
Carlos
Egea García.
Pedagogo. Miembro del Grupo de Expertos del SIDAR.
CONTENIDO:
INTRODUCCIÓN.
ESTRATEGIA DE
TRABAJO.
EL ANÁLISIS.
LOS RESULTADOS DEL
ANÁLISIS.
La accesibilidad.
Los contenidos.
El diseño.
El lenguaje.
ALGUNAS CONCLUSIONES.
ANEXO I -
DIRECCIONES DE LAS PÁGINAS VISITADAS.
ANEXO II -
INFORMACIONES COMPLEMENTARIAS.
Introducción. ![]()
El contenido de este artículo fue presentado como
ponencia, con la denominación "Administración Pública y
Discapacidad", en las II Jornadas del Seminario de
Iniciativas en Discapacidad y Accesibilidad en la Red (SIDAR),
celebrado en Madrid los días 11 y 12 de junio de 1998, bajo el
patrocinio de Real Patronato de Prevención y Atención a
Personas con Minusvalía y con la coordinación de Emmanuelle
Gutiérrez y Restrepo.
Desde aquí quiero dejar patente mi agradecimiento a dicha
institución y a la persona que coordina el SIDAR por haber
confiado en mi para la realización de este trabajo, así como a
todos los que directa e indirectamente colaboraron en la
realización del estudio con sus sugerencias, sus aportaciones y
sus críticas (siempre constructivas), ellos saben quienes por lo
que no voy a citar nombres.
Cuando Emmanuelle Gutiérrez me invita, en
nombre del Real Patronato de Prevención y Atención a Personas
con Minusvalía, a presentar un trabajo sobre la presencia de la
Administración Pública en la Red, nos encontrábamos en nuestra
Dirección General inmersos en un proyecto cuyo contenido era muy
próximo al de la intervención que me solicitaban. No fue por lo
tanto difícil compaginar las tareas que ya habíamos comenzado
con la preparación de este estudio. Pero, como suele ocurrir,
cuando di comienzo a la estructura de este trabajo se fueron
abriendo campos que antes no me había planteado, al tratarse de
un campo nuevo y en evolución continua. Tuve, por lo tanto, que
acotarlo, sino quería que se me escapara de las manos.
Así pues, terminé por definir la estrategia del siguiente modo:
Estrategia de
trabajo. ![]()
Naturalmente había que comenzar el trabajo con la
"navegación" por diferentes páginas mantenidas por
servidores de la Administración, en sus tres niveles: local,
autonómico y estatal. En cada página se hacia una observación
sistematizada, en función de una serie de parámetros, más o
menos objetivos u objetivables. Estos parámetros de observación
serían:
1.- Accesibilidad: para llevar a cabo esta observación se aplica
el programa Bobby de CAST (Center for Applied Special
Technology), en su versión 2.0 (posteriormente apareció la
versión 2.01, que no aplicamos por mantener un criterio de
uniformidad y debido a que los resultados no hubieran sido muy
distintos a los obtenidos con la versión anterior).
2.- Contenidos: seguimos en este apartado las pautas marcadas por
Tomás Saorín y Josefa Martínez, documentalistas de la
Comunidad Autónoma de la Región de Murcia, en su artículo
"Contenidos y estrategias de diseño para Webs de la
Administración Pública" (Novática nº 127), de los que
tomamos los siguientes criterios:
2.1.- Imagen corporativa: estructura orgánica, normativa,
símbolos, etc.
2.2.- Información sobre la institución: que sirve para que el
ciudadano conozca mejor el Organismo correspondiente, así como
las funciones que desempeña.
2.3.- Proceso informativo: sobre ayudas, premios, becas,
subvenciones, oposiciones, tramites, etc.
2.4.- Estadísticas: con información actualizable y de acceso
puntual.
2.5.- Elementos de difusión: campañas, publicaciones
institucionales, directorios y guías y, particularmente,
Boletines Oficiales.
2.6.- Atención al usuario: incluyendo buzones de sugerencias y
reclamaciones y posibilitando la realización de determinados
trámites a modo de "ventanilla única y electrónica".
