1- Introducción
2- El conocimiento de los antiguos
3- La visión tradicional del mundo
4- El chamanismo
5- Los dioses civilizadores
6- John Dee, científico y mago
7- El mundo interior y la raza futura
8- Nazismo enigmático
9- Los OVNIs del Tercer Reich
10- De Alemania a la Antártida
11- ¿Dónde está Hitler?
12- Borrando todo rastro
"Mirémonos
de frente. Nosotros somos hiperbóreos, -sabemos muy bien cuan aparte
vivimos. FRIEDRICH
NIETZSCHE 1- Introducción ¿Quiénes
son los hiperbóreos ? Las
doctrinas de los antiguos afirman que la humanidad ya existía antes de
aparecer sobre el universo físico, en un nivel de existencia diferente,
en un mundo sin tiempo. La marcha cíclica del Cosmos habría traído
consigo la incorporación, la materialización de la humanidad. Es decir,
el mundo material sería reflejo materializado de un "otro mundo", la
plasmación sobre el lienzo del espacio-tiempo de un "otro mundo". En
la puerta del templo de Sais, en Egipto, bajo la estatua de Palas se
halla la siguiente inscripción: "Soy todo lo que es, lo que ha sido
y lo que será y ningún mortal ha levantado todavía mi velo". Es el
velo de Isis, el umbral que hay que atravesar (dejar de ser un mortal)
para conocer la totalidad. 2- El conocimiento de los antiguos Pitágoras
fue el primero en llamar cosmos al universo para indicar la belleza, el
orden y la regularidad que lo rige. El universo visible nació o se
escindió del invisible y el movimiento del cosmos es la medida del
tiempo. Nuestros sentidos físicos, más tardíos, en tanto que proyección
de los sentidos no físicos, nos hacen visible la sincronía entre los
dos mundos. La
"antitierra" es este mundo atemporal al que se accede "visitando las
entrañas de la tierra", en busca de la morada de la Piedra Oculta. Ésta
es la clave para el paso a otras dimensiones y mantiene una analogía
manifiesta con la teoría de los agujeros negros de la ciencia actual.
Vemos cómo aquí no hay contradicción entre esoterismo, abstracción y
ciencia, sino que se complementan. Para los pitagóricos el
número 10 era el número perfecto. Como sólo contaban con 9 astros,
asignaron a la "antitierra" el número 10, atribuyéndole una
constitución absolutamente vítrea o cristalina. De
la observación, Pitágoras accedía al conocimiento y entre
muchas cosas, descubrió la oblicuidad del zodíaco y reconoció que la
luna recibía toda su luz del sol, como un espejo, que el arco iris,
considerado mágico y sagrado hasta entonces, no era sino la reflexión
de la luz, y que la estrella de la tarde, llamada Venus o Vesper es la
misma que la de la mañana llamada Lucifer (portadora de luz) o
Fósforo, explicando su naturaleza y su curso. Los pitagóricos
pusieron orden y belleza al caos del mundo, dando especial
importancia a la música. La divina Tetraktis es la suma de los números
1, 2, 3 y 4, símbolo sobre el que juraban los intervalos musicales
básicos. Tetraktis es la armonía, equivalente al Oráculo de Delfos y a
esa música celestial se la denominó "El Canto de las Sirenas", esto es,
la inspiración intuitiva. Tetraktis es pues un análisis científico
fundamentado en los números y las matemáticas, que identifica
a las sirenas como los seres que habitan la armonía cósmica de las
esferas. Es esta armonía, orden y belleza, la que refleja y
abre ante el hombre la experiencia del espacio eterno e inmortal.
Desde este plano se explican historias de sonidos que pueden hacer
levitar, romper cristales, provocar estados propios del cuarto nivel,
donde la "piedra filosofal" es la "piedra musical". Los iniciados en la
ciencia de aquel entonces podían realizar proezas como mover en el
espacio las rocas, las grandes masas pétreas para la construcción de
las pirámides y otros templos, al producir ciertos sonidos. En
esta visión del mundo, nuestro planeta era considerado como el mundo
sublunar, un mundo imperfecto, oscuro y engañoso; el único modo de
conocer aquí abajo la verdad sería consultar los números cuya
clave es la divina Tetractys; la más excelsa ciencia es la armonía que
fija el orden de las cosas y que regula las leyes que relacionan los
movimientos humanos y divinos. A
este respecto, no dejaría de sorprender a una persona no entendida el
pensamiento de Jose Antonio Primo de Rivera, líder de la
Falange Española, cuando se refiere a "los números de los
imperios" frente a la "impregnación en lo telúrico".
Aquí, el Imperio estaría significando la armonía, el orden
y la belleza frente al caos del mundo y nos hablaría del mismo
concepto, de la visión del mundo que tenían los antiguos pitagóricos.
Jose Antonio Primo de Rivera, máximo dirigente de la Falange
Española, un movimiento que surgido al calor de los movimientos
fascistas y afines de todo Occidente, pretendía regenerar España y
salvarla de un sistema social corrupto y decadente y del marxismo
oportunista. En un artículo publicado el 11 de enero de 1934, Jose
Antonio escribía este artículo con el título "La gaita y la
lira": "¡Cómo
tira de nosotros!. Ningún aire nos parece tan fino como el de nuestra
tierra; ningún césped más tierno que el suyo; ninguna música comparable
a la de sus arroyos. Pero... ¿no hay en esa succión de la tierra una
venenosa sensualidad?. Tiene algo de fluido físico, orgánico, casi de
calidad vegetal, como si nos prendieran a la tierra sutiles raíces. Es
la clase de amor que invita a disolver. A ablandarse. A llorar. El que
se diluye en melancolía cuando plañe la gaita. Amor que se abriga y se
repliega más cada vez hacia la mayor intimidad; de la comarca al valle
nativo; del valle al remanso donde la casa ancestral se refleja; del
remanso a la casa; de la casa al rincón de los recuerdos. Todo
eso es muy dulce, como un dulce vino. Pero también, como en el vino, se
esconden en esa dulzura embriaguez e indolencia. A
tal manera de amar, ¿puede llamarse patriotismo?. Si el patriotismo
fuera la ternura afectiva, no sería el mejor de los humanos amores. Los
hombres cederían en patriotismo a las plantas, que les ganan en apego a
la tierra. No puede ser llamado patriotismo lo primero que en nuestro
espíritu hallamos a mano, ya que eso sería tan sólo una elemental
impregnación en lo telúrico. El patriotismo tiene que ser, para que
gane la mejor calidad, lo que esté cabalmente en el otro extremo, lo
más difícil; lo más depurado de gangas terrenas; lo más agudo y limpio
de contornos; lo más invariable. Es decir, tiene que clavar sus
puntales, no en lo sensible, sino en lo intelectual. Bien está
que bebamos el vino dulce de la gaita, pero sin entregarle nuestros
secretos. Todo lo que es sensual dura poco. Miles y miles de
primaveras se han marchitado, y aún dos y dos siguen sumando cuatro,
como desde el origen de la creación. No plantemos nuestros amores
esenciales en el césped que ha visto marchitar tantas primaveras;
tendámoslos como líneas sin peso y sin volumen, hacia el ámbito eterno
donde cantan los números su canción exacta. La
canción que mide la lira, es rica en empresas porque es sabia en números. Así
pues, no veamos en la patria el arroyo y el césped, la canción y la
gaita; veamos un destino, una empresa. La patria es aquello que, en el
mundo, configuró una empresa colectiva. Sin empresa no hay patria; sin
la presencia de la fe en un destino común, todo se disuelve en comarcas
nativas, en sabores y colores locales. Calla la lira y suena la gaita.
