Otto
Rahn
La
búsqueda del cáliz sagrado.
En 1935, Rahn es destinado por las SS a la frontera
franco-española y establece
su centro de operaciones en les Marronniers, al pie de las cuevas de
Lombrives,
en Ussatles-Bains, entre Montsegur y Tarascon.
Conocemos parte de sus movimientos por las cartas que el recién
ascendido a
oberstrumführer remitió a sus superiores informando de los
lugares visitados,
del progreso en sus investigaciones y pidiendo confianza a Himmler, su
patrocinador.
Por aquella época se rumorea que Rahn crea dentro de las SS un
círculo
neo-cátaro. Su compañero Paul Ladame, prologista de la
segunda de sus obras, La
Cour de Lucifer le acompañó durante días en su
incursión por las cuevas cátaras
y asegura que el gran mérito de Rahn fue descubrir el secreto
del Grial que -
según él - conocían los cátaros; y que
"Kyot" (el pagano que difundió
originalmente el relato) lo había transmitido en leguaje
hermético al trovador
germánico Eschenbach.
"Esto es la clave misma de la civilización occidental -
escríbe Rahn -. El
mensaje aquí transmitido tendría que unificar Europa para
siempre, en la
igualdad política de todos los particularismos y bajo el reino
de una sola
religión, tolerante ecuménica que abrace a todas las
demás: la religión cátara,
es decir, el cristianismo de los orígenes".
Otto
Rhan en Montserrat
En 1937 apareció el segundo libro de Otto Rhan, La Corte de
Lucifer, la guía de
un viaje iniciático realizado por toda Europa. Uno de los
capítulos se titula
“Puigcerdá en Cataluña”. Rhan explica en este
capítulo la “doctrina oficial” de
los nazis en relación al Grial escondido en Montserrat.
Como buen espía, Rhan no da muchos datos sobre su viaje. Explica
sólo que pasó
por Puigcerdá de camino a Barcelona. La situación
política de la época era
extremadamente tensa y se comprende que hubiera de abandonar su
“estación”
situada a los pies de las cuevas de Lombrives y analizar directamente
la
situación. Por lo que se deduce de la lectura de su libro, Rhan
conocía
bastantes cosas sobre la montaña mágica catalana.
Rhan en su libro, realiza una contraposición entre el mundo de
los jesuitas
(aprovechando que San Ignacio de Loyola escribió precisamente
sus Ejercicios
Espirituales en Montserrat) y el mundo de los cátaros (que
asocia al Grial)... ¿Qué
es lo que buscaban los nazis en Montserrat? Exactamente igual a lo que
hicieran
cien años antes las tropas de Napoleón, destrozando el
monasterio buscando algo
desconocido. ¿No será que pretendían apoderarse de
algún tesoro oculto?
“Das
Schwarze Korps”, revista de las SS dirigida por Günter Alquen,
quien acompañó
Himmler a Montserrat. A su lado el Grial custodiado en la Catedral de
Valencia.
Roma certifica que el cáliz guardado en Valencia es el de la
Última Cena, y
como tal consta en el prefacio de la Santa Biblia oficial de la Iglesia
Católica, en estos términos:
“El Santo Cáliz es venerado en la Catedral de Valencia
(España), donde se
conserva actualmente, como el cáliz con el que nuestro
Señor Jesucristo celebró
la Última Cena. La altura del Santo Grial es de 17
centímetros. El vaso,
tallado en un bloque de ágata, tiene 9 centímetros de
diámetro. Las dimensiones
de la base de su soporte, de forma elíptica, son 14 x 16
centímetros. El resto
del Santo Cáliz es de oro y en la base lleva engastadas 28
perlas, dos balaxes
y dos esmeraldas, aunque ahora faltan dos perlas y una de las
esmeraldas...”
El resto del texto, al que acompaña una foto del cáliz
más abajo reproducido,
cuenta la historia de la sacra reliquia.
Himmler
en Montserrat
En 1940 Himmler, jefe de las SS, realizó una enigmática
visita a España y
específicamente a Montserrat. Himmler fue en todo momento
acompañado por un
séquito de 25 oficiales de las SS, dirigidos por el
capitán Günter Alquen
(director del diario de las SS, “Schwarze Korps”, “cuerpo negro”) y el
General
Karl Wolf, jefe de su Estado Mayor. No hay que perder de vista que el
General
Wolf fue el hombre que introdujo a Otto Rhan en las SS y a cuya sombra
realizó
toda su carrera... incluso cuando tras su desaparición,
volvió a reaparecer
como “Rudolf Rhan”. Rudolf Rhan fue enviado por Karl Wolf a Irak en
1941 para
preparar una revuelta antiinglesa. Posteriormente y a la vista de su
efectividad, sería nombrado embajador alemán en Roma en
los últimos meses de la
guerra. Wolf en aquella época estaba al mando de las SS que
operaban en Italia.
