es que me parece haber dormido entre nubes -dije con una sonrisa.
- Lo celebro de veras milady. Os apetece comer algo mi se�ora? O tal vez dar un paseo por los jardines de Hass? Es un bello lugar...podr�ais recoger algunas flores e incluso daros un ba�o en el  peque�o estanque de aguas cristalinas... hoy el d�a se presenta caluroso.
- Tal vez m�s tarde vaya al estanque. Ahora desear�a hablar con el gran maestre. Quiero agradecerle la gran velada de ayer.
- Eso no va a ser posible, me temo. En este momento- dijo se�alando hacia la biblioteca- est� departiendo con Ettiene sobre un asunto muy importante. Ni siquiera vos pod�is interrumpir.
- Est� bien Neco, creo que me esta dando hambre, pod�is prepararme algo para comer? yo os esperar� en el jard�n, junto a aquel mirador que se alza en la peque�a colina...debe haber unas vistas estupendas desde all� �verdad?
- En efecto mi se�ora. Buena elecci�n, id pues, mientras yo ordeno al hermano cocinero que os prepare algo. Por cierto, esta ma�ana parti� un mensajero en busca de vuestro prometido. No tardar�n en llegar hasta aqu�.- y con una reverencia se march� hacia las cocinas.
En lugar de salir al jard�n me fui en direcci�n a la sala en la que se encontraba Ettiene. Era una sala grande repleta de estanter�as en las que se agolpaban pergaminos y libros. Me ser�a f�cil esconderme y escuchar. Luo estaba sentado, mientras Ettiene caminaba arriba y abajo.
- ... por eso no la puedo dejar sola- dijo Ettiene- le hice una promesa y estar� a su lado mientras ella as� lo quiera.
- Te comprendo hermano. Pero que pasar� despu�s. Si todo va bien dentro de pocos d�as ser� la nueva reina de Einar y sabes que deseo que seas mi sucesor. Eres el m�s preparado. El mejor de mis magos...
- No s� lo que pasar� Luo. No lo s�. La videncia no es uno de mis poderes- dijo con sarcasmo. Ahora todo depende de ella. �Cu�ndo llega el se�or de Rohjc?
- No creo que tarde mucho. Guntar fue a por �l. Y su �ltimo campamento se hallaba a medio camino entre Mo y el castillo de Shiva. No se puede utilizar la transportaci�n m�s all� de Mo. De ah� que todav�a no est�n aqu�.
- Tengo curiosidad por conocer a mi contrincante...
- Ettiene, pese a todo Lain de Rohjc no es tu contrincante, sino tu aliado en la lucha contra Shiva... m�ralo de ese modo.
- No quiero perderla Luo. A ella no.
- Ettiene, las mujeres bellas siempre han sido tu perdici�n... aunque en el caso de Driad no te culpo. Ella es toda una dama. Una verdadera princesa y muy valiente. Pocas se hubieran atrevido a escapar de su castillo y a vengar la muerte de sus padres. Cunge-Ryath estar�a orgulloso de ella.
- Es especial Luo. Tan valiente e indefensa a la vez. Le ha tocado conocer la vida muy r�pidamente, ha pasado de su jaula de cristal  a la m�s cruda realidad en pocos d�as. Solo espero que mi compa��a le haya ayudado a soportarlo.
- He visto como te mira. Cualquiera puede darse cuenta de que te ama. Incluso su prometido. Y no s� si esto ser� beneficioso para ella. Debes hablarle para que te trate como a uno m�s de nosotros...incluso con indiferencia. No nos conviene enemistarnos con la casa de Rohjc... esta advertencia tambi�n es para ti. Tus ojos te delatan Ettiene y � dijo ahora con una sonrisa- espero que tu visita a trav�s del espejo haya sido fruct�fera. Lo siento, pero no o� ruido alguno en tus aposentos ni en los de la dama. As� que supuse que tal vez ...
- Luo, no se�is indiscreto, ella es una doncella, es pura. Tan solo bailamos.
- Tus palabras hablan de bailar y tus ojos demuestran pasi�n...�por qu� creer a la boca si los ojos nunca mienten?