Ya no hay razón -si no es, por ejemplo, de subalterna condición
económica- para que cada valle siga unido al vecino. Enmudecen los
números de los imperios -geometría y arquitectura- para que silben
su llamada los genios de la disgregación, que se esconden bajo los
hongos de cada aldea." "El
Mito de la Caverna" de Platón viene a referirse al mismo
concepto, identificando el mundo telúrico, material o visible como un
antro subterráneo en el que los hombres viven encadenados de cara a una
pared sobre la que un fuego proyectaba sombras. Platón dice
que "el antro subterráneo es una representación del mundo visible;
el fuego que ilumina es la luz del sol". Cuando un cautivo se
libra de las cadenas y sube a la región superior saliendo de la
caverna, es el alma que se eleva hasta la esfera inteligible. "En
los últimos límites del mundo inteligible está la idea del
bien (o la perfección), que se percibe con dificultad; pero
una vez percibida no puede menos que sacar la consecuencia de que ella
es la causa primera de todo lo que hay de bello y de bueno en el
universo." Según
la tradición aria de la India, "el universo material es el sueño de
un dios que después de cien años de Brahma se disuelve y el universo se
disuelve con él, hasta que después de otro siglo empieza a moverse y se
recupera iniciándose nuevamente su gran sueño del loto cósmico". Cada
año de Brahma son 3.110.400.000.000 años terrestres. Además, existirían
un número sin fin de otros universos, otras dimensiones y realidades a
las que nosotros podríamos acceder únicamente siendo capaces de
percibir más allá de la percepción ordinaria de los sentidos. Nuestro
mundo lo entendemos como un mundo de tres dimensiones. Cuando se habla
de la gran estructura del cosmos, los astrónomos suelen decir que el
espacio es curvo; o que el universo es finito, aunque ilimitado. El
universo tendría diferentes perspectivas y la nuestra no sería sino una
más. Así, según diversas teorías, es posible pensar en un mundo de
cuatro o más dimensiones. Vivimos en un universo inabarcable y sin
límites. Si miramos al cielo, nunca podremos ver el final del universo
porque llegado un punto, este se aleja de nosotros a una velocidad
mayor que la velocidad de la luz. Igualmente, si lo miramos a través de
un microscopio, veremos que tampoco hay límite para lo más pequeño;
siempre que consigamos el medio para poder observarlo, habrá algo más y
más pequeño. Lo que parecía ser definitivamente indivisible, veremos
que está conformado por estructuras sucesivamente divisibles y así
siempre hasta el infinito. Para que el universo tuviera un límite en lo
grande o en lo pequeño, en el espacio o en el tiempo, las mismas
medidas espacio-tiempo deberían ser valores absolutos, siendo que no lo
son, por lo que toda la conformación de este universo es relativa e
ilimitada, no absoluta, no definitiva ni concreta. Nada eterno,
absoluto ni definitivo hay pues en este universo material. En
el monasterio benedictino de Leyre, en Navarra, en el siglo X ocurrió
un extraño suceso que nos ilustra sobre cómo todo el tiempo de este
mundo puede ser tan sólo un instante en la eternidad. El abad Virila,
mientras paseaba por los bosques de roble de la montaña en torno al
monasterio, meditaba sobre cómo podría ser eterna la felicidad en el
paraíso. Así, mientras daba vueltas a este pensamiento, se sentó junto
a una fuente a donde acudió un pájaro azul. Virila quedó escuchando el
canto del pájaro hasta que este remontó el vuelo y entonces se levantó
y retornó hacia el monasterio. Ya de vuelta, se dio cuenta que el
monasterio estaba cambiado y tampoco reconoció a los monjes con quienes
se encontró. El hecho es que lo que para el padre Virila había sido
el breve canto de un pájaro azul, en realidad habían transcurrido
tres siglos en el mundo. El monje encargado de los archivos, revisando
los libros vio que ciertamente hacía muchos años, un padre llamado
Virila había ido a pasear por el bosque y nunca más se le había vuelto
a ver. Se le había dado por muerto, e incluso se habían celebrado
funerales por él, pues se pensaba que habría sido devorado por las
fieras del bosque. Reaceptado en el monasterio, Virila acabó sus días
envejeciendo como un hombre más, aunque había en su vida una laguna de
tres siglos que nunca había vivido. La Iglesia reconoció el milagro,
siendo conocido desde entonces como san Virila. 3- La visión tradicional del mundo Este
mundo relativo en que vivimos se ha creado de la interacción de dos
fuerzas opuestas. Estas dos fuerzas son llamadas en Oriente yin y yang,
y en Occidente, lo positivo y lo negativo. Edison dijo que el universo
estaba hecho de electricidad. Se refería a la fuerza energética que
tienen todos los cuerpos, el Vril o Ki del universo. La
electricidad está compuesta de fuerza positiva y negativa. El Vril o
Ki personal está compuesto del mismo modo, ya que al ser generado a
través del cerebro humano adquiere un carácter positivo-negativo. En el
mundo material todo adquiere este carácter dual o relativo. El lado de
una pared expuesto a la luz está iluminado; el lado opuesto está
oscuro. Luz y oscuridad, frío y calor, positivo y negativo. Más
allá de la dualidad, la unidad básica del universo sería el Vril,
que equivale al Ki de la tradición japonesa. Todas las cosas se
originan a partir del Ki del universo. En última instancia toda la
creación está compuesta de este principio absoluto, esta energía
universal, motor inmóvil y generador de toda vida. Este principio
absoluto gobierna toda la creación. El
mundo moderno es cautivo de los principios relativos, es decir, ha
perdido el hilo y la unión con el absoluto. La única esperanza del
hombre para comprender el principio del Vril o del Ki es
afirmarse en el principio absoluto que se halla detrás de este mundo
relativo. Lo podemos ver en el Bhagavad Gita, cuando Krishna
o "el dios de rubia cabellera" le dice a Arjuna: "Permanece
firme en la Pureza, más allá de los pares opuestos". Para
fortalecer el Vril, el poder y la resistencia física y mental y
realizar la vida, hay que esforzarse en volverse uno con el Vril del
universo, más allá de la dualidad o la relatividad. Cuando el Vril se
expande, entra una corriente de vida fresca. La unificación de mente y
cuerpo es la raíz del árbol de la vida. Un roble grande y frondoso sólo
puede erguirse sobre unas raíces profundas. El ser humano moderno
fracasa porque intenta producir flores antes de que sus raíces estén
desarrolladas. Si se quiere vivir una vida llena de vitalidad debe
primero unificarse mente y cuerpo.
Acorde
a esta cosmovisión, en el Bhagavad Gita de la India aria,
podemos encontrar la misma identificación de este mundo como
manifestación dual y relativa que se halla fundamentada sobre un "otro
mundo" absoluto. Cuando en la llanura de Kurú, Arjuna cae en
el desánimo negándose a pelear, Krishna le dice: "Te
lamentas por quienes no debieras lamentarte. ¡Aun son tus palabras de
falaz sabiduría!. El sabio no se lamenta por los vivos ni por los
muertos. Ni
yo ni tú ni esos príncipes de hombres, en tiempo alguno hemos dejado de
ser ni dejaremos de ser en adelante. (...) El
contacto con la materia, ¡oh, hijo de Kuntî!, da calor y frío, placer y
dolor, que en alternativos vaivenes se funden transitoriamente.
Sopórtalos con valor, ¡oh, Bhârata!. El
hombre a quien ni el placer ni el dolor conturban ¡oh, jefe de
hombres!, y entre su balanceo permanece firme es merecedor de la
inmortalidad. Lo
que no existe no tiene ser y lo que existe jamás dejará de ser. La
verdad de ello ha sido percibida por los videntes de la esencia de las
cosas. Indestructible
es Aquel que todo lo penetra. Nada ni nadie puede aniquilar a este
imperecedero Ser. Finitos
son estos cuerpos del encarnado Ser, eterno, indestructible, inmenso.
Así pues, ¡pelea, oh, Bhârata!. Ignorantes
son quienes miran como matador al que mora en el cuerpo y quienes lo
creen muerto. El espíritu no puede matar ni morir. Porque
nunca tuvo principio ni tendrá fin; ni habiendo sido cesará jamás de
ser. Es nonato, perpetuo, remoto, eterno, y no muere cuando muere el
cuerpo. (...) Arma alguna puede herirle ni fuego abrasarle ni agua
humedecerle ni viento orearle. Porque
es invulnerable, incombustible, impermeable e inoreable. Es perpetuo,
omnidifuso, permanente, inamovible y remoto. Invisible,
inescrutable e inmutable. Si así lo reconoces no has de afligirte. Porque
en verdad, la muerte es segura para los nacidos al igual que el
nacimiento es seguro para los muertos. Así,
no debes afligirte por lo inevitable. (...) Siempre
invulnerable es, ¡oh, Bhârata!, el morador del cuerpo. Así, no te
aflijas por criatura alguna. Además,
advierte tus deberes y no vaciles; porque nada hay más acepto a un
Kchattriya que la guerra justa. Felices,
¡oh, Pârtha!, los Kchattriyas que militan en tal lucha, porque es no
buscada coyuntura que les abre las puertas del cielo. Pero
si con desprecio de tus deberes y mancillando tu honor rehusas
emprender esta justa guerra, caerás en pecado. Las
gentes pregonarán tu perpetua deshonra; y para quien bien se estima,
mucho peor es la deshonra que la muerte. Los
jefes creerán que por cobardía rehuyes el combate, y te verás
menospreciado por ellos que tan animoso te juzgaban. Voces
despectivas derramarán sobre ti tus enemigos difamando tu esfuerzo.