Para colomo, Wolf fue uno de los principales impulsores del esoterismo
nazi: su
propio hijo fue bautizado siguiendo el ritual elaborado por los
“ariósofos” que
trabajaban para las SS, y el mismo obtuvo uno de los primeros anillos
que
distribuyó Himmler entre los iniciados de alto rango en el
esoterismo.
Otto
Rahn: El Parsifal del siglo XX
"Cada setecientos años reverdece el laurel", Trovador
anónimo del
siglo XIII
Para desvelar el misterio que se encontraba tras la leyenda del tesoro
cátaro
habría que esperar siete siglos. En 1931, un joven alemán
de 27 años llamado
Otto Rahn llegaba por primera vez al país de los cátaros
y a la fortaleza de
Montsegur. Tras especializarse en filología e historia medieval
en varias
universidades alemanas, comenzó a investigar seriamente el tema
del catarismo.
Pronto se dio cuenta de que estaba muy vinculado con el ciclo de la
búsqueda
del Grial en la Edad Media. Los historiadores actuales dividen dicho
ciclo en cuatro
obras que dieron origen al mito: El Perceval de Chretien de Troyes, la
Estoire
dou Graal de Robert de Boron, el Perlesvaus, y el Parzival de Wolfram
von
Eschenbach. Todos ellos escritos entre los años 1180 y 1210 que,
curiosamente,
coinciden con el auge y caída del movimiento cataro en Europa.
Fruto de dichas investigaciones, Rahn desarrolla su tesis doctoral
sobre la
herejía cátaro-albigense y el poema de Parzival,
descubriendo que el texto de
Wolfram von Eschenbach representa una versión novelada de
auténticos hechos
históricos ocurridos en el territorio cataro, además de
ser la fuente inicial y
más pura que existe sobre el tema del Grial en la Edad Media.
Tal y como cuenta
Otto Rahn en su libro La Corte de Lucifer, "Wolfram von Eschenbach da
el nombre
de Parsifal al buscador del Grial... Su traducción al provenzal
es
Trencavel".
Curiosamente Raimund-Roger Trencavel, vizconde de Carcassonne, era el
personaje
más importante dentro del catarismo. Además, continua
Rahn, "la madre de
Trencavel y su hijo se consagraron a la herejía. Rechazaron la
cruz como
símbolo de la salud. El Grial era, según mis
conocimientos obtenidos, el
símbolo de la creencia herética que fue depositado en la
tierra de los puros,
como relata numerosas veces Eschenbach en su poema".
Actualmente, ningún historiador duda de que la verdadera saga
del Grial narrada
en el poema de Parzival llega a Alemania procedente de Provenza, en el
sur de
Francia. El propio Eschenbach dice en su poema que un bardo latino,
Kyot de
Provenza, le transmite la leyenda. Hoy sabemos que, alrededor de fines
del
siglo XII, estuvo como huésped de la corte de Carcassonne un
trovador llamado
Guiot de Provins. Este trovador errante, cantaba alabanzas a la noble
casa de
los Trencavel por su apoyo a los cátaros.
Otto Rahn también descubre que Trencavel es primo de la condesa
Esclaramonde de
Foix, la dueña del castillo de Montsegur. Ésta se
convirtió al catarismo y fue
una de las perfectas quemada en la hoguera tras la caída del
reducto de
Montsegur. Según Rahn, Esclaramonde aparece en el poema de
Parzival como la
única que puede portar el Grial, ya que es la señora del
castillo del Grial, al
que se le da el nombre de Muntsalvatsche. Así pues, era evidente
que el
castillo que albergó la Preciada Reliquia había existido
y era Montsegur, el
castillo de los cátaros.
Ante estos espectaculares descubrimientos, Rahn se convence de que el
famoso
tesoro de los cátaros era en realidad el Grial, el cual
debía esconderse en
alguna de las cuevas cercanas al castillo de Montsegur o bien en alguno
de sus
pasadizos secretos. En 1931 se desplazó de nuevo a la zona,
inspeccionando
durante tres largos meses los alrededores del castillo sin éxito
alguno. ¿Dónde
se encontraba el tesoro?
