BIENVENIDOS
A NUESTRA HISTORIA

NUESTRA HISTORIA

Para lograr entender mejor la historia de la iglesia en Aguascalientes, nuestra propia historia, es preciso hacer un esbozo sobre el descubrimiento y conquista material y espiritual de nuestras tierras, pasando por la evangelizaci�n y Fundaci�n de la Iglesia en M�xico hasta llegar al nacimiento de la Iglesia aqui en Aguascalientes.

Nuestro trabajo estar� basado pr�cticamente en las obras tituladas "Historia de La Iglesia Cat�lica en Aguascalientes" (dividida en 3 tonos), y "Labor Social de la Iglesia Cat�lica en Aguascalientes" que son del mismo autor el Sr. Jos� Antonio Guti�rrrez G.

Retomaremos tambien alguna informaci�n que nos proporcionar� el INEGI  y nos basaremos tambien en el I y II Plan Diocesano de Pastoral de esta Di�cesis.

I
DESCUBRIMIENTO Y CONQUISTA
MATERIAL Y ESPIRITUAL

1.- MARCO GENERAL.

1.1.- LA REGI�N.

       Solemos encontrar  ciertas  dificultades cuando  se realiza el estudio  de un �rea,  ya por problemas  para   definir   satisfactoriamente   el  espacio, o porque  nuestra  actitud tiene que adoptar criterios preestablecidos.
        Est�  claro  que  una  u  otra  forma   es  necesario   delimitarla,   porque  representa una individualizaci�n del espacio  que  se piensa  aprovechar,  pues historia las diversas actividades del  hombre   en  el  tiempo  y  el  espacio.  E sta es  la raz�n   por que no siempre la podamos delimitar, por lo  que   los  resultados  de  un  proceso   hist�rico  en  el  que el hombre  puede adquirir   o  no  conciencia  regional  como  una  forma   de  pertenecer   a  ese  espacio   con caracter�sticas  comunes  y  que  comparte,  es factor de su transformaci�n.  A�n cuando  as� ocurre,  siento  que  en  nuestro   caso  la  regi�n   de  estudio   conforma  un espacio  menos complejo  que  otros,  porque   re�ne  una  definici�n  concreta;  es  decir  que la divisi�n  que adoptamos  registra  un  espacio,  el  de  la   Parroquia  de Aguascalientes, donde encontramos  caracter�sticas hist�ricas acumuladas en un lapso  temporal  y  que  corresponden  tambi�n, a criterios de demarcaci�n, los parroquiales.
      El escenario de esta primera parte de nuestro estudio comprende  lo que fue la Alcald�a de Mayor de  Aguascalientes,   que  dio  vida  en  la  colonia   a  las  parroquias  de  la  Asunci�n, Asientos,   San  Jos�  de  Gracia;  y  Calvillo  en el siglo XIX las del Encino y Jes�s Mar�a, las cuales dieron  origen  en 1899 a la Di�cesis de Aguascalientes. Ubicado en el centro-occidente de  la  Rep�blica  Mexicana,  es  un  espacio  entre  el  �rido  Norte,  el  h�medo  Pac�fico y la sequedad de  los altos valles del Altiplano. La Sierra Madre Oriental l separa de las  tierras altas semi�ridas y las bajas que m�s  de una vez se prolongan hasta  el Pac�fico. Resalta en el centro la gran llanada aguascalentense, matizada, con frecuencia,  por  ca�adas y elevaciones de poca alzada, que van  a desembocar en las estribaciones de  la  Sierra Madre Occidental,  a modo de  contrafuerte.

Caracterizan  este  espacio  climas  semi�ridos  con  variantes  al  norte   y  al  centro,  que   en  la  corta  temporada  de lluvias  se convierten   en  calurosos;   en  el  Valle  de Huej�car el clima  es semitemplado  en  oto�o  e  invierno  y  caluroso  en primavera y verano.  Planicies   como  las  aguascalentenses  las encontramos  hacia  el  norte   y  oeste,   m�s  all�   de   las    serran�as,  hasta Sombrerete  y  Mazapil.  En  este   inmenso   horizonte  emergen prominencias   y  laderas  que  no  sobrepasan  los  3,000 metros sobre  el  nivel  del  mar.  Leemos   en  la  Relaci�n  de Hernando Gallegos:  <<toda esta providencia  es  m�s  llana  que montuosa, aunque  toda  ella   tiene   muchas  quebraduras.  Y  tiene  pocos r�os  y arroyos:  es  falta de aguas,  antes que abundosa;  aunque no faltan las   que  son  menester  para los pobladores della>>. El  territorio es abundante en tierras pobres, flacas, capaces apenas de alimentar  una  vegetaci�n  de  matorrales xer�fitos, arbustos, cactos y zacatales. Por eso  su  vegetaci�n  dominante se limita a  nopales,   mezquitales,  huizaches,  arbustos  inferiores  y  pasto chino,  propia  de  las  zonas  des�rticas;  aun que  no es extra�o encontrar matizado el horizonte de peque�as  <<joyas>>  u oasis.

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