¿Qué mayor afrenta?. Muerto
ganarás el cielo; victorioso, dominarás la tierra. Así pues, yérguete,
¡oh, hijo de Kuntî!, y determínate a luchar. Aceptando
por igual el placer y el dolor, la ganancia y la pérdida, el triunfo y
la derrota, predisponte a la batalla. Así no caerás en pecado." 4- El chamanismo Uno
de los aspectos fundamentales del chamanismo es la búsqueda y el
esfuerzo personal para conseguir la comunicación con el "otro mundo". Muchas
personas, el atravesar una crisis de salud les provoca una disfunción
de sus sentidos físicos, provocándoles una percepción de esos otros
mundos o realidades invisibles del "más allá". Igualmente los niños son
más sensibles a esas otras realidades ya que aún no se hallan tan
identificados con este mundo espacio-temporal. El uso de drogas y
alucinógenos ha sido desde la antigüedad una vía usada por brujos y
chamanes para contactar con el "otro mundo", si bien su uso debe
adecuarse a una estricta disciplina y preparación personal por parte
del iniciado. Es importante señalar aquí que ese uso iniciático de
alucinógenos nada tiene que ver con las drogas modernas promovidas
actualmente, especialmente para la juventud, valiéndose de grupos
musicales, cine, estilos de vida decadentes... Las drogadicción y
el hedonismo es lo contrario de la vía iniciática, la cual precisamente
busca la liberación de toda esclavitud de los sentidos físicos. Las
verdaderas vías iniciáticas precisamente se fundamentan en el
autodominio y la disciplina, la ejercitación física y mental.
En esta línea, en la tradición germánica Wotan
(=Odín en Escandinavia), había adquirido el poder de entrar
en trance de forma natural, gracias al sacrificio y a una dura
iniciación: endurecimiento físico, ascetismo, dominio sobre la
respiración y las funciones biológicas del propio cuerpo... Las
técnicas físicas del yoga son en sí mismas técnicas que tienen su
origen en el chamanismo originario indoeuropeo. Los chamanes tienen el poder de abandonar el
cuerpo y transformarse en animales, ya sea tomando su forma o
introduciendo su conciencia en el cuerpo de un animal real. De esta
forma, "Odín cambiaba de forma. Su cuerpo yacía como dormido o como
muerto, pero él era un pájaro o un animal, un pez o una
serpiente, y viajaba en un instante a tierras lejanas para sus asuntos
o los de otros hombres" (Ynglingasaga, Snorri Sturluson, S.
XII). También los druidas y filés celtas tenían esta
facultad, como Taliesin, quien cambiaba de forma con absoluta
facilidad. Los dos cuervos de Odín, Hugin (pensamiento) y Munin
(memoria), viajan sobre los mundos para contarle al dios lo que ocurre.
También le acompañan los lobos Gere y Freke, que son
sus espíritus auxiliares, sus ayudantes. Sleipnir, su caballo
sobrenatural, tiene ocho patas y lleva a su dueño a través de cielos e
infiernos, como los caballos-espíritu de múltiples patas de algunos
chamanes. Odín es asimismo, el dios de la poesía, que siempre
habla guiado por la inspiración, como un chamán que canta de forma
inspirada durante el éxtasis. Como chamán, domina los elementos,
desencadenando tempestades o calmando los vientos. Las valkirias,
que son sus hijas, son mujeres sobrenaturales, mujeres espíritu,
esposas celestes del chamán que le ayudan y colaboran con él. Odín
se relaciona más con los muertos que con los vivos; de hecho, es el
dios de los muertos. Su corte la componen los einherjes,
guerreros muertos en combate. Viaja a los infiernos para preguntar lo
que desea saber a los espíritus. Los berserker, antiguos
guerreros germanos conocidos como los "camisa de oso", eran
combatientes dedicados a Odín, y acudían al combate vestidos
únicamente con una piel de oso o de lobo. Estos tremendos combatientes
entraban en éxtasis y su fuerza se multiplicaba, poseedores de una
energía sobrehumana, el furor sagrado, seguían combatiendo con
el cuerpo lleno de heridas, animados por una furia divina que causaba
terror y verdaderos estragos entre sus oponentes. Esta figura se
encuentra también entre los celtas. Los verdaderos chamanes son los sabios de la
estirpe y conocen los secretos y las fuerzas de la vida y de la
naturaleza. Ejercen de curanderos y guías del pueblo y son el vínculo
entre el mundo de los hombres, los antepasados y el mundo divino. 5- Los dioses civilizadores Una
civilización descendida de las estrellas, una raza extraterrestre hace
miles de años habría visitado nuestro planeta, cambiando para siempre
la historia de la tierra. De aquello ya no quedan más que algunas
ruinas. La historia de ese pueblo "desconocido" vuelve a retrotraernos
a la Atlántida y a la antigua Thule. La tradición aria
indica que esta morada de los dioses se hallaba en el extremo
septentrión. En el capítulo primero de "NS, historia y mitos",
decíamos que esta patria polar fue "una enorme isla de Hielo
rodeada de altas montañas transparentes como el diamante". Hiperbórea
no habría sido, sin embargo, glacial: "en el interior del país
reinaba un dulce calor en el que se aclimataba perfectamente una
vegetación verdeante. Las mujeres eran de una belleza indescriptible.
Las que habían nacido en quinto lugar en cada familia poseían
extraodinarios dones de clarividencia". El hombre de Hiperbórea,
descendiente de "Inteligencias del Espacio", es descrito en el "Libro
de Enoc" (cap. CVI-CVII): "Su carne era blanca como la nieve y
roja como la flor de la rosa; sus cabellos eran blancos como la lana; y
sus ojos eran hermosos". En la capital de Hiperbórea, Thule,
"vivían los sabios, los cardenales y los doce miembros de la Suprema
Iniciación." Un desastre climático de enormes
proporciones, acompañado de tormentas y lluvias torrenciales, habría
arruinado la morada de los dioses. El hecho es recogido en las
tablillas sumerias: "Aquel día remoto, aquella noche remota, aquel
año, aquel año remoto... Cuando ocurrió el Diluvio". Atra Hasis,
protagonista de la epopeya babilónica del Diluvio, sería quien relató
aquellos acontecimientos. Los dioses habrían huido y sus descendientes
se habrían dispersado por la tierra, pero su huella reaparecería
inmediatamente después de la catástrofe. Hay rasgos comunes en
civilizaciones prácticamente contemporáneas a la sumeria, en las
tierras regadas por el Tigris y el Éufrates; la egipcia, en las orillas
del Nilo; la cultura de Nohenjo Daro, en el valle del Indo y otras
muchas por todo el mundo como Tiahuanaco en América. Lovecraft, conocido por su literatura fantástica y sus
referencias a los dioses primigenios, fue un gran conocedor de los
antiguos imperios y de la antigüedad sumeria, en la que fundamentaría
muchas de sus misteriosas novelas. Conocedor del pasado hiperbóreo de
las civilizaciones, Lovecraft se refiere en el siguiente
artículo que extractamos y que publicó cuando tenía 24 años, a la raza
teutona como heredera de los antiguos dioses: "El teutón es la cima
de la evolución. Al rastrear la trayectoria del teutón a lo largo de la
historia medieval y moderna, no encontramos excusa posible para negar
su real supremacía biológica. (...) Sus innatas habilidades raciales le
han llevado a la preeminencia. No hay rama de la civilización que no
sea obra suya. (...) En los países cuya población es principalmente
teutónica, contemplamos una prueba sorprendente de las cualidades de la
raza: Inglaterra y Alemania son los supremos imperios del mundo. La
historia de Estados Unidos es una larga alabanza del teutón y seguirá
siéndolo si logra atajar a tiempo la inmigración degenerada y preservar
el carácter primitivo de la población. (...) Los ingleses y los
alemanes son hermanos de sangre, descendientes de los mismos duros
antepasados adoradores de Wotan (Odín)..." 6- John Dee, científico y mago El hombre de las orejas cortadas se sienta,
como cada día, delante del cristal. A su lado, absorto en la
contemplación de la superficie brillante, permanece John Dee, el señor
de Mortlake. La cara de Edward Kelley, el hombre sin orejas, cambia, su
mirada se torna vidriosa. Extrañas imágenes aparecen y se suceden sobre
la faceta pulida de la misteriosa piedra. Dee comienza a tomar nota de
lo que acontece en el interior del cristal. Sobre el paisaje de otro
mundo empiezan a aparecer las figuras ¡y hablan!: "Cuídate de
dudar, rechaza toda sospecha sobre nosotros, porque somos dioses que
hemos reinado, reinamos y reinaremos para siempre..." Los extraños
seres van y vienen. El improvisado escriba describe las escenas en su
diario: "Vinieron muchos y se posaron sobre la superficie convexa
del globo transparente... Algunos son como hombres y mujeres, es decir,
de frente parecen mujeres y de espaldas hombres. Los últimos siete
danzan, lamen y besan...". Todavía se conservan, en el Museo
Británico, las páginas manuscritas de este diario. Su autor, uno de los
científicos más completos de Occidente; pero también uno de los magos
más célebres, John Dee. John dee nace en Londres el 13 de julio de
1527, hijo de Johanna Wild y de Rowland Dee, un noble galés al servicio
del rey inglés Enrique VIII. Sus disciplinas favoritas eran las artes y
las ciencias, a las que consideraba una herramienta eficaz tanto para
lograr el bienestar del hombre como para desentrañar los misterios
últimos del Universo. Fue un gran estudioso de la magia y la alquimia.
