HEMORRAGIA RENAL:
En la patología de las enfermedades renales, la importancia de los focos sépticos son bien conocidas por los urólogos. Lamentablemente no siempre se les reconoce, o se duda de ellos en diversas enfermedades como en el caso de la litiásis.
No es nuestra intención tratar aquí más a fondo las diversas enfermedades, su etiología, patogénesis, etc. sino únicamente traer algunos ejemplos de esta especialidad con relación a los campos de irritación. Especialmente bien visible es la causa en el caso que relatamos a continuación. Sobre todo también su desarrollo.
PACIENTE: M.U. 37 años carpintero, Zamora
La anamnesis no muestra nada especial, aparte de una ligera hepatitis crónica, pero esto es relativamente normal en este paciente que es un admirador de BACO ya que opina que el agua no esta hecha para beber.
De repente se produjeron fuertes hemorragias renales, que difícilmente pudieron detenerse con hemostáticos. Días después fue reconocido por un colega para ver si focos sépticos o tóxicos en la cavidad bucal podían tener alguna influencia. Durante la exploración se encontró una muela del juicio superior gangrenosa, que fue inmediatamente extraída por el colega. Con ello, por el momento, se detuvieron las hemorragias, para volver con la misma intensidad al cabo de tres meses. ¿Fracaso? Eso parecía. Pero a la vista del primer resultado se practicó un reconocimiento neuro-focal exhaustivo. La exploración clínica odontológica dio únicamente como resultado unos incisivos cubiertos con mucho sarro, nada más.
RADIOGRAFÍA DENTAL: (Imagen nº. 154) esta ya mostraba algo más interesante, es decir, una osteítis circunscrita apical, partiendo del incisivo lateral inferior.
Pero aun fue más interesante cuando se lo mostramos al paciente, que dijo: "¿Es posible que el grano que tengo bajo la barbilla provenga de este diente?" Y continuó: "Siempre que se cierra el grano tengo sangre en la orina pero cuando se abre, eso desaparece." Se trataba de una fístula que al cerrarse provocaba nuevamente las hemorragias. Vemos aquