EL DIENTE VITAL Y DESVITAL "TRATADO":
El sentido de la odontología es conservar, salvar lo que se pueda salvar, pero a condición de que no perjudique la salud o pueda producir daños.
Antes de entrar en concreto en este tema seria conveniente verlo desde su unidad, ya que los focos o campos de irritación en la cavidad bucal, que no sean traumatismos o muelas retenidas, podrían ser secundarios.
Se dice que la caries es una enfermedad de la civilización (como la mayoría de nuestra era). Por interés propio, al finalizar la guerra civil española (que duró casi tres años), pudimos llevar a cabo, tanto en el interior del país como en zonas costeras (excluyendo grandes núcleos urbanos), un estudio sobre el estado dental de los escolares de todas las edades, la alimentación durante ese periodo de tiempo era como muy primitiva, casi siempre vegetariana, pobre en hidratos de carbono, y pobre en albúmina. La consecuencia fue que la caries prácticamente no existía. El número de niños que padecían caries era entonces de aproximadamente el 1-2%.
En muchos escolares de alrededor de los 9 años, que presentaban profundas caries en el molar de los seis años, se demostró que, después de tres años de alimentación precaria la caries se había detenido y hasta las profundas cavidades, donde era imposible una limpieza mecánica, estaban totalmente endurecidas.
CONCLUSIONES:
a) De ello podemos extraer la conclusión, que hoy en día es muy difícil, en una incidencia de caries del 95% (aquí en España algo menor) llevar a cabo un tratamiento, digamos biológico efectivo, sin considerar los factores alimenticios y medioambientales. Esta circunstancia se ve agravada por un lado por la alimentación cada vez más sintética, ya en los primeros años de la infancia, y por la otra, por la creciente prisa a la hora de comer; Ya no se mastica, solo se traga.
En lo que respecta a la alimentación sintética no quiero dejar de explicar una pequeña anécdota que a pesar de tratarse de un experimento involuntario con animales, nos da conclusiones en cuanto a nuestra alimentación infantil. Una señora de París vino aquí en compañía de un gato siamés joven. Para que el animalito no le faltara alimento, se trajo comida especial con vitaminas y minerales, envasada al vacío. Llevaba instrucciones en cuanto a cantidades a mezclar en relación con la edad y peso del animalito. El gato de lujo de París, se acercó con desdén a la comida, la olisqueo durante horas, de manera que se pudo constatar que el animalito empezaba a dudar de su sentido del olfato. ¿Sería el laboratorio analítico de los animales respecto del preparado que tenia delante?. A causa del escaso éxito conseguido, se colocó la cazoleta fuera para que los otros pobres gatos malnutridos y medio salvajes que viven en las rocas de la costa, pudieran hacerse con el "manjar". Aquí el éxito aun fue menor, a pesar del hambre venían, olían y se marchaban. No aceptaban la alimentación sintética. Hasta aquí la anécdota.
Y si un pequeño ser humano, a pesar de radio, televisión y juguetes no quiere saber nada de alimentación especializada, cuando aun existe el instinto que más tarde perdemos, los padres lo llevan al médico, y dicen: "Doctor, el pequeño no tiene apetito". Sí lo tiene, lo que no le dan es la alimentación adecuada.
b) El otro factor, la carencia de la función de masticación correcta, trae por un lado una menor irrigación sanguínea y desarrollo de los maxilares y por el otro una mala digestión.
Sumemos ahora la inadecuada alimentación en general, la falta de masticación correcta y los muchos factores ambientales y veremos que es muy difícil, especialmente para el estomatólogo, presionado por la organización burocrática de la Seguridad Social, que le obligan a visitar un sinnúmero de pacientes al día, llevar a cabo un correcto tratamiento científico.