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Para lograr entender mejor la historia de la iglesia en Aguascalientes, nuestra propia historia, es preciso hacer un esbozo sobre el descubrimiento y conquista material y espiritual de nuestras tierras, pasando por la evangelizaci�n y Fundaci�n de la Iglesia en M�xico hasta llegar al nacimiento de la Iglesia aqui en Aguascalientes.
Nuestro trabajo estar� basado pr�cticamente en las obras tituladas "Historia de La Iglesia Cat�lica en Aguascalientes" (dividida en 3 tonos), y "Labor Social de la Iglesia Cat�lica en Aguascalientes" que son del mismo autor el Sr. Jos� Antonio Guti�rrrez G.
Retomaremos tambien alguna informaci�n que nos proporcionar� el INEGI y nos basaremos tambien en el I y II Plan Diocesano de Pastoral de esta Di�cesis. |
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Solemos encontrar ciertas dificultades cuando se realiza el estudio de un �rea, ya por problemas para definir satisfactoriamente el espacio, o porque nuestra actitud tiene que adoptar criterios preestablecidos. Est� claro que una u otra forma es necesario delimitarla, porque representa una individualizaci�n del espacio que se piensa aprovechar, pues historia las diversas actividades del hombre en el tiempo y el espacio. E sta es la raz�n por que no siempre la podamos delimitar, por lo que los resultados de un proceso hist�rico en el que el hombre puede adquirir o no conciencia regional como una forma de pertenecer a ese espacio con caracter�sticas comunes y que comparte, es factor de su transformaci�n. A�n cuando as� ocurre, siento que en nuestro caso la regi�n de estudio conforma un espacio menos complejo que otros, porque re�ne una definici�n concreta; es decir que la divisi�n que adoptamos registra un espacio, el de la Parroquia de Aguascalientes, donde encontramos caracter�sticas hist�ricas acumuladas en un lapso temporal y que corresponden tambi�n, a criterios de demarcaci�n, los parroquiales. El escenario de esta primera parte de nuestro estudio comprende lo que fue la Alcald�a de Mayor de Aguascalientes, que dio vida en la colonia a las parroquias de la Asunci�n, Asientos, San Jos� de Gracia; y Calvillo en el siglo XIX las del Encino y Jes�s Mar�a, las cuales dieron origen en 1899 a la Di�cesis de Aguascalientes. Ubicado en el centro-occidente de la Rep�blica Mexicana, es un espacio entre el �rido Norte, el h�medo Pac�fico y la sequedad de los altos valles del Altiplano. La Sierra Madre Oriental l separa de las tierras altas semi�ridas y las bajas que m�s de una vez se prolongan hasta el Pac�fico. Resalta en el centro la gran llanada aguascalentense, matizada, con frecuencia, por ca�adas y elevaciones de poca alzada, que van a desembocar en las estribaciones de la Sierra Madre Occidental, a modo de contrafuerte. |
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Caracterizan este espacio climas semi�ridos con variantes al norte y al centro, que en la corta temporada de lluvias se convierten en calurosos; en el Valle de Huej�car el clima es semitemplado en oto�o e invierno y caluroso en primavera y verano. Planicies como las aguascalentenses las encontramos hacia el norte y oeste, m�s all� de las serran�as, hasta Sombrerete y Mazapil. En este inmenso horizonte emergen prominencias y laderas que no sobrepasan los 3,000 metros sobre el nivel del mar. Leemos en la Relaci�n de Hernando Gallegos: <<toda esta providencia es m�s llana que montuosa, aunque toda ella tiene muchas quebraduras. Y tiene pocos r�os y arroyos: es falta de aguas, antes que abundosa; aunque no faltan las que son menester para los pobladores della>>. El territorio es abundante en tierras pobres, flacas, capaces apenas de alimentar una vegetaci�n de matorrales xer�fitos, arbustos, cactos y zacatales. Por eso su vegetaci�n dominante se limita a nopales, mezquitales, huizaches, arbustos inferiores y pasto chino, propia de las zonas des�rticas; aun que no es extra�o encontrar matizado el horizonte de peque�as <<joyas>> u oasis. |
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