La respuesta la recibió Rahn de labios de un pastor, que le
confíó una antigua
leyenda tradicional de la zona, tal y como relata en su libro La
Cruzada Contra
El Grial. "Cuando todavía se mantenían en pie las
murallas de Montsegur,
los Puros guardaron en ella el Santo Grial. El castillo estaba en
peligro. Las
huestes de Lucifer se encontraban ante sus murallas. Ansiaban tener el
Grial
para volverlo a colocar en la diadema de su príncipe, que cayo a
la tierra
durante la caída de los ángeles. En estas circunstancias
llego del cielo una
paloma blanca que abrió en dos el monte Tabor. Esclarmonde,
custodia del Grial,
lanzo la valiosa reliquia a la montaña, que volvió a
cerrarse al recibirla, y
así fue salvado el Grial... Cuando los demonios entraron en el
castillo ya era
demasiado tarde para ellos. Montados en cólera, quemaron a todos
los puros en
el Camp dels Cremats. Esclaramonde, que se había salvado,
subió a la cumbre del
Tabor y se convirtió en una paloma blanca regresando a las
montañas de
Asia".
Las cuevas del Grial
"Sobre un espigón verde esmeralda... una piedra de luz... un
objeto
llamado grial del mundo supremo ideal", Wolfram von Eschenbach
A pesar de los fracasos iniciales Rahn no se desanimó. En su
búsqueda del Grial
iba a recibir una inestimable ayuda de varios expertos
arqueólogos e intelectuales
franceses. El más importante para el fue Antonin Gadal.
Éste rápidamente le
convenció de que el Grial estaba situado en la zona de las
cuevas del
Sabarthez. Concretamente había sido custodiado en la gruta de
L´Hermitte y en
las cuevas de Ornolac, Fontanet y Lombrives (esta última la
más grande de
Europa). Gadal, que conocía a la perfección la zona,
sabia que la tarea era
complicada, pues existen innumerables pasadizos y cuevas con
kilómetros de
laberintos aún por descubrir. Precisamente en ellos se
refugiaron los últimos
cátaros hasta el siglo XIV.
De los resultados de las expediciones de Rahn a este entramado de
cuevas poco
se sabe, excepto que descubrió numerosas piezas
arqueológicas y grabados de
varias épocas, algunos de ellos de indudable origen
cátaro y templario que lo
conducen a una importante conclusión. Al parecer en la zona han
sido
custodiados dos Griales distintos. Uno que seria el santo Grial de la
tradición
cristiana, la copa donde Jesús bebió en la última
cena y que fue custodiada por
José de Arimatea. El otro seria la piedra Grial, la esmeralda
caída de la
frente de Lucifer de la que hablan las más antiguas tradiciones
religiosas,
sobre todo las maniqueístas procedentes de Irán de las
que se nutrió el
catarismo inicial.
La posibilidad de que el cáliz de la última cena hubiera
llegado a suelo cátaro
es elevada. Recordemos que el Santo Grial podría formar parte
del tesoro de
Salomón que los romanos robaron de Jerusalén en el 70
d.C. Posteriormente el
rey visigodo Alarico II lo trasladaría a Carcassonna, tras el
saqueo de Roma en
el 410 d.C. El tesoro, además de importantes reliquias
religiosas, estaría
formado por miles de monedas de oro y plata de varias épocas,
que probablemente
fueron las que trasladaron los cátaros a alguna gruta segura un
año antes del
asedio a Montsegur. Algunos investigadores relacionan este tesoro con
el que
supuestamente habría descubierto Berenger Saunniere, el famoso
párroco del
pueblecillo de Rennes le Chateau que se volvió
extraordinariamente rico. Rennes
se encuentra a escasos kilómetros de las cuevas del Grial.
Pero el Grial que interesaba a Rahn era el más antiguo, el Grial
pagano, la
Piedra de Luz. Con ella esperaba descubrir también unas losas de
piedra o
tablillas escritas en extraños caracteres rúnicos.
Igualmente, se supone que su
procedencia era indoeuropea y oriental. Sus pesquisas se centraron
fundamentalmente en dos cuevas llamadas actualmente Fontanet y la Cueva
del
Eremita. En el poema de Wolfram von Eschenbach, el héroe
Parsifal acude a la cueva
Fontane la Salvasche, donde vive un eremita que le puede iniciar en los
secretos del Grial. Este le conduce a una segunda cueva cercana donde
le
muestra el "altar sin cubrir, en cuyo centro se encuentra un cofre".