A lo largo de su vida realizó multitud de viajes, contribuyendo con su
aportación al desarrollo de las ciencias navales, que impulsaron en
gran medida la expansión marítima de Inglaterra. Su fama fue en
aumento. Matemáticos, cartógrafos y marinos iban a consultarle y a
estudiar con él; muchos nobles le pedían que se encargara de la
educación de sus hijos e incluso fue invitado a dar conferencias sobre
matemáticas en diferentes facultades de Oxford. Al rededor de 1570, el doctor Dee se
estableció en la casa que poseía su madre en la villa de Mortlake. Tuvo
que hacer reformas en ella para dar cabida a sus múltiples colecciones
de objetos científicos antiguos, recibir a los estudiantes que iban a
consultarle y lograr espacio para su tremenda biblioteca, en cuyos
volúmenes y manuscritos, algunos de ellos muy antiguos, gastó enormes
cantidades de tiempo y dinero. En 1583, su catálogo comprendía 4000
títulos, una colección más amplia que cualquiera de las que existían en
Inglaterra, incluidas las de las universidades, y que competía con las
mejores de occidente. No faltaban, por supuesto, las obras de alquimia,
que Dee estudió tanto en la teoría como en la práctica. El 25 de mayo de 1581 se le apareció un ser
sobrehumano, o al menos no humano, rodeado de luz. John Dee lo llamó
ángel, para simplificar. Este ángel le entregó un espejo negro, que aún
se conserva en el British Museum. Es un pedazo de antracita convexo
extraordinariamente pulimentado que llamaría piedra de la visión.
El ángel le dijo que mirando este cristal, vería otros mundos y podría
establecer contacto con inteligencias distintas de la del hombre. El 10 de marzo de 1582 conoció a un extraño
de 30 años que decía llamarse Edward Talbot, aunque su verdadero
apellido era Kelley. Parece claro que las únicas ambiciones de Kelley
fueron la fama y la fortuna. Junto con Kelley, Dee viajó a Praga donde
realizaron con éxito algunas experimentaciones alquímicas. Kelley, una
personalidad polémica, fue acusado de matar a uno de los guardianes de
Rodolfo II, siendo encerrado en el castillo de Zerner, de donde al
intentar fugarse resultó herido. Murió en 1597, problablemente a causa
de sus heridas. Sus experimentos con la magia ceremonial
obtuvieron resultados insólitos en 1582. Según refleja en su diario,
tuvo éxito en diferentes ceremonias de invocación angélica llevadas a
cabo en su casa de Mortlake, especialmente en las realizadas mediante
la piedra de la visión. Con objeto de entablar contacto con los
ángeles, Dee se valió de diferentes mediums a los que inducía a mirar
en el la piedra cristal. Éstos indicaban lo que veían y el doctor
apuntaba todo en su diario, así como las instrucciones recibidas de las
entidades celestiales. Entre los mediums se hallaba su propio hijo,
Arthur, pero fue Kelley, su socio en las labores de alquimia, quien
resultó ser el sujeto perfecto para sus experimentos. El resultado de
esta colaboración fue un sistema mágico original, un método sistemático
para trabajar con las fuerzas y poderes fabulosos y una llave para
forzar la entrada en otras dimensiones, mundos de extraños paisajes y
habitantes en cuyas manos estaba la clave de otras realidades, incluida
la nuestra. Dee había recibido de los ángeles sellos, sigilos,
tablas mágicas y toda suerte de instrucciones para adentrarse en
universos paralelos al nuestro. Las llamadas Tablas de Enoch,
junto al famoso sello de Ameth, ambos sobre un altar, debían taparse
con una tela de seda roja orlada de verde que cubriera completamente la
mesa. Sobre la tela se colocaba la Piedra de la Visión, la bola
de cristal, el espejo mágico... De esta forma, la visión se
acrecentaba sobremanera. Las Tablas de Enoch, algunas de las
cuales Dee colgaba sobre su cuello, protegían al oficiante de los
espíritus malignos que pudieran ser atraídos por el ceremonial. Dee se
servía también de un anillo depositado sobre su mesa, según decía, por
el propio arcángel san Miguel. Así pertrechado y con la ayuda de
Kelley, Dee consultaba a los ángeles, para descubrir los misterios del
Universo y recibir instrucciones sobre sus actividades en el mundo
material. El núcleo del sistema mágico de Dee era un
extraño lenguaje, recibido directamente de los ángeles, según él,
mediante la piedra de la visión. Dee lo denominó "lenguaje enoquiano",
claves de Enoch, el profeta que "fue trasladado sin experimentar la
muerte y no se le encontró jamás". Según Dee, las palabras del alfabeto
enoquiano fueron dictadas letra a letra por un ángel que las iba
señalando sobre un cuadro, de atrás hacia adelante, para evitar que el
poder encerrado en ellas causara una catástrofe. Cada palabra sería un
nombre, hasta entonces desconocido, de Dios o de sus ángeles. Las
letras del lenguaje enoquiano se inscriben en cinco tabletas atribuidas
a los cuatro elementos y al éter, la quintaesencia de la que emana
todo. Estas tablillas enóquicas, dispuestas en un arreglo que
escondería los poderosos nombres ocultos de Dios y de sus ángeles,
sirvieron a Kelley para obtener lo que Dee llamó "visión del plano
elemental del Universo o del cosmos enóquico", el mundo de Enoquia,
en cuyos límites estarían establecidas las cuatro atalayas de los
elementos, un concepto que recuerda a los cuatro castillos de los
vientos y los mundos elementales de la mitología celta, bien conocida
por el mago inglés. Dee aseguraba haber recibido treinta potentes
invocaciones o éteres en enoquiano, con las que poder
introducirse en ese extraño cosmos. Las entidades que lo habitan, según
testimonio del propio Dee, también podían ser traídas a nuestro
continuum espacio-tiempo y a menudo los ángeles salían del cristal para
conversar con el doctor y su medium. En una ocasión, aseguraba Dee, una
entidad se paseó por la habitación conversando con ellos en inglés,
aunque con un extraño acento. Dee afirmaba que la tierra no es exactamente
redonda, o al menos, está compuesta de esferas superpuestas, alineadas
a lo largo de otra dimensión. Entre estas esferas, habría puntos o más
bien superficies de comunicación, y, de este modo, Groenlandia se
extendería en el infinito sobre otras tierras diferentes a la nuestra.
Por esto insistía Dee en varias instancias dirigidas a la reina Isabel,
convenía que Inglaterra se apoderara de Groenlandia, para tener en sus
manos la puerta de otros mundos. Dee decía también que era posible construir
máquinas totalmente automáticas que realicen el trabajo del hombre.
Esto, añadía, ha sido ya realizado en otra parte, en 1585... Desde que John Dee empezó a anunciar que
publicaría sus conversaciones con los ángeles, fue acusado de magia
negra y se llevó a cabo contra él una implacable persecución. En 1597,
aprovechando su ausencia, unos desconocidos excitaron a la chusma, que
asaltó su casa. Cuatro mil obras raras y cinco manuscritos
desaparecieron definitivamente, y numerosas notas fueron quemadas.