2.7.- Información de recursos: particularmente los referidos a
los servicios puestos a disposición de las personas con
discapacidad y no sólo en el área de los servicios sociales
(turismo, empleo, deportes, cultura, etc.).
2.8.- Otros apartados: presencia de buscadores, fecha de la
última actualización de los contenidos e identificación de la
persona o departamento encargados de mantener la información.
3.- Diseño: analizando la forma de presentar la información y
el fondo (contenido) de ésta.
4.- Lenguaje: terminología utilizada, en función de una buena
comprensión por parte del ciudadano, y particularmente aquella
que se aplica a las personas con discapacidad, en su concordancia
con la terminología propuesta por la Clasificación
Internacional de las Deficiencias, Discapacidades y Minusvalías.
Con los resultados obtenidos de este análisis, expondré algunas conclusiones personales que pueden servir como elemento de reflexión y siempre con una intencionalidad totalmente constructiva.
El análisis. ![]()
El primer paso era elegir que sitios en la WWW serían visitados,
intentando abarcar todo el espectro propuesto, pero con la
limitación que imponía el tiempo para la realización de este
trabajo. Tampoco podríamos hacer un estudio exhaustivo de este
sector, que por su propia evolución, es costosa la compilación
de todo lo existente (dejamos aquí abierta la puerta a la
realización de un estudio de campo de mayor dimensión, con
tiempo suficiente y con unos objetivos precisados de una forma
consensuada, y análisis diacrónicos que permitan ver la
evolución que se produce).
Opté por ponerme en la piel de un ciudadano que se aproxima por
vez primera a este nuevo campo de la información que es Internet
y trata de obtener información sobre recursos administrativos en
la Web.
La puerta de entrada a esta información me pareció que debería
estar en el Ministerio para las Administraciones Públicas (http://www.map.es) y desde allí ir haciendo un recorrido con cierta
lógica. Este recorrido debería abarcar Organismos de nivel
nacional (por supuesto, visitando los más interesantes para una
persona con discapacidad), los de nivel autonómico y local
(tanto municipal como provincial), además de otros Organismos
públicos de particular relevancia, como son las universidades.
El total de sitios seleccionados fueron veintiseis, cuyas
direcciones pueden encontrarse en el anexo.
Está claro que no son todos los que están (en la actualidad
deben haber más de mil direcciones de servidores de la
Administración Pública Española en la Web), pero los
estudiados tienen la relevancia suficiente para hacer útil su
análisis de cara a la extracción de conclusiones válidas y
propuestas viables. Asumo, por principio, que el itinerairo de
busqueda de otra persona no tenga porque coincidir con las
realizadas en este trabajo, pero considero que este aspecto no
resta credibilidad al método de trabajo empleado.
Los resultados
del análisis. ![]()
Expuesta la metodología empleada comenzaremos a dar una
visión global de los resultados obtenidos, destacando de estos
los aspectos más relevantes obtenidos en el análisis. He optado
por una visión genérica ya que someter todos y cada uno de los
pasos dados en la realización del trabajo, hubieran hecho a
éste algo aburrido y repetitivo. En cualquier caso, están
disponibles los resultados parciales de cada visita.
La
accesibilidad. ![]()
Para verificar la accesibilidad a las páginas Web seleccionadas,
hemos utilizado el programa Bobby 2.0. Se trata de un programa
que, tomando como referencia las pautas marcadas por la W3C
(World Wide Web Consortium) a través de su grupo de trabajo WAI
(Web Accessibility Iniciative), valida las páginas Web en
referencia a los criterios marcados por estas pautas determinando
sus "problemas" (barreras presentes en la página
graduadas en orden al impacto que suponen en el posible usuario
con limitaciones), proponiendo las soluciones que, en caso de
aplicarse, posibilitarían su validación. También determina su
compatibilidad con distintos navegadores y versiones del lenguaje
HTML, de forma opcional.
Hecho por americanos y pensado para la lengua inglesa, con este
programa no se han realizado estudios estructurados para
comprobar su validez con nuestra lengua. Pese a lo cual hemos
considerado que su aplicabilidad era suficiente como para poder
ser utilizado en el análisis de la accesibilidad de este
trabajo. Invitamos a este Seminario y, particularmente, a los
profesionales de la programación para que se impulse la
producción de un programa de estas carácterísticas en nuestro
idioma.
