| LA DUQUESA DE CHEVREUSE | ||||||||||||||||
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| MARIE DE ROHAN-MONTBAZON DUQUESA DE CHEVREUSE 1600 - 1679 LA CONSPIRADORA NATA Marie de Rohan de Montbazon, nacida en 1600 y fallecida en Gagny en 1679, era la hija de Hercule de Rohan, duque de Montbazon y Par de Francia, uno de los representantes de la linajuda y poderosa Casa de Rohan -descendiente de los duques soberanos de Breta�a- . Con diecis�is a�os, su padre acuerda su matrimonio con el encumbrado marqu�s Charles d'Albert, 1er duque de Luynes (1578-1621), favorito del rey Luis XIII de Francia e instigador del "Golpe de Estado Real" de 1617, que supuso el asesinato de Concino Concini, marqu�s d'Ancre (favorito y valido de la regente Mar�a de M�dicis) y la ejecuci�n de la mujer de �ste, Leonora Galiga�. El flamante duque de Luynes, entonces Halconero Mayor del Reino, se ha hecho atribuir la fortuna de los Concini y acumula los t�tulos: primer gentilhombre de c�mara del Rey, capit�n de las ordenanzas del Rey y de La Bastilla, teniente general de Normand�a, duque y Par de Francia (por cartas patentes registradas en 1619) y gobernador de Picard�a. Tiene la entera confianza del soberano, que le ha prometido convertirle en su primer ministro (pero nunca lo har�), y mete mano en los asuntos del Estado. Sin embargo, lejos de parecerse al tan eficaz y previsor duque de Sully, ministro de finanzas de Enrique IV, Luynes es un lerdo en materia pol�tica. Se muestra imprudente y torpe de cara a los protestantes, restableciendo por la fuerza el catolicismo en el B�arn, recientemente incorporado al reino. La joven Marie de Rohan-Montbazon, con sus tiernos 16 a�itos, es pues llevada ante el altar por su padre para casarse con un se�or de 22 a�os mayor que ella. Su opini�n, obviamente, cuenta menos que los intereses comunes de su padre y de su futuro esposo: dinero, poder, influencia e ilustre alianza de sangre. La chiquilla se ve reducida a ser el mero pe�n de esos dos hombres, como todas las hijas de buena familia. La uni�n se celebra pues en 1617, pero no ser� hasta 1620 que la joven duquesa de Luynes, finalmente encinta, da a luz a su �nico heredero var�n para perpetuar el linaje de su marido: Louis Charles d'Albert (1620-1690), futuro 2� duque de Luynes. Dada la posici�n de su padre y de su marido, Marie de Rohan es nombrada dama de honor de la reina Ana de Austria, esposa del rey Luis XIII, y ocupa como es debido un puesto en la corte francesa. Pronto se convertir� en la �ntima amiga e inseparable confidente de la soberana, mientras �sta conserve su coraz�n de princesa espa�ola. En cuanto al duque de Luynes, su pol�tica represiva provoca la entera sublevaci�n de la provincia del B�arn en 1620. En la esperanza de recobrar la popularidad, el duque decide llevar personalmente la campa�a de pacificaci�n contra los insurrectos y, en 1621, consigue que el rey le nombre condestable de Francia. Despu�s de haber tomado exitosamente las plazas de Saumur y de Saint-Jean-d'Ang�ly, fracasa estrepitosamente ante la ciudad asediada de Montauban (1621). El condestable fallece oportunamente de fiebres en el momento en que Luis XIII, descontento, se dispon�a a relevarle y exiliarle en sus tierras. Viuda y con un ni�o de corta edad a cargo, la joven duquesa de Luynes cuenta entonces tan solo 20 a�os, apenas 21. Como los buenos partidos abundan en la corte, aunque sean solteros ya maduros, la duquesita encuentra buena la idea de matrimoniar por segunda vez, concediendo su mano al pr�ncipe Claudio de Lorena, duque de Chevreuse (1578-1657), miembro de la poderosa Casa Ducal de Guisa (hermano del 4� duque de Guisa), y se casan en 1622. Lo m�s curioso es que su 2� marido es de la misma quinta que el primero, ya que ambos han nacido el mismo a�o (1578). �l le dobla la edad ya que tiene 44 a�os, y ella 22. A ese inconveniente, le suplen ventajas: es duque y par, tiene extensas tierras, es rico y, adem�s, procede de una ilustre casa. Dos a�os despu�s, en 1624, ya anda encinta otra vez y da a luz a una hija. En 1627 y 1631 vendr�n dos ni�as m�s, pero ni un solo heredero var�n. En la corte, a la joven y flamante duquesa de Chevreuse le otorgan el apodo de "la Chevrette" (la Cabrita), pero es una mujer de car�cter, �vida por ejercer su influencia sobre los acontecimientos pol�ticos de su tiempo. Tal es su ambici�n