Después, a pesar de la protección de la reina de Inglaterra, prosiguió
la persecución. Por último, el hombre destrozado, desacreditado, murió
a los 81 años, en 1608, en Mortlake. Una vez más, la conspiración de
los "hombres de negro" pareció haber triunfado. 7- El mundo interior y la raza futura Decíamos en el capítulo referente al Tíbet,
que en esta región del mundo se conserva el mito ario que habla
de un reino oculto, pero principalmente subterráneo, conocido como Agartha
o Shambhala y que encontramos difundido en muy diferentes
tradiciones. Así, en la tradición irlandesa, la raza divina de los Tuatha
de Danann, cuando su reino llega a su fin, abandona el país,
adoptando una forma invisible como habitantes de maravillosos palacios
"subterráneos" o de cavernas montañosas inaccesibles a los hombres,
entre los cuales no volvieron a manifestarse sino en casos
excepcionales. Sir Edward Bulwer-Lytton, diplomático
y miembro de la elitista Golden Dawn, escribió en 1871 una
novela titulada "La raza futura". En esta se narra la
aventura de un pueblo superior (los Vril-ya) que vive en el
reino subterráneo, en el cual se había exiliado tras un cataclismo en
la superficie exterior de la tierra, y que dispone de la energía
cósmica denominada vril. En dicha novela también se menciona la
guerra entre razas y se considera a los habitantes de ese mundo
subterráneo como descendientes de los arios originales. Tras
duras batallas por la supervivencia, los vril-ya habrían
conseguido sobreponerse a las dificultades y miserias humanas,
alcanzando un alto grado de perfección a todos los niveles. La novela
trata de un explorador norteamericano que consigue acceder al interior
de la tierra a través de una explotación minera. Ahí encuentra el mundo
donde los "vrilya" han desarrollado su civilización. El dominio
del vril les da a los vrilya el poder de unos
semidioses. En la novela, el explorador vivió durante un tiempo con los
vrilya hasta que finalmente su presencia fue entendida como
perniciosa para la integridad racial y social de la comunidad, habiendo
de volver al exterior. Así, el protagonista de la novela llega a la
conclusión de que cuando los vrilya surjan del interior de la
tierra para establecerse en el exterior, iniciarán de inmediato la obra
de destrucción sobre la actual sociedad humana: "Teniendo en cuenta
el desprecio que sienten por instituciones tales como el gobierno
popular y por el de los habitantes de mi país, yo creo que si los Vril-ya
aparecieran primeramente en Norteamérica, indudablemente dirían:
Esta es la parte del globo que tomamos. Ciudadanos, dejad lugar para el
desenvolvimiento de la raza de los Vril-ya". Los vril-ya de "La raza futura",
pueden situarnos en lo que es el hombre superior. De hecho Bulwer
Lytton parece estar hablándonos de la mismísima raza de los
hiperbóreos o el "superhombre" de Nietzsche: "Han eliminado de su mesa toda clase de alimento
animal, excepto leche, se abstienen de bebidas alcohólicas y son
refinados al extremo. En sus deportes, hasta los viejos, exhiben una
alegría infantil. La felicidad es a lo que ellos aspiran, no como
excitación de momento, sino como condición dominante de su existencia;
la misma consideración por la felicidad de los demás se manifiesta en
la exquisita amenidad de sus maneras. Nunca encontré persona alguna deformada o contrahecha.
La belleza de su porte consiste tanto en la simetría de facciones como
en la tersura de su cutis, que conservan sin una arruga, hasta la más
avanzada edad. Además manifiestan una serena expresión de dulzura,
combinada con la majestad, que parece provenir de la conciencia de
poder y total ausencia de terror, físico o moral. Es esta misma
dulzura, combinada con majestad, la que inspira a un observador como
yo, acostumbrado a contender con las pasiones de la humanidad, un
sentimiento de humillación, mezcla de terror y admiración. Es como la
expresión que un pintor podría dar a un semidios, a un genio o a un
ángel. Quedé sorpendido al notar que el color de la
piel no era uniforme al que yo había observado en los primeros
individuos que había visto. Algunos eran mucho más rubios y con ojos
azules, cabello de oro y cutis de color más subido que los individuos
del norte de Europa. Las naciones que no tenían sus costumbres e
instituciones, ni eran capaces de adquirir poder sobre los agentes del vril,
que ellos habían tardado muchas generaciones en conseguir, eran
considerados por los vril-ya con mayor desdén que los
norteamericanos sienten por los negros. Zee (una
vril-ya) me dijo que en su concepto, cuanto más pueden
asimilar la vida a la existencia que sus mentes sean capaces de
concebir como más cercana a la de los espíritus que se hallan al otro
lado de la tumba, más se aproximarán a una divina felicidad aquí y más
fácilmente se acercarán a las condiciones del más allá." La tradición aria nos habla de un Ocaso de
los dioses, un apocalipsis, un final de los tiempos tras el cual se
producirá el advenimiento de un "reino del espíritu" o una nueva Edad
de Oro. Esta nueva Edad dorada estará integrada y realizada por una
nueva raza que vendrá a levantarse sobre las ruinas del mundo moderno.
La nueva raza habiendo superado la actual etapa humana, podrá acceder a
estadios superiores del ser y del conocimiento, desarrollando todo un
nuevo concepto de civilización y de humanidad. 8- Nazismo enigmático Hasta
aquí hemos tratado de enfocar unos cuantos aspectos al respecto de la
cuestión mágica del mundo sobre la que el nazismo o nacionalsocialismo
alemán del Tercer Reich vino a fundamentar su cosmovisión.
Tratando de desentrañar y comprender el pensamiento de los antiguos,
podemos comprender la relatividad de este mundo. Complementando esto,
el "mundo visible" vendría a ser el reflejo de un "otro mundo". Nuestro
mundo mortal está sujeto a la ley del espacio-tiempo y a la ley del
nacimiento-muerte. Los iniciados, como ya lo hiciera Pitágoras,
buscan transmutar e inmortalizar este mundo mortal mediante la
perfección, pues la perfección es cualidad de la inmortalidad. Aquí
podemos entender a Nietzsche cuando habla de los hiperbóreos,
pues para llegar a ellos es preciso alcanzar más allá de este mundo,
hallar la salida del laberinto. Y esto no lo conseguiremos con
actitudes pasivas ni contemplativas, ni mediante un intelecto que se
quede en la esterilidad, sino mediante la práctica del endurecimiento
diamantino del mago tántrico y mediante la acción. Un camino sólo para
los pocos, los "perfectos", no para los degenerados, ni los criminales. Es
evidente que en todo el tema del Tercer Reich existe una raíz
esotérica. Lo hemos visto en capítulos anteriores. Hemos visto cómo el
mismo signo de la esvástica tiene un significado religioso antiguo y
que una determinada corriente oculta está representada y vigente en
este movimiento. Durante un tiempo breve pero intenso, en la tierra
llegó a conformarse un "Reich mágico", un mundo transvalorado y
absolutamente diferente al mundo que hoy día conocemos. Todo eso no
nació de la nada: "Nada
viene de la nada, es decir, Nada
ha sido sacado de la nada. Nada
ha sido creado, pues
todo cuanto existe existía ya desde la eternidad". (Ex
nihilo nihil). Por
esto mismo, entendemos que ese Tercer Reich histórico fue
reflejo de un "Tercer Reich metafísico" que sigue vigente en
alguna parte más allá de las contingencias de este mundo. La existencia
de ese Tercer Reich "metahistórico", deberíamos situarla en lo
que se conoce como "pliegues del espacio tiempo" o en una dimensión que
quedara paralela a la nuestra. Un "otro tiempo" de algún modo
inaccesible pero muy cercano, en tanto que no está sujeto a nuestra
percepción habitual. ¿Puede ser que en esa otra dimensión los
nacionalsocialistas vivan la victoria de su lucha?. ¿No es de esto
mismo de lo que hablan las tradiciones germánicas del Walhala y
así mismo las tibetanas de Shambhala? En nuestra edad media
tenemos el mítico Reino del Preste Juan y en otras partes del
mundo vuelven a encontrarse leyendas similares. Vamos a dedicarnos a
buscar indicios y efectos de esa otra dimensión, ese "reino del
espíritu" o esa "realidad fantástica" y desconocida. El mundo en que
vivimos no tiene por qué ser sólo y únicamente lo que a simple vista
puede percibirse con los sentidos físicos ordinarios. Tampoco tiene por
qué ser lo que nos cuentan las partes interesadas en condicionarnos y
hacer de nosotros un determinado tipo de persona. Hay quienes apuntan a
que el Tercer Reich pudo sobrevivir a la destrucción a la que
le sometieron los poderes mundiales y aquí sólo se pretende dar a
conocer esta parte "fantástica" del nacionalsocialismo. El tema ya ha
sido tratado en numerosas ocasiones con mayor o menor acierto, por lo
que no pretendemos decir nada que no haya sido dicho ya antes. Tampoco
pretenderemos hacer ningún juicio de valor sobre la cuestión.