La accesibilidad es el elemento que más podía preocuparnos y
los resultados no nos alejan de esa preocupación. Con la
aplicación del programa Bobby 2.0 no hubo ninguna página que
consiguiera la aprobación para usar el logotipo de
accesibilidad. Cabe destacar que la mayoría de las páginas
precisarían adaptaciones muy pequeñas para conseguir la
aprobación. Lo más llamativo quizá sea el que la página de
IMSERSO dedicada a la discapacidad y la más concreta del CEAPAT
(no olvidemos que su cometido de centro de ayudas técnicas le
obligaría a un tratamiento mejor de la accesibilidad) presenten
problemas de acceso, como es la utilización de
"frames" (término de difícil traducción, cuyo
significado sería "marcos", entendiendo por estos las
diferentes partes en las que se subdivide la pantalla de
visualización y que funcionan de forma autónoma).
El problema que más se repite es la no utilización de
"títulos" alternativos a los enlaces de imagen.
Problema que se plantea principalmente por la utilización de los
modernos programas de diseño de páginas Web (sobre todo el
Front Page de Microsoft), que no tienen automatizada la
inclusión de estos "títulos", que deberá realizar el
diseñador de forma manual en el formato HTML.
Junto a este problema, el más repetido es la no inclusión de
"sumarios" que definan la estructura y el propósito de
las tablas incluidas. Al igual que el anterior, este problema es
debido fundamentalmente a la no automatización de este proceso
en los programas de diseño.
El más importante de los problemas encontrados es el de la
existencia de "frames" en el diseño de las páginas
(en la mayoría de los casos sin alternativa para la
visualización desde navegadores que no posean la capacidad de
mostrar los "frames"). Estos "frames" son
perfectamente comparables con los escalones en la accesibilidad
al medio físico: cuantos más existan más dificultades se
encontrarán.
Otros problemas que se han detectado a causa de la inclusión de
contadores, marquesinas o fecha automática, elementos que
ofrecen dificultades para su visualización en navegadores
especiales (fundamentalmente los empleados por personas con
limitaciones visuales).
Llama la atención el que haya encontrado en dos páginas un
problema de tan fácil resolución como el de la inclusión de
texto alternativo a la imagen insertada, tarea esta que si tienen
automatizada los programas de diseño.
Por último reseñaré el hecho de que ninguna de las páginas
visitada tuviera una alternativa de "sólo texto", más
llamativo si tenemos en consideración que muchas de ellas
contienen versiones en otros idiomas (no sólo nacionales).
Podemos catalogar de descortesía (por no decir
desconsideración) este hecho, que esperamos tenga una pronta
solución.
Pese a lo alarmante del resultado (ninguna página aprobada), no
quisiera proyectar una imagen alarmista, ya que me parece que la
resolución de la problemática detectada no es tan difícil de
solventar. Lo que parece algo más complicado es alcanzar un
nivel de conciencia entre los diseñadores de este tipo de
páginas de cara a que la accesibilidad (aunque sea en sus
mínimos) entre dentro de los parámetros empleados a la hora de
proyectar el trabajo en la Web.
Los
contenidos. ![]()
En este apartado del trabajo iremos viendo cada uno de los puntos
propuestos en el punto dos de la estrategia de trabajo y
expondré los resultados de una forma genérica, si bien en
algún caso se baje a la casuística concreta:
Imagen corporativa:
Es el contenido mejor tratado en todas las páginas, sobre
todo en lo referente a los símbolos (escudos, banderas
logotipos...). Pero en la mayoría de las ocasiones hay un olvido
recurrente a las referencias sobre la normativa vigente o la
estructura orgánica administrativa. Esta última es una
información de interés, sobre todo si pretendemos que el
ciudadano tenga una relación con la Administración ágil (que
sepa a donde ir y que plantear). Los mensajes institucionales de
bienvenida abundan, pero en su contenido no existen pistas sobre
lo que se pretende ofrecer con las páginas institucionales.