Exactamente en el Sabarthez existe una cueva, que desde tiempos
cátaros se le
llama Fontanet y exactamente a escasos metros de ella otra cueva
llamada del
Eremita, que alberga el "altar" donde la tradición asegura que
era
mostrada la Piedra Grial en las iniciaciones cátaras y
templarias del más alto
nivel. Dicha Piedra estaba contenida en un cofre que se colocaba en una
oquedad
de la cueva que aun puede ser observada hoy en día.
¿Encontró Otto Rahn el
Grial en alguna de estas dos cuevas?
¿Caballero del Grial o espía nazi?
De regreso a Alemania los acontecimientos se precipitan. Rahn conoce a
algunos
de los dirigentes más importantes del partido nazi, como
Heinrich Himmler y
Alfred Rossenberg, que forman parte de la sociedad secreta Thule. El 12
de
marzo de 1936, Rahn entra en las SS. Al mismo tiempo, Himmler funda la
Ahnenerbe "para llevar estudios científicos de historia
antigua". En
realidad se trata del departamento de ocultismo de las SS. Financian
expediciones e investigaciones de todo tipo, desde expediciones al
Tíbet y a la
Antártida hasta excavaciones en el Cáucaso.
Se suele decir que el régimen nazi gasto más dinero en
los trabajos de la
Ahnenerbe que Estados Unidos en la fabricación de la bomba
atómica. Por
supuesto, el trabajo de Rahn sobre el Grial no pasó
desapercibido para ellos.
Inmediatamente, financian una expedición al sur de Francia con
los medios
necesarios. Pero extrañamente sólo permanecen en la zona
unos días. Quizás sólo
querían supervisar los objetos que Rahn había descubierto
en sus anteriores
expediciones, a la espera de mejores condiciones para su traslado a
Alemania.
Recordemos que Alemania invadiría Francia tres años
más tarde.
Sin embargo, en su obra La Corte de Lucifer, publicada en 1937, Otto
Rahn
afirma: "Por siempre recordare el Sabarthes, el Montsegur, el Castillo
del
Grial y el Grial, que puede haber sido aquel tesoro de los herejes
sobre el que
leí en los registros de la inquisición. Reconozco
públicamente que me hubiera
gustado encontrarlo". ¿Acaso fracasó en su objetivo de
hallar el tesoro
cátaro? Nunca lo sabremos. El 13 de marzo de 1939, Otto Rahn
muere practicando
la endura (una especie de suicidio cátaro).
Días antes escribía a uno de sus amigos: "Me preocupa muy
seriamente mi
patria... Yo soy un hombre abierto y tolerante, no puedo ya vivir en mi
hermosa
patria; ¿En qué se ha convertido?...". Su cuerpo
apareció varios días
después en las montañas del Wilden Kaiser, totalmente
helado y en posición
sedente. Su rostro reflejaba una gran paz. Estas informaciones fueron
publicadas por el Bolkischer Beobatcher, periódico oficial nazi,
en su esquela
de defunción.
Sin embargo existen suficientes datos para dudar del fallecimiento de
Rahn. En
un artículo publicado en mayo de 1979 en la revista alemana Die
Welt, se
comentaba por primera vez la versión, cada vez mas extendida, de
que Rahn vivía
e incluso trabajaba para la inteligencia alemana. En los años
treinta, y junto
con Antonin Gadal, había formado un complejo grupo
esotérico con extensiones en
Holanda, Francia y Suiza.
Dicho grupo, denominado "La triple alianza de la luz", tenía
fundamentos rosacruces, aunque también era utilizado por redes
de información
dedicadas al espionaje. Actualmente parece bastante claro que
después de
publicarse la nota de su falsa defunción por toda Alemania, Rahn
se hizo una
operación de cirugía facial y pasó a llamarse
Rudolf Rahn. Trabajó como asesor
técnico en las embajadas alemanas de Bagdag e Italia.
Murió en 1975 víctima de
una afección bronquial.
Los nazis y la última cruzada
Se realizaron más expediciones nazis para tratar de conseguir el
tesoro cátaro.
En junio de 1943 un grupo de científicos alemanes compuesto de
geólogos,
historiadores y arqueólogos exploraron y realizaron excavaciones
durante más de
seis meses en las grutas del pueblo de Ussat y Ornolac. A pesar de
llevar las
notas que había dejado Otto Rahn con la localización
exacta del tesoro, no
obtuvieron resultado alguno.