Únicamente hemos querido recopilar una serie de datos y disponerlos de
la forma más adecuada que hemos podido. 9- Los OVNIs del Tercer Reich Durante
el nacional socialismo, en Alemania se habla de hallar una "nueva
ciencia", una "técnica diferente y renovadora" con la que
sustituir los motores de explosión -considerados destructivos por los
círculos esotéricos del Tercer Reich- por otros de implosión,
cuya nocividad es nula. Las investigaciones se basan fundamentalmente
en la levitación electrogravitacional y la propulsión por "terriones"
(fuerzas cósmico-telúricas) en las que, según parece, se encuentra el
núcleo de esa otra técnica, que distanciará la cosmovisión nacional
socialista de todas las aún vigentes, en un intento, además, por
proporcionar al Tercer Reich una total independencia en
materias primas -inaccesibles de otro modo- y energía abundante, barata
y no contaminante. De hecho, y según se asegura en diversos informes,
los departamentos de investigación U-13 y E-4 de la SS
trabajarán intensamente para realizar y perfeccionar esas tecnologías,
inconcebibles para la mayoría del pueblo y para el resto de la
humanidad. La
ciencia que el Tercer Reich habría conseguido desarrollar
coincide en mayor o menor medida con la de otras civilizaciones
"superiores" que nos visitaron ¿extraterrestres? ¿intraterrestres? de
las que nos habla la historia humana en sus edades Antigua, Media,
Moderna y Contemporánea. El conocido esoterista nazista Miguel
Serrano, en una entrevista publicada en la revista española AÑO
CERO, dice que "la construcción de los "Ovnis de Hitler"
"era algo que se venía preparando en Alemania desde hacía mucho
tiempo, con sus estudios sobre implosión y energías alternativas. La
ayuda final habría venido de Aldebarán, la misma (medium) que
contactara a sumerios, asirios, mayas, egipcios y otros más, sin
mencionar a los hiperbóreos, que habrían venido desde una
extra-situación. Sin duda los OVNIs nazis han sido descubiertos, pero
el enemigo, que controla las comunicaciones y los medios de
comunicación, los mantiene en silencio total, persiguiendo y hasta
eliminando a aquellos científicos que se atreven a revelarlos". Se
han escrito muchas líneas refiriéndose a las bombas atómicas y el
uranio enriquecido desarrollado por la industria secreta de la Alemania
del Tercer Reich. Su utilización por los USA lanzándolas sobre
los objetivos civiles de Hiroshima y Nagasaki, habría sido posible,
según esta línea de investigación, sólo mediante la captura de este
material a los alemanes. De igual forma, la "carrera espacial"
fue posible, básicamente, gracias al trabajo de científicos alemanes
quienes, tras la ocupación de Alemania colaborarían con el gobierno USA. En
1938 un experimento alemán con transmisores de "alta energía" tuvo un
efecto que más tarde se haría muy habitual en el folklore OVNI. Por lo
visto, en el Brocken (una cumbre famosa por el "especto Brocken", un
efecto óptico conocido) y en la cima del Feldburg, cerca de Frankfurt,
se erigieron dos "transmisores". Cuando estos aparatos empezaron
a funcionar: "muy pronto se informó de extraños fenómenos ocurridos
en las cercanías de la torre Brocken. El motor de los vehículos que
circulaban por las carreteras de montaña fallaba de repente" ("Las
ciencias secretas de Hitler", Edaf, Madrid, 1984, de Nigel
Pennick). Una vez más, todo hace suponer que en 1938 la Alemania
nacionalsocialista estaba experimentando con tecnología que paralizaba
motores, un fenómeno estrechamente vinculado con los OVNIs. Además a la
ciencia del Tercer Reich se le atribuye la invención del
primer avión a reacción o los misiles guiados por TV entre otros logros. El Tercer
Reich desarrolló proyectos y construyó naves o aparatos voladores
basados en principios de propulsión como los de las diferentes series Haunebu.
Ya en 1941 habían sido acometidos los estudios para diseñar la "peonza
volante" de Schriever-Habermohl, un avión de forma circular y
despegue vertical provisto de motores de "reacción convencional",
efectuándose a finales de 1942 las primeras pruebas de vuelo, durante
las cuales se constataron graves errores de construcción.
Paralelamente, Richard Miethe comenzó a trabajar también en
1942 en la construcción de aparatos que volaran y tuvieran forma de
disco. Se desarrolló también la línea de "discos volantes" conocidos
como serie Vril. De ella se ocupó el "grupo Schumann" en
íntima relación con el departamento E-4 de la SS,
especializado en "armas milagrosas". Nos consta que llegaron a
construirse 17 aparatos de la serie Vril-1. Su diámetro era de
11,56 metros, podían alcanzar velocidades de 2900 Km./h y llevaban un
cañón teledirigido como dotación de combate. El Vril-1 era el
equivalente revolucionario de un avión de caza mientras que el Vril-9
era un caza monoplaza. Curiosamente su diseño parece coincidir con el
del aparato que fue visto en la Luna por el astronauta Edwin Aldrige. Durante
toda la Guerra, los alemanes no dejaron en ningún momento de
perfeccionar sus armas. Al conseguir dominar la tecnología de
propulsión electrogravitacional y la implosión y aplicarla a sus
modelos obtuvieron mayor velocidad, maniobrabilidad y otras
prestaciones en los aparatos. En
la ciudad alemana de Neustad y bajo control de tropas técnicamente
especializadas de la SS, se desarrolló el proyecto "Bola de
Fuego", al que los estadounidenses denominarían acertadamente
Foo-Fighter o "Combatiente Total". Estas bolas de fuego eran
dirigidas, mediante ondas de radio, hasta la proximidad de las
formaciones aéreas aliadas. Posteriormente, los sensores de ondas
infrarrojas de que iban provistos estos artefactos eran los autores del
contacto final con el aparato a destruir. El sistema se basaba en la
búsqueda de fuentes de calor emitidas por los gases de escape de los
aviones enemigos, haciendo que su radar resultara automaticamente
destruido, dejando los tripulantes sin orientación operativa y casi a
la deriva y consiguiendo detener el motor de la nave. Nuevamente
volvemos a ver un fenómeno idéntico al ocurrido en algunos
avistamientos OVNI, en los que los vehículos motorizados se detienen
sin conseguir que vuelvan a funcionar mientras dura la presencia OVNI.
De hecho, el 14 de diciembre de 1944, el prestigioso periódico
estadounidense The New York Times daba así la primera noticia sobre
OVNIs habida en el siglo XX: "Los platillos volantes son un arma
secreta. Una nueva arma alemana que ha aparecido en el frente
occidental alemán. Hoy nos informan sobre ello nuestros pilotos de la
USAF, afirmando que en los cielos de Alemania han aparecido unas "bolas
de plata" voladoras, que se han visto aisladas o en formaciones.
Algunas parecían ser prácticamente transparentes". Con
el paso del tiempo, el avistamiento de naves impulsadas por energía
antigravitacional, desconocida en la época para la mayoría incluso de
los pilotos, se haría cada vez más frecuente. Es en los finales de la
Guerra cuando, con estos Foo-Fighter, se dan los primeros informes
publicados sobre el tema OVNI. Los testimonios, oportunamente
informados y publicados por la prensa del momento, se multiplicaron,
especialmente tras el final de la contienda, y muchos de ellos hacían
referencia a hechos acontecidos en los espacios aéreos del norte de
Europa. Las noticias hablaban también de OVNIs de fabricación alemana.
Se comentaban, sobre todo, los avistamientos de "abundantes
formaciones" de los que, entonces aún, se denominaban "grandes
cohetes", nombre con el que se definía a los "aparatos voladores
desconocidos y producidos por la industria armamentística alemana".
Especialmente numerosos fueron los testimonios de avistamientos
procedentes de Escandinavia, donde se instalaron varias y poderosas
guarniciones alemanas que permanecieron allí hasta el final mismo de la
guerra, ya que nunca resultarían directamente atacadas ni vencidas por
los Aliados. En 1947 reaparecieron diversos informes, entre otros el
conocido caso Roswell, aunque con menor asiduidad. El gobierno USA y
sus satélites, se limitarán por sistema a desmentir todos los casos y a
lanzar justificaciones ridículas a toda la casuística. Sin embargo,
pasados algunos años, los avistamientos habrían de aumentar tanto en
frecuencia como en número y en variedad. ¿Qué secreto encierran o se
oculta tras todo esto?. Parece
claro que los prototipos alemanes consiguieron volar y se utilizaron en
aquella época. Pero, ¿continúan haciéndolo hoy?. Si los comparamos con
las fotografías de OVNIs tomadas en distintos lugares en nuestros días,
podemos observar una enorme semejanza entre ellos y los artefactos que,
según diversos informes, construyeron los alemanes nacional
socialistas. Prueba de ello es que, con motivo de uno de los primeros
discos voladores avistado en Praga a comienzos de 1945, la prensa
asociaba totalmente el fenómeno a los alemanes, titulando así la
noticia: "Los discos voladores inventados en Alemania". Sin
embargo, al poco tiempo, movidos tal vez por la ciencia ficción de moda
en la época o quién sabe si por otras oscuras intenciones, los
gobiernos -y por consiguiente la prensa- comenzaron a especular sobre
el "peligro de invasión extraterrestre". Pero, años después de
que los rumores sobre "visitantes del espacio" se extendieran
por todo el planeta, la revista estadounidense Examiner volvía a la
tesis de finales de la guerra en un artículo publicado el 26 de mayo de
1988 bajo el título "¡El misterio de los OVNI desvelado!",
y en el que se decía: "El secreto de los OVNI estaba ya resuelto
hacía mucho tiempo, si es que existió alguna vez. Los extraterrestres
son en realidad nazis que desean reedificar su imperio. Los gobiernos
del mundo están perfectamente informados de todo este asunto y, por
ello, callan, y al mismo tiempo, están verdaderamente aterrorizados". En
diversas fotografías tomadas por George Adamski en 1952, en un
platillo volante aparece claramente visible el sígno del Sol Negro o la
esvástica de los nacional socialistas, lo que hizo que se
adoptaran medidas enérgicas y urgentes. En un documento de la CIA
conocido gracias a una filtración, se decía que "ha sido
estructurada una red de información a nivel mundial y se han cursado
órdenes a las principales bases aéreas militares bajo nuestro
control para localizar, interceptar y abatir los OVNI. Todo este tipo
de información debe ser cuidadosamente ocultado y preservado del acceso
público a fin de evitar un pánico general". A partir de entonces
las fotografías sobre discos voladores serán confiscadas o publicadas
sistemáticamente como falsas. Además, se programó una campaña destinada
a atribuir un origen extraterrestre a los OVNI y a promover "evidencias"
de la "normalidad" de visitas extraterrestres a lo largo
de la historia. De esta forma se evitaba que se relacionara a los OVNI
con el III Reich o el nacional socialismo y se minimizaba, por tanto,
la sensación de pánico mundial. Aunque existen numerosas narraciones
ridículas sobre OVNI que tienen por protagonistas a "venusianos",
"hombrecillos verdes" y extraños seres monstruosos, hay otros
testimonios que deberían ser tenidos en cuenta. Es el caso de un
californiano, comerciante de cereales, que aseguró haber visto un OVNI
posado en tierra y haber oído nítidamente a los tripulantes de la
extraña nave hablar en correcto alemán y no en ningún idioma "marciano".