Información sobre la institución:
Aquí debería incluirse información sobre la localización
física de las dependencias, identificación, fines, contenidos,
estructura, etc.; comunicados de prensa; agenda de actividades;
información especializada sobre los departamentos que componen
el Organismo en cuestión. Su tratamiento es muy dispar, aunque,
en general, suficiente. Lo que si he detectado es la falta de
actualización de esta información, apareciendo datos
desfasados, incluso la presencia de cargos públicos que ya no
son ostentados por las personas a las que se atribuye.
Posiblemente este problema se deba a lo novedoso del medio y la
falta de costumbre de utilizarlo como una forma de presentar
información actualizada (se sigue dando prioridad a la
presencias en otros medios más tradicionales: prensa, radio,
televisión, folletos, etc.), no existiendo la costumbre de
encargarse de mantener la información de la Web como un trabajo
constante. Es probable que esto se solucione con la
generalización en el uso de este recurso (de hecho aquellos
Organismos con más calado en ese elemento - INE, Agencia
Tributaria... - presentan una información más actualizada,
mientras que otros se lo plantean como una simple presencia
corporativa).
Proceso informativo:
Probablemente sea el elemento que los ciudadanos buscan con
más interés (becas, subvenciones, ayudas, ofertas de
empleo...). Por contra, y pese a que ha mejorado mucho en los
últimos tiempos, su escasez, poca actualización y contenido
pobre (que se trata de resolver remitiendo a las convocatorias
aparecidas en boletines oficiales) es nota predominante. Aquí
también detectamos la poca importancia que se da a este elemento
como medio de difusión, utilizándose mayoritariamente sistemas
tradicionales. La aparición de software especializado para el
mantenimiento de bases de datos, puede producir un salto
cualitativo en este apartado, pero requerirá la dedicación de
personal especializado, que en la actualidad la Administración
no emplea para estos cometidos.
Estadísticas:
Si dejamos a un lado los Organismos que específicamente se
dedican a estos menesteres (el INE particularmente), nos
encontramos con un contenido escaso y muy poco actualizado. En
algunos casos llega a ser particularmente llamativo, ya que
suscita dudas sobre la seriedad de los datos aportados. Como
ejemplo valga la información sobre centros que aparece en las
páginas sobre discapacidad de IMSERSO. No sólo está obsoleta
(año 1995), sino que para su fecha es errónea. Parece que los
encargados de introducir este tipo de información no tienen en
cuenta la posibilidad de que los visitantes que acceden a esa
información la puedan utilizar como base de estudios o trabajos,
que requieren una seriedad que no parece encontrarse en la
información presentada.
De otro lado, la presentación de datos se realiza de forma
general por procedimientos cerrados y no mediante procedimientos
interactivos, que posibiliten al visitante obtener una
información filtrada en función de sus necesidades. Aquí se
plantea la misma alternativa que en el apartado anterior con la
utilización de programas especializados en la explotación de
bases de datos, vía Internet, que aunque ya se encuentran en el
mercado suelen ser caros y requieren de un personal
especializado, del que raramente se dispone.
Elementos de difusión:
Los recursos que la Administración dedica a este apartado
por medios tradicionales (folletos, carteles, guías,
publicaciones...), es considerable, por lo que su
rentabilización sería un objetivo a plantearse con cierta
seriedad. Muchos de los folletos que se editan (en soporte papel)
suelen contener una información mutable, cuando no caducable.
Ello sería suficiente para que la implantación en Internet
estuviera suficientemente justificada. Es cierto que aparece
mucha de esta información en las páginas visitadas y que, cada
vez más, se le da un tratamiento mejor. Pero como toda
información renovable, queda en manos del olvido, produciendo un
efecto no deseado, ya que si la desinformación es peligrosa, la
mala información es peor. Particular relevancia tiene la
presencia de la información de los Boletines Oficiales, que si
bien aparecen en la mayoría de los casos, no se hace al
contenido total de los mismos. Esto tiene gran importancia, ya
que se trata de una información que vincula al usuario (se trata
de normas de obligado cumplimiento o informaciones de interés
general). El que no se pueda acceder al texto completo de los
Boletines no me parece justificado, ya que se cuenta con el
soporte (los textos tratados son de fácil introducción en
páginas Web) y su mera utilización interna (por el propio
personal de la Administración implicada) justificaría la
inversión. Por otro lado, encontramos que en algunos casos las
referencias aparecen con retraso, ya que no se hace un
mantenimiento permanente de esta información que se genera de
forma diaria.