Ante la impaciencia de Himmler por encontrar el Grial, muchos
investigadores
aseguran que decidió enviar al famoso Otto Skorzeny, el coronel
de las SS que
con sólo ocho hombres, lideró la increíble
operación de rescate de Mussolinni,
cuando el líder fascista estaba prisionero por un gran
contingente de fuerzas
aliadas en un hotel de alta montaña. Esta operación le
reportó a Skorzeny una
fama legendaria. Si él no encontraba el tesoro de Montsegur,
nadie podría
hacerlo.
Lo que pudo haber ocurrido en esa operación de búsqueda,
que llamaremos
"hipótesis Skorzeny", lo dio a conocer el investigador americano
Howard Buechner. Según dicha hipótesis, Skorzeny
montó un campamento de
exploración compuesto por sus mejores hombres de combate, en la
base del
castillo de Montsegur. Tras visitar rápidamente las grutas de
Rahn, llegó a la
conclusión de que las expediciones anteriores habían
buscado en el sitio
equivocado. En su opinión, el tesoro debería estar
escondido en un lugar más
inaccesible, así que regresó a Montsegur.
Aplicando un criterio estrictamente militar, siguió en
línea recta la
trayectoria de huida que habrían realizado los cuatro
cátaros que escaparon de
Montsegur con el tesoro. A varios kilómetros de allí, en
una oscura gruta
cercana a la montaña sagrada
del Tabor, supuestamente hallaron el tesoro. Según Buechner,
estaba
compuesto de miles de monedas de oro de la época romana y
posterior. También
existían multitud de reliquias sagradas, algunas procedentes
posiblemente del
tesoro de Salomón, como un enorme candelabro de siete brazos y
varias arcas de
madera en muy mal estado recubiertas de oro. Además, entre las
reliquias se
encontraban doce piedras con caracteres extraños que los
expertos no supieron
descifrar y una misteriosa copa plateada con una base de esmeralda. La
copa
estaba rodeada por tres tiras de oro y contenia inscripciones parecidas
a las
de las piedras.
Desgraciadamente Skorzeny no puede darnos su opinión sobre esta
hipotesis, ya
que murió en 1975 en su exilio madrileño. Sin embargo,
recientes aportaciones
han dado validez a muchos datos de esta hipótesis. Buechner
asegura que el
tesoro cátaro fue trasladado a la torre de Merkers (Alemania),
mientras que la
Copa Grial fue custodiada y enterrada en los alrededores del castillo
de
Wewelsburg, la catedral esotérica de las SS. Si todo esto es
cierto, los
modernos buscadores deberán reorientar sus brújulas hacia
estos enclaves. Como
vemos la aventura tras el Grial no ha hecho más que comenzar y
quien sabe,
quizás usted mismo podría convertirse en el
próximo protagonista de esta
historia.
Montreal-de-Sos: El castillo del Santo Grial
Al igual que existen dos Griales: La Esmeralda de Lucifer y la Copa de
Cristo,
estos han sido custodiados en dos castillos distintos. El castillo de
la
Esmeralda, mencionado en el poema de Parzival como ya sabemos, es
Montsegur.
Por razones que hoy se desconocen, Gadal y Rahn afirman que el castillo
del
Santo Grial (la Copa de Jesús) corresponde al que actualmente
está localizado
en el pequeño pueblo de alta montaña de Montreal-de-Sos.
Un dato que aporta
credibilidad a este argumento, es el hecho de que una de las cuevas que
se
encuentran en el subsuelo del castillo tiene un panel grabado en la
piedra que
muestra símbolos del grial junto a una copa y una lanza.
Recordemos que la Santa Lanza, la que uso el centurión romano
Longinos para dar
muerte a Jesús, se ha asociado siempre al misterio del Santo
Grial y al Cáliz
Sagrado de la Última Cena. Esta sagrada
pieza, denominada la Lanza
del Destino, interesó enormemente a los lideres nazis como
talismán de poder.
Existe una copia de la lanza original en el palacio real del Hofburg en
Viena.
El castillo de Montrealp-de-Sos se encuentra en ruinas y fue desmontado
piedra
a piedra por el rey de Francia Enrique IV. Este monarca hugonote
había nacido
en la Provenza francesa y su obsesión era hacerse con el Santo
Grial, el cáliz
de la eterna juventud, del que había oído hablar cuando
era joven.
Supuestamente, la copa fue puesta a salvo en el cercano monasterio de
San Juan
de la Peña (Jaca), desde donde fue trasladada temporalmente al
monasterio de
Montserrat, hasta que encontró su lugar de reposo en la catedral
de Valencia,
donde se puede contemplar actualmente.
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