que en todos los complots que se forjan, su nombre sale a relucir una y otra vez. Se ha convertido en el enlace de la reina Ana con la corte de Madrid, en la portadora de sus misivas secretas, en su esp�a, en su agente doble. In�til y tedioso ser�a enumerar cada una de las conspiraciones en las que estuvo implicada bajo los ministerios de Richelieu y de Mazarino. Es una intrigante nata, y las conspiraciones en las que toma parte la hacen sentirse viva e importante. Pero es finalmente descubierta e inculpada, y el cardenal de Richelieu, aunque bastante galante con las damas, no suele hacer diferencias de sexos cuando se trata de la seguridad del Estado y de la Corona. Es sucesivamente exiliada en Lorena, en Touraine y hasta le dan unas vacaciones forzadas en Espa�a. La �ltima vez en que es nuevamente descubierta, no duda en hu�r a lomos de su caballo, disfrazada de hombre, esquivando a los guardias que han venido a apresarle. Sin embargo, sus relaciones con la reina Ana se enfriar�n paulatinamente cuando �sta se queda viuda de Luis XIII, y se convierte autom�ticamente en la regente de Francia durante la minor�a de edad de su joven primog�nito Luis XIV en 1643. La soberana ha dejado de lado su a�oranza y afecto por Espa�a y su hermano Felipe IV, para encargarse de su misi�n. La �poca de las conspiraciones y filtraciones de secretos de Estado con la corte de Madrid ha pasado a mejor vida, Ana de Austria se siente responsable del destino y del futuro de la corona de su hijo, que ya se tambalea al estallar la "Fronda". El h�bil cardenal Mazarino la utilizar� como negociadora entre �l y los pr�ncipes rebeldes durante la "Fronda de los Pr�ncipes". Ser� el �ltimo papel relevante que desempe�ar� la duquesa de Chevreuse. Cuando en 1660 Luis XIV asume sus prerrogativas, al decaer la salud del cardenal, la duquesa de Chevreuse tiene que adoptar una conducta m�s tranquila. El monarca no tolera a los conspiradores, sean del sexo que sean. Viuda nuevamente en 1657, la duquesa de Chevreuse se dedicar� exclusivamente a los intereses de su hijo y de su hija (dos de las tres fallecer�an en 1652). Obtendr� de Luis XIV que el ducado de Chevreuse (tan solo transmisible de var�n a var�n), sea transferido a favor de su hijo el 2� duque de Luynes, y para su descendencia, asi como todas las posesiones y se�or�os inherentes al t�tulo, lo que no es poco. Alexandre Dumas no fue el �nico genio de la �poca rom�ntica que se inspir� de la trepidante y aventurera vida de la c�lebre duquesa de Chevreuse. Antes de que el fil�sofo Victor Cousin le consagrara una biograf�a en 1856, el compositor italiano Donizetti hizo de ella la hero�na de una de sus �peras: Maria di Rohan. Dicha obra se estren� exitosamente en Par�s en noviembre de 1843, cinco meses despu�s de un triunfal estreno en Viena. El libretto, escrito por Salvatore Cammarano, fue encomendado por Donizetti quien deseaba adaptar para la �pera el tema de una obra de teatro francesa escrita por Lockroy y Edmond Badon en 1832: Un duelo bajo el Cardenal de Richelieu. Aparte de la libre y fantasiosa adaptaci�n hecha por Cammarano para la �pera de Donizetti, hay que puntualizar que la aventurosa existencia de nuestra hero�na fue m�s all� de lo imaginable. Cuatro meses despu�s de enviudar de su 1er marido, el duque de Luynes, Marie de Rohan concede su mano al duque de Chevreuse con el cual se casa, lo que no le impide en absoluto multiplicar sus aventuras galantes con otros apuestos caballeros. El Conde de Chalais, -jefe de la Casa de Talleyrand-P�rigord-, ser� efectivamente objeto de deseo de la hermosa y lanzada duquesa de Chevreuse, y a quien arrastrar� en una conspiraci�n contra el rey Luis XIII, deseando reemplazar a este monarca por su hermano menor el duque Gast�n de Orl�ans. El complot no tarda en ser descubierto y el 19 de agosto de 1626, el Conde de Chalais (que hab�a sido �ntimo amigo desde la tierna infancia del rey Luis XIII) es acusado de crimen de lesa-majestad y decapitado, mientras que la duquesa de Chevreuse huye a Lorena, encontrando consuelo y protecci�n en los brazos del duque Carlos IV. Considerada persona non grata en la corte francesa, no renuncia a su afici�n de llevar a cabo otro complot contra el rey y convence al duque de Buckingham de participar en ese turbio asunto. �ste le env�a a la duquesa a su amigo Lord Montagu, en calidad de