Atención al usuario:
Este apartado había suscitado un particular interés, ya
que, desde mi punto de vista, se trata de un contenido que de
cara a aquellas personas que tienen algún tipo de limitación,
la explotación de esta posibilidad es un medio de acercamiento
de la Administración al ciudadano. Pero mi expectativa no ha
recibido la respuesta esperada. En aquellos casos donde se da la
posibilidad al visitante de dirigir mensajes (sin que se haga una
referencia explícita a procedimientos de reclamación o
sugerencia) se hace mediante un mecanismo que no nos parece el
más útil. Me refiero al empleo del correo electrónico como
medio de comunicación. En algunos casos el emisor desconoce
completamente a "donde" llegará su mensaje y en otros
sabe que el receptor del mismo es alguien completamente ajeno a
su reclamación o sugerencia. La posibilidad de inclusión de
formularios interactivos y expresamente dedicados a un proceso de
reclamación o sugerencia sería deseable como un ingrediente
fundamental. Si analizamos la posibilidad de realizar algún tipo
de tramite administrativo mediante la utilización de un
procedimiento que hoy por hoy goza de suficientes garantías
técnicas, vemos que brilla por su ausencia. No parece haber
llegado el momento de utilizar esa deseada "ventanilla
electrónica", y quede constancia de que no se trata de una
imposibilidad técnica, sino, posiblemente, por la falta de
elementos humanos que dediquen su quehacer administrativo a la
atención por este novedoso medio.
Información de recursos:
Este apartado es de los que mejor tratamiento reciben en
general. Evidentemente son las informaciones genéricas las que
abundan. La información turística y cultural es la que recibe
un mejor tratamiento, que en algunos casos llega a ser muy
interesante. Pero adolece de información complementaria sobre la
posibilidad de acceso a estos recursos por personas que tienen
algún tipo de limitación. No parece ser este un contenido que
importe a las Administraciones o bien piensan que es un colectivo
de personas pequeño y poco interesado en esas cuestiones. En
cuanto a los recursos específicos destinados a las personas con
discapacidad (nos referimos a centros de atención
especializados), he encontrado bastantes referencias. No podría
dar un suspenso en este apartado, pero el aprobado se lo llevan
raspado. Lo habitual es que dejen en manos de un contacto
posterior (telefónico o por carta) la ampliación de la
información sobre el recurso. Sería interesante que alguna
información sobre como solicitar plaza, tipo de tramites a
realizar, etc., apareciera directamente en la página.
Otros apartados:
Junto con toda la información que se analiza en los puntos
anteriores, hemos valorado la existencia de
"buscadores", que habitualmente existen en casi todas
las páginas visitadas. En general se trata de un contenido muy
habitual y al que los usuarios nos estamos acostumbrando cada vez
más. Los resultados obtenidos en las búsquedas que he realizado
han sido aceptables, aunque en algunos casos he encontrado
ciertas dificultades, que no se si atribuir a la ausencia de
información buscada o al mal planteamiento del buscador (me
inclino más por la primera opción. En cualquier caso hay que
tener en cuenta que los buscadores no siempre ofrecen las
características de accesibilidad que requieren las personas con
limitaciones específicas (visuales o motrices).
Otro contenido que analicé es la información sobre la última
actualización de la información contenida en la página. Esta
información no aparece en bastantes de las páginas visitadas,
extremo que parece muy útil, ya que ello supone para el
visitante ubicarse en el tiempo de cara a la información que
desea obtener.
Por último, también valoré entre los contenidos la existencia
de información sobre que persona o departamento es el encargado
de mantener la información de la página. Habitualmente no queda
claramente expresado, aunque si que suele darse la posibilidad de
dirigirse por correo electrónico a "alguien" que
recibirá nuestras observaciones, pero en la mayoría de los
casos no sabemos de quien se trata.