El gobierno estadounidense reaccionó inmediatamente intentando impedir
una mayor difusión de estos datos y a pesar de comprobarse que ese
hombre era sincero en sus manifestaciones y que gozaba de una perfecta
salud mental, se le apartó de la vida pública, fue internado en una
prisión y se procedió a eliminar todas las huellas de sus
manifestaciones. En 1938 y bajo el mando del capitán Alfred
Ritscher, el Tercer Reich envió una importante expedición
a la Antártida. Su objetivo era realizar una precisa cartografía aérea,
obtenida por fotogrametría, que cubría la mayor parte del continente.
Era la primera vez que se hacía un mapa tan exacto, y Alemania acabó
adjudicándose un territorio relativamente libre de hielos al que
llamaron Nueva Suabia. Diversos investigadores se han referido
a que en esta expedicion los alemanes hallaron en las regiones libres
de hielos, oasis templados, así como las entradas a la tierra interior. A finales de la guerra los alemanes habrían
desarrollado un submarino excepcional, construido de forma modular por
medio de una especie de rodajas ensambladas. Era el U-21, que
sumergido alcanzaba mayor velocidad que en superficie, y gracias a su Snorkel-Walter,
podía navegar en inmersión tanto tiempo como fuera necesario. Su
tecnología era tan avanzada que los americanos no pudieron alcanzarla
hasta los años sesenta con sus submarinos nucleares. En Kiel se
construyeron 120 unidades de este modelo, de los cuales sólo tuvieron
oportunidad de entrar en combate 10. Otros diez no llegaron a botarse.
Nadie sabe dónde fue a parar el centenar restante, que aparentemente
desapareció sin que ningún buque o avión aliado apareciera como autor
del hundimiento. La existencia real de estos submarinos fue algo
exhaustivamente comprobado por las autoridades aliadas a través de la
documentación de los registros del material de construcción y por
ciertas piezas auxiliares. Uno de esos sumergibles, que había sido
hundido por su propia tripulación fue recuperado por la armada alemana,
pudiendo ser actualmente admirado como pieza de museo en Kiel. Algunos creen que estos submarinos
desaparecidos sirvieron para transportar personal y material a una base
secreta de la Antártida, donde los alemanes habrían construido un "refugio
inexpugnable". Karl Doenitz, quien, en enero de 1943,
fue designado por Hitler para suceder a Raeder
como gran almirante, ocupando además el puesto de Jefe de Estado Mayor
de la Kriegsmarine, ese mismo año daría a conocer una
sensacional novedad: "La flota submarina alemana está orgullosa de
haber establecido un paraíso terrestre secreto, una fortaleza
inexpugnable para el Führer en un lugar del mundo". La
existencia de esta base daría lugar en 1947, dos años después de
concluida la Guerra, a una expedición de marcado carácter militar
comandada por el almirante Richard Byrd (USA), con una flota
integrada por un portaaviones, un crucero, varias fragatas de choque de
¡cuatro mil marines!. Número desproporcionado para una supuesta
expedición geográfica. El almirante, que contaba con medios y tiempo
ilimitados, y en un principio había planificado permanecer ocho meses
allí, depués de perder varios aviones, a las ocho semanas tuvo que
abandonar apresuradamente la Antártida. ¿Qué ocurriría para que el
almirante Byrd, una persona nada pusilánime y con probada
experiencia en expediciones, abandonara su misión?. También queremos mencionar la extraña
historia de los submarinos alemanes U-530 y U-977 que
se rindieron en Argentina. El 10 de julio de 1945, dos meses después
del fin de la Guerra en Europa, se presenta de improviso en el Mar de
Plata el U-530, al mando del teniente de navío Otto Vermouth.
Esto llevó a muchos a la sospecha de que Hitler y otros
dirigentes del Tercer Reich podían fácilmente haberse librado
de la persecución de los aliados, por ejemplo, a bordo de cualquier
submarino. Pero es que el 17 de agosto del mismo año, es decir, más de
tres meses después del fin de la Guerra, y bajo las órdenes directas
del capitán de corbeta Heinz Schaeffer, emergió el U-977.
Muchos investigadores han llegado a la conclusión de que estos
submarinos formaban parte de un muy especial convoy de unidades
submarinas (todas ellas dotadas de un tubo respiradero, con un extremo
que sobresale del agua durante la inmersión y es capaz de proporcionar
a los motores térmicos el aire que necesitan) que se dirigía a la
Antártida. En una situación similar a las dos anteriores, en el puerto
de Talcahuano, situado junto a la ciudad de Concepción, en la
VIII Región Sur de Chile, habrían llegado, por una emergencia, una
flotilla de poderosos submarinos alemanes de escolta, medio extraviados
en aguas del Pacífico, cuando se acercaba el fin de año de 1945. Las
autoridades chilenas que tuvieron acceso a conocer este incidente, en
este caso, al contrario que en el caso de Argentina, no lo comunicaron
a los USA y el caso no llegó a ser conocido públicamente. Desde la expedición del almirante Byrd
ha transcurrido más de medio siglo y, aparentemente, el objetivo de
aquella fuerza de invasión se ha olvidado, pero tal despliegue de
medios hace sospechar algo importante. Actualmente, en las noticias
diarias sólo se habla de la Antártida en relación con el agujero en la
capa de ozono, y aunque se mantienen algunas estaciones de
investigación en su zona costera, no se ha vuelto a hablar de
expediciones al interior. 11- ¿Dónde está Hitler? En marzo de 1947 se publicó en Argentina un
libro con el título de "Hitler está vivo". Su autor, Ladislao
Szabó, habla en este libro de que Hitler se refugió en la
Antártida al fin de la Segunda Guerra Mundial. Según Szabó, los
trabajos de construcción de un refugio para el Führer se
iniciaron a finales de 1940, en pleno verano antártico: "Desembarcando
aviones, tractores, deslizadores sobre la nieve y toda clase de
máquinas y material, prosiguieron sus tareas pacientemente, hasta que
quedó terminado el Nuevo Berchtesgaden de Hitler en la Antártida".