Ambos hombres sonrieron. En ese momento la estancia se llen� de una luz cegadora...era el transporte. Pude ver dos figuras conocidas, guntar y La�n mi prometido.
Mi se�or de Rohjc � dijo Luo- bienvenido al alc�zar de Hass.
- Luo, amigo m�o dijo La�n abraz�ndole- celebro ver que est�is vivo, os daba por muerto.  Hoy es en verdad un d�a grande, pues dos de mis personas m�s queridas a quienes cre�a desaparecidas han renacido para m�. Vos Luo mi gran aliado, y mi princesa, mi flor a quien jur� proteger... �d�nde est� Driad?, �D�nde est� la heredera de Einar?.
- En sus aposentos, La�n, esperando vuestra llegada. Permitidme que os presente a la persona que le trajo hasta nosotros. Este es Ettiene de Hass, palad�n de la Orden y futuro heredero de mis derechos como gran maestre- Ettiene avanz� hacia La�n e inclin� su cabeza a modo de respeto.
- Ettiene de Hass, Guntar me ha contado lo que hicisteis por mi prometida. Jam�s vivir� lo suficiente como para agradeceros lo que por ella hab�is hecho. Consideradme vuestro hermano. Porque ya os considero el m�o. No obstante han llegado hasta m� informaciones contradictorias en cuanto a vos. Cre�a que ya no pertenec�ais a la orden debido a cierto altercado,  que tuvo que ver con nuestra actual enemiga.  Celebro ver que mis informaciones no eran correctas...- Es especial Luo. Tan valiente e indefensa a la vez. Le ha tocado conocer la vida muy r�pidamente, ha pasado de su jaula de cristal  a la m�s cruda realidad en pocos d�as. Solo espero que mi compa��a le haya ayudado a soportarlo.
- He visto como te mira. Cualquiera puede darse cuenta de que te ama. Incluso su prometido. Y no s� si esto ser� beneficioso para ella. Debes hablarle para que te trate como a uno m�s de nosotros...incluso con indiferencia. No nos conviene enemistarnos con la casa de Rohjc... esta advertencia tambi�n es para ti. Tus ojos te delatan Ettiene y � dijo ahora con una sonrisa- espero que tu visita a trav�s del espejo haya sido fruct�fera. Lo siento, pero no o� ruido alguno en tus aposentos ni en los de la dama. As� que supuse que tal vez ...
- Luo, no se�is indiscreto, ella es una doncella, es pura. Tan solo bailamos.
- Tus palabras hablan de bailar y tus ojos demuestran pasi�n...�por qu� creer a la boca si los ojos nunca mienten?
Ambos hombres sonrieron. En ese momento la estancia se llen� de una luz cegadora...era el transporte. Pude ver dos figuras conocidas, guntar y La�n mi prometido.
- Mi se�or de Rohjc � dijo Luo- bienvenido al alc�zar de Hass.
- Luo, amigo m�o dijo La�n abraz�ndole- celebro ver que est�is vivo, os daba por muerto.  Hoy es en verdad un d�a grande, pues dos de mis personas m�s queridas a quienes cre�a desaparecidas han renacido para m�. Vos Luo mi gran aliado, y mi princesa, mi flor a quien jur� proteger... �d�nde est� Driad?, �D�nde est� la heredera de Einar?.
- En sus aposentos, La�n, esperando vuestra llegada. Permitidme que os presente a la persona que le trajo hasta nosotros. Este es Ettiene de Hass, palad�n de la Orden y futuro heredero de mis derechos como gran maestre- Ettiene avanz� hacia La�n e inclin� su cabeza a modo de respeto.
- Ettiene de Hass, Guntar me ha contado lo que hicisteis por mi prometida. Jam�s vivir� lo suficiente como para agradeceros lo que por ella hab�is hecho. Consideradme vuestro hermano. Porque ya os considero el m�o. No obstante han llegado hasta m� informaciones contradictorias en cuanto a vos. Cre�a que ya no pertenec�ais a la orden debido a cierto altercado,  que tuvo que ver con nuestra actual enemiga.  Celebro ver que mis informaciones no eran correctas...
Hosted by www.Geocities.ws

1