En resumen y de forma general, los resultados obtenidos son malos, aunque no todos los contenidos están en un mismo nivel de satisfacción.
El diseño. ![]()
Ya lo dice el refrán: "sobre gustos no hay nada
escrito". No pretendo en este trabajo valorar el diseño
como un elemento artístico, sino que el enfoque que pretendo es
más bien práctico.
También hay que tener en cuenta que este extremo enlaza con el
de la accesibilidad, ya que muchos de los "retoques"
estéticos dificultan el acceso a la información.
En líneas generales, y sin entrar en aspectos técnicos sobre la
programación de los elementos utilizados, el diseño es uno de
los apartados que despierta una mayor preocupación (recuerdo
ahora que dentro de los contenidos uno de los puntos que recibe
mejor trato es el de la imagen corporativa). Ahora bien, el
diseño por el que se inclinan algunas páginas incluye los
fatídicos "frames", que ya hemos apuntado como un
elemento obstaculizador. También el gusto por incluir
"marquesinas" y "contadores de visitas" se
convierte en nuevos obstáculos a superar por los navegadores
especiales. Otro punto a tener en cuenta son los fondos
coloreados o con dibujos, que la gran mayoría utiliza y no todos
con acierto, ya que incluso en navegadores comúnmente utilizados
(fundamentalmente Explorer de Microsoft y el Navigator de
Netscape) presentan problemas en la visualización (esto se puede
deber a la guerra comercial entre ambas casas que propicia cierta
falta de compatibilidad entre los diseños pensados para uno u
otro navegador).
En cualquier caso, me ha parecido que la proporción
"fondo/forma" resulta aceptable, incluso en algunos
casos he podido constatar que se ha dado más importancia al
contenido que a la forma de presentarlo (pero no olvidemos que en
general los contenidos han salido mal parados).
El lenguaje.
![]()
Cabría aquí hacer una consideración previa. No todo el mundo
accede hoy en día a la información que aparece en la Red. Los
requerimientos que esta exige no están al alcance de todos,
aunque cada día esta más extendido el uso de este
procedimiento. Sólo en uno de cada cinco hogares españoles
existe un ordenador y de estos no llega a la cuarta parte los que
disponen de acceso a Internet (y aun así estos datos extraídos
de revistas especializadas en informática me suenan algo
pretenciosos). En cualquier caso, la persona que accede a la Red
cuenta con un nivel formativo suficiente y se le supone un cierto
manejo de la terminología informática.
Sentado este principio, observo que el lenguaje se adapta
bastante bien al tipo de usuario que visita las páginas. Pero
existe un pequeño reparo: la utilización de terminología
administrativa, que no tiene porque suponerse en el visitante
externo. Este aspecto no sería relevante si estuviéramos
hablando de Intranets de la propia Administración, pero cuando
nos dirigimos al ciudadano en general deberíamos cuidar la
inclusión de determinados términos (por ejemplo:
"incurso", "evacuar informe",
"infrascrito", etc.) que se solventarían con pequeñas
aclaraciones o explicaciones anexas. La verdad es que son pocos
los tropiezos encontrados, y fundamentalmente se deben a la
costumbre de manejar esta terminología las personas que
introducen la información.
La terminología concreta aplicada al mundo de la discapacidad
queda en buen lugar. Máxime si consideramos que ésta se
encuentra en permanente evolución y entre los mismos
profesionales del campo de la discapacidad tenemos nuestras
desavenencias al respecto. En cualquier caso, no he encontrado
términos claramente inapropiados o usados de forma evidentemente
incorrecta. Podría, incluso, añadir que en algunos casos me ha
parecido de un uso exquisito y completamente profesional
(evidentemente ello se debe a que las personas que han
introducido o controlado la información que aparece son
profesionales relacionados con el mundo de la discapacidad).