emisario suyo, para llevar a cabo los detalles del complot. De paso, la duquesita, entre palabrer�a y palabrer�a, convierte a Lord Montagu en su amante. Pero, desgraciadamente, los servicios secretos del Cardenal de Richelieu son tremendamente eficaces: el ingl�s ser�a arrestado, apresado y encerrado en La Bastilla en 1628, por los guardias del cardenal. El destino de la duquesa es por lo menos ajetreado: siempre se encuentra alternando complots con ca�das en desgracia. Marie de Rohan conseguir�a finalmente regresar a Francia gracias a la intervenci�n del duque Carlos IV de Lorena. A pesar del permiso concedido por Luis XIII, se le asigna residencia en su castillo de Dampierre con expresa prohibici�n de salir de sus tierras si no es para ir a Jouarre, propiedad donde suele ir a pasar unas breves temporadas. El confinamiento no le amilana: sigue fraguando conspiraci�n tras conspiraci�n. Es casi una obsesi�n en su caso. Para ella, el Canciller y Custodio de los Sellos Reales, Ch�teauneuf, trahiciona el secreto de las deliberaciones del Consejo en 1633. Nos imaginamos de qu� modo pag� su indiscreci�n... El canciller es arrestado y ella se encierra en su castillo de Dampierre. En 1637, se ve obligada a huir a Espa�a, luego a Inglaterra, finalmente en Flandes, tras haber favorecido un intercambio de correspondencia secreta entre la reina Ana de Austria y el rey Felipe IV de Espa�a. Su exilio durar� no menos de 6 largos a�os, hasta la muerte de Luis XIII. En la declaraci�n de la sucesi�n (Testamento del rey), una cl�usula prohibe expresamente el regreso de la duquesa de Chevreuse a Francia. Har� falta una decisi�n del Parlamento para que el testamento sea anulado y la intercesi�n del duque de La Rochefoucauld ante la reina-regente Ana de Austria, para que se le autorice a Marie volver a pisar suelo franc�s y regresar a Par�s. Estando muerto el Cardenal de Richelieu, �por qu� no fraguar una conspiraci�n contra el Cardenal Mazarino, su sucesor? En 1643, se mete de lleno en la "C�bala de los Importantes" capitaneada por el ex-canciller Ch�teauneuf, pero despu�s del arresto del duque de Beaufort, la duquesita tiene que exiliarse de nuevo en Inglaterra; su nav�o ser� apresado por la marina inglesa y ella detenida durante unos meses en la Isla de Wight, antes de instalarse en la ciudad de Lieja y, finalmente, en Bruselas. Luego estalla la "Fronda" del Parlamento de Par�s y de los Pr�ncipes. Junto con su nuevo amante el Marqu�s de Laigne, toma partido por los pr�ncipes rebeldes: el pr�ncipe de Conti (que desear�a convertir en su yerno), el duque de Beaufort, Ch�teauneuf, Paul de Gondi (futuro cardenal de Retz)... Regresa a Francia en 1649, improvis�ndose negociadora e intermediaria entre el Cardenal Mazarino, la Reina-regente Ana de Austria y los Grandes (o sea, los pr�ncipes rebeldes y los grandes se�ores). Pero a partir de la muerte de su hija Charlotte de Lorena, en 1652, su existencia no es m�s que una sucesi�n de pleitos y duelos. La localidad de Gagny se convertir� en el lugar providencial e ideal para su retiro, donde la duquesa de Chevreuse expiar� una vida dedicada a las intrigas en el silencio del priorato de Saint-Fiacre, en Maison-Rouge, donde se retira en 1676, gracias a la intervenci�n del prior y futuro obispo de Poitiers, Fran�ois-Ignace Baglion de Saillant. Cuando fallece en agosto de 1679, su cuerpo es sepultado en la capilla de la Virgen, dentro de la iglesia, pero su epitafio hoy d�a ha desaparecido desde la Revoluci�n Francesa. Solo cuatro l�neas escritas por el p�rroco Labeur en el registro parroquial, recuerdan que "la alt�sima y poderos�sima dama Marie de Rohan, Princesa de Chevreuse" vivi� entre nosotros... |
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| Marie de Rohan-Montbazon, Duquesa de Luynes (1600-1679), retratada como "Diana Cazadora". | ||||||||||||||||
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| el Marqu�s Charles d'Albert, 1er Duque de Luynes, Condestable de Francia y favorito del rey Luis XIII. | ||||||||||||||||
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| Marie de Rohan-Montbazon, Duquesa Vda. de Luynes y de Chevreuse (1600-1679), grabado de la �poca. | ||||||||||||||||
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| el Pr�ncipe Claudio de Lorena, Duque de Chevreuse (1578-1657), retratado por Van Dyck. | ||||||||||||||||