El escritor argentino, afirma que los submarinos alemanes desaparecidos
al final de la Guerra se dirigieron desde un punto de la costa de
Noruega al "refugio inexpugnable" de la Antártida. Los dos
submarinos que acabaron apareciendo en las costas argentinas meses
después de acabada la Guerra, eran dos unidades que perdieron la
comunicación con el resto del "convoy fantasma" y acabaron
separándose del grupo. En estos submarinos, la tripulación era el
triple de la normal en tiempos de guerra. Disponían gran cantidad de
armamento pero no habían desarrollado ninguna actividad bélica durante
su prolongada permanencia en alta mar y tenían abundancia de víveres. La agencia de noticias Reuter difundió el 5
de mayo de 1945 la siguiente noticia: "El cuerpo carbonizado
encontrado por los oficiales del ejército rojo y que ha sido examinado
por expertos, no era el de Hitler. Un oficial del Estado Mayor ha
afirmado que se trata de un doble del cuerpo de Hitler". El
teniente general Bedell Smith, jefe personal del General Eisenhower, y
más tarde director de la CIA, dijo públicamente el 12 de octubre de
1945: "Ningún ser humano puede decir de forma concluyente que Hitler
esté muerto". Y hasta el propio Eisenhower, en 1952, comentó: "Nosotros
no hemos podido sacar una pizca de evidencia tangible sobre la muerte
de Hitler. Mucha gente cree que Hitler escapó de Berlín". El 2 de diciembre de 1983, la publicación "Chriemgau
Zeitung", de Rosenheim, en el sur de Alemania, publicaba que en un
sector de Berlín, a causa de una explosión, se había hecho visible toda
una red de calles y pasillos subterráneos que, partiendo de la
Cancillería de Hitler, conectaban con un sistema de bunkers,
yendo a terminar en el Aeródromo de Tempelhof. Se desconoce la
extensión de estos pasillos pues se hallan bloqueados por muros de
cemento muy espeso, además de estar repletos de armamentos y explosivos
acumulados allí al finalizar la guerra en Berlín y que fueron los que
provocaron la explosión. Según Miguel Serrano, los trabajos de
construcción de estos túneles fueron realizados por la organización
Todt y dirigidos por Albert Speer, quien nunca los revelara, ni
siquiera en sus memorias y a pesar de su traición. Las investigaciones
se llevarían a cabo por la Universidad Técnica de Berlín y por
servicios especiales de inteligencia. Las calles subterráneas permitían
transitar a autos pequeños. Los expertos creen que el sistema de
túneles, laberintos y bunkers fue construido para facilitar la salida
de Berlín a Hitler. Según esto, "se comprendería que ni Hitler
ni Bormann ni ningún otro dirigente del nacional socialismo habría
necesitado escapar por las calles exteriores y cuán absurdas aparecen
las declaraciones sobre Bormann muerto al tratar de escurrirse del
Bunker detrás de un tanque. Todas esas declaraciones fueron preparadas
especialmente. La conexión del Bunker de la Cancillería con el aeródromo
de Tempelhof, a dos kilómetros de distancia era directa y segura".
("Adolf Hitler, el ültimo Avatara". Miguel Serrano). De esta
manera, toda la versión oficial de los Aliados-Soviéticos, sobre el
suicidio mediante un disparo en la cabeza de un desquiciado y
acobardado Adolf Hitler en el Bunker de Berlín, carecería de
toda credibilidad, entendiéndose como propaganda de guerra. En los
primeros tiempos inmediatamente posteriores al final de la guerra no se
creía en el suicidio de Hitler en el Búnker. En una encuesta
realizada en 1947 en USA, el sesenta por ciento de los encuestados
manifestaban creer que estaba aún vivo. Varios libros le hacían
aparecer en Tíbet o, como hemos dicho, en la Antártida. Otto
Skorzeny, oficial de los "Comandos Especiales" de las Waffen-SS, es
especialmente conocido por el rescate de Mussolini en la cumbre del
Gran Sasso, donde le tenían prisionero los militares de Badoglio, al
final de la guerra. Participó también en la ofensiva de las Ardenas o
en la defensa del Vístula entre otras muchas batallas. Esperó en
Berchtesgaden el arribo del Führer, pensando librar allí la
última batalla y morir junto a él. Cuando todo hubo terminado, se
entregó como prisionero a los norteamericanos. Cuenta en sus libros que
la pregunta obsesiva que sus interrogadores le hicieron era: "¿Dónde
llevó a Hitler, dónde lo ocultó?". De Skorzeny podía
creerse todo. ¿Quién mejor que él para sacar a Hitler de Berlín y
llevarlo a algún lugar secreto de la tierra?. Esto es lo que pensaban
los Aliados, desde soviéticos a norteamericanos. Pero Skorzeny
no lo sabía y tampoco pensaba que Hitler estuviera vivo. Sin
embargo, ni los propios soviéticos creían que Hitler hubiera
muerto en el Búnker. Cuando los rusos entran en el Bunker de Berlín,
hallan más de diez cadáveres repartidos en la vecindad
semicarbonizados, todos con restos de uniformes iguales a los de Hitler.
Stalin declaró al Secretario de Estado norteamericano de aquellos días,
Cordell Hull: "Hitler no está muerto, está vivo en alguna
parte. No hemos encontrado el cadáver que pueda asegurarnos su muerte".
Es por esto que a finales de 1946, los USA, envían la expedición
militar y naval a la Antártida, bajo el mando del Almirante Richard
Byrd, pues los Aliados estaban seguros de que Hitler se
encontraba en alguno de los "misteriosos oasis de aguas templadas",
descubiertos en 1938 por la expedición alemana del capitán Alfred
Ritscher, en las tierras antárticas de la Reina Maud o Nueva Suavia. Se sabe que, desde luego, a principios de
mayo de 1945 todos los centros alemanes de investigación reciben la
orden de destruir toda evidencia sobre proyectos de armas secretas en
desarrollo. Ya en aquella época está documentado que los alemanes eran
poseedores del cohete A-9, capaz de mantener un astronauta en
órbita permanente en torno a la Tierra. Los más de cien submarinos U-21, de
los cuales está documentada su existencia, no fueron encontrados jamás.
Su destino hubo de ser pues algún lugar inaccesible del mundo y cómo
no, nos atrevemos a pensar que pudo ser la Antártida. Si esto fuera
así, tendríamos una explicación para estos OVNI tripulados por hombres
de rasgos nórdicos, vistos particularmente después de terminada la
Segunda Guerra Mundial y también en la actualidad. Miguel Serrano, máximo representante del Hitlerismo
Esotérico nos habla de que la Tierra tendría una conformación diferente
a la oficialmente difundida, siendo que no es maciza sino es hueca y
que Hitler y el Tercer Reich realizaron esfuerzos por
entrar en contacto con esta tierra interior y el mundo de Agartha,
tanto a través de los polos como a través de conducciones subterráneas
de diversas partes del planeta, como Akakor (en la Amazonía
andina), el Tíbet y demás. El cada vez mayor convencimiento de que
existen aberturas polares que conducen a este mundo interior, hace
también pensar en la posibilidad de que la expedición de Ritscher
llegara a descubrirlo. El mismo Miguel Serrano, viajó en una
expedición científica chilena a la Antártida en 1947 mantenido un
contacto en esa expedición con un OVNI. El problema de los agujeros polares en la
capa de ozono y las investigaciones que se llevan a cabo en la
actualidad nos sitúa directamente ante la cuestión de las aperturas
polares. Con motivo del Año Geofísico Internacional de 1957-58, el
consenso entre los gobiernos de las dos potencias mundiales de entonces
USA y URSS, así como los de los países de Argentina, Australia,
Bélgica, Chile, Francia, UK, Japón, Noruega, New Zeland y Rep.
Sudafricana, prevaleció el criterio del uso del continente "sólo para
fines pacíficos", siendo desmilitarizado de una forma absoluta. ¿Cuáles
fueron los motivos reales que obligaron a los gobiernos mundiales a
firmar este acuerdo en el cual además renunciaban a la explotación y el
desarrollo del continente antártico?. ¿Acaso fue la disuasión utilizada
frente a las fuerzas del almirante Byrd la que obligó a los
gobiernos del mundo a retirarse de la Antártida?. Desde entonces, como
hemos dicho anteriormente, en la Antártida no existen más que unas
cuantas bases de estudio científico situadas principalmente en las
zonas costeras, permaneciendo el interior del continente prácticamente
desconocido, pese a que los medios oficiales mantengan la rutina de
hablar de la Antártida como de un continente habitual y totalmente
explorado y conocido. Acabaremos este estudio sobre el nacional
socialismo y las armas secretas, mencionando la publicación de un
artículo en el "Militärisches Taschenlexikon -Fachausdrücke der
Bundeswehr-", que firman K. H. Fuchs y F. W. Kölper, publicado por
"Athenäum Verlag, Bonn", en Bad Godesberg, en 1958. En la sección
"Flieger", de esta edición, dedicada a las armas aéreas, como
perteneciendo al léxico de las fuerzas militares de la Alemania
Federal, se utiliza la palabra UFO, para referirse a estos objetos
volantes desconocidos (Unbekannte Fliegende Objekte-Unknown
Flying Objects). Y se revela que el Tercer Reich, en 1944 tenía
listo un "objeto volante", en forma de disco, identificado como UFO,
cuyo dibujo se reproduce de perfil y desde arriba. El "disco" podía
volar a más de 2.000 kilómetros por hora y ascendía desde el suelo a
más de doce mil metros de altitud en pocos minutos. Esa nave increíble nunca
fue encontrada; pero hoy se la ve aparecer y desaparecer en distintos
puntos del planeta, especialmente en el sur de América y en la
Antártida.
Ni por tierra ni por mar encontrarás el camino que conduce a los
hiperbóreos; ya Píndaro supo esto de nosotros. Más
allá del norte, del hielo, de la muerte -nuestra vida, nuestra
felicidad... Nosotros hemos descubierto la felicidad, nosotros sabemos
el camino, nosotros encontramos la salida de milenios enteros de
laberinto."
10- De
Alemania a la Antártida
12- Borrando todo rastro