Algunas
conclusiones. ![]()
Ante todo, estamos tratando sobre el medio más novedoso de
transmisión de la información. Con un gran porvenir delante,
pero con una trayectoria muy breve. No podemos por lo tanto
exigir más de lo que realmente la falta de costumbre de utilizar
este medio nos pueda ofrecer. Si a ello añadimos el hecho de que
la Administración Pública se ha incorporado a este mundo
recientemente, tendremos que aplicar cierta dosis de comprensión
y benevolencia a la hora de extraer conclusiones. Ello no exime
de la obligación que tengo de exponer mi parecer al respecto,
siempre dentro de la más sana crítica constructiva y con la
intención de que sean incorporadas en el futuro ciertas mejoras.
- Estimo que no existe conciencia de la necesidad de diseñar la
información a incluir en la Red de una forma accesible. Cuando
ya se ven ciertos progresos en la accesibilidad al medio físico,
se sigue manifestando la necesidad de profundizar más en la
accesibilidad en la comunicación, y el uso de Internet es un
elemento más de esta.
- Dedicar mas esfuerzos a informar y formar a los profesionales
que se dedican al diseño y mantenimiento de las páginas Web de
la Administración Pública. Estos profesionales suelen trabajar
de forma aislada y no cuentan habitualmente con el asesoramiento
de personas externas.
- Los colectivos de personas con discapacidad tampoco se
encuentran en situación de asesorar y, menos aun, reivindicar
este tipo de accesibilidad. Ello se evidencia en el diseño que
las páginas Web de las organizaciones de personas con
discapacidad tienen y que adolecen de los mismos defectos que
encontramos en las mantenidas por la Administración Pública.
- Con la simple medida de crear una página alternativa de
"solo texto" se lograría hacer accesibles los recursos
Internet de la Administración. Esto no parece ser especialmente
dificultoso, máxime si consideramos que en muchas de las
páginas visitadas hemos encontrado versiones alternativas en
otras lenguas, tanto nacionales como internacionales.
- Sería deseable que desde la Administración Publica se tomara
mayor conciencia de las posibilidades que ofrece Internet de cara
a la transmisión de contenidos. De momento este medio de
comunicación se tiene como un mero escaparate, siendo el
contenido bastante escaso.
- Debería la Administración Pública responsabilizarse más de
la actualización de los contenidos que se presentan en sus
páginas Web. Actualmente existen programas que, aunque con un
costo un poco elevado, dan una alta rentabilidad.
- En la información que se presenta al ciudadano, es muy
importante que quede claro cual es la fuente de información por
lo que esta debería presentada haciendo referencia a la persona
o departamento que la introduce y mantiene.
- El aspecto interactivo que por definición caracteriza a
Internet está muy poco explotado por los servidores de la
Administración Pública. La posibilidad de incluir formularios
para reclamaciones y sugerencias, así como para la aportación
de datos en las actualizaciones de guías y directorios, sería
un paso adelante muy importante.
- La resolución de ciertos trámites, con las garantías de
seguridad en los datos personales que hoy ofrece la Red, debería
facilitarse a través de las propias páginas informativas y como
complemento de ellas. Este extremo es particularmente interesante
para las personas que presentan limitaciones en su movilidad,
facilitando su acceso a través de una "ventanilla única y
electrónica" desde su propio hogar o desde la sede de su
asociación.
- Sería muy deseable la inclusión de un apartado en el que se
de respuesta a las preguntas más frecuentes. Esto facilitaría
una información muy importante para la adecuada gestión en
determinados trámites administrativos, que a fin de cuentas
redundaría en una mayor agilidad y mejor imagen de la
Administración Pública.
- Diseñar sistemas de búsqueda orientados a la obtención de
las informaciones que se detecten como más solicitadas es una
tarea que no caería en saco roto y, al igual que el punto
anterior, redundaría en una mayor agilidad y mejor imagen de la
Administración. Los buscadores que se insertan en los
servidores, son programas estandares que no hacen tareas
selectivas. Éstas se deberían facilitar mediante búsquedas
prefijadas.
- La imagen no es todo en Internet. Las páginas muy abigarradas
pueden ser estéticamente muy interesantes, pero a veces
dificultan su visualización o entorpecen un manejo ágil de la
información que se ofrece. Una buena proporción
"fondo/forma" es un objetivo a conseguir en páginas
que no persiguen un interés comercial, sino que pretenden
prestar un servicio al ciudadano.
- Los responsables del diseño y mantenimiento de las páginas
Web de la Administración Pública, no deben nunca olvidar que se
dirigen a ciudadanos que no tienen porque conocer la
terminología administrativa. Se deberían seguir ciertas pautas
de calidad en la atención al público, que ya aparecen en muchos
manuales administrativos. Una buena información gana mucho si
además es asequible.
- Cuando se trata de referirse a colectivos de unas
características especiales, y las personas con discapacidad
sería uno más, debería hacerse utilizando pautas de estilo
adecuadas, que también ya vienen recogidas en manuales (como es
el caso de las Pautas de Estilo difundidas por el Real Patronato
de Prevención y Atención a Personas con Minusvalía).
Podrían ser más las conclusiones reflejadas en este apartado. Están las que a mi personalmente me han parecido más destacables, queda en manos del lector (u oyente) avezado el sacar las suyas propias y, por qué no, difundirlas.
Anexo I -
Direcciones de las páginas visitadas. ![]()
Administración Central:
Agencia Tributaria: http://aeat.tsai.es.
CEAPAT: http://www.seg-social.es/imserso/discapacidad/docs/i_discea.htm.
Congreso de los Diputados: http://www.congreso.es.
IMSERSO: http://www.seg-social.es/imserso.
Instituto Nacional de Empleo: http://www.ienm.es.
Instituto Nacional de Estadística: http://www.ine.es.
Ministerio para las Adminstraciones Públicas: http://www.map.es.
Senado de España: http://www.senado.es .
Administración Autonómica:
Comunidad de Madrid: http://www.comadrid.es.
Euskadi: http://www.euskadi.net.
Generalidad de Cataluña: http://www.gencat.es.
Gobierno de Canarias: http://www.gobcan.es.
Junta de Andalucía: http://www.caan.es.
Junta de Galicia: http://www.xunta.es.
Región de Murcia: http://www.carm.es.
Administración Local:
Ayuntamiento de Barcelona: http://www.bcn.es.
Ayuntamiento de Cieza (Murcia): http://www.ctv.es/aytcieza.
Ayuntamiento de Lorca (Murcia): http://www.ayuntalorca.es.
Ayuntamiento de Madrid: http://www.munimadrid.es.
Cabildo de Fuerteventura: http://www.cabildofuer.es.
Diputación de Barcelona: http://www.diba.es.
Diputación de Sevilla: http://www.dipusevilla.es.
Mancomunidad Cinco Villas: http://www.cincovillas.es.
Universidades:
Universidad Complutense de Madrid: http://www.ucm.es.
Universidad de Murcia: http://www.um.es.
Universidad de Valencia: http://uv.es.
Anexo II -
Informaciones complementarias. ![]()
Para acceder al programa de validación
sobre la accesibilidad de páginas Web y compatibilidad con
navegadores y versiones del lenguaje HTML, puedes visitar la
siguiente dirección:
http://www.cast.org/bobby.
Para conocer las normas de accesibilidad
redactadas por la WAI de W3C, visita la página:
http://www.w3c.org/wai (para la versión en inglés) y
http://acceso.uv.es/accesibilidad (para la traducción al castellano realizada por la
Unidad de Investigación ACCESO de la Universidad de Valencia).
Sobre la terminología propuesta por la
Organización Mundial de la Salud (OMS) en su Clasificación
Internacional de las Deficiencias, Discapacidades y Minusvalías
(CIDDM), existe una versión en castellano editada por el
Servicio de Publicaciones del IMSERSO, que puedes solicitar a:
Servicio de Publicaciones del IMSERSO.
Ginzo de Limia, 58.
28029 MADRID.
Teléfono: (+34) 91 347 89 35.
También puedes encontrar información sobre la revisión que se
está realizando de la Clasificación en la dirección Web:
http://www.who.ch/icidh.
Volver al
principio de la página.
Volver
a la página de Documentación del Curso.
Este sitio en la Web trata
de ser accesible para todas las personas con algún tipo de
limitación funcional y para todo tipo de navegadores.
Si encuentra algún problema al visitarlo, no dude en ponerse en
contacto con el responsable del mismo.
Envíe un correo electrónico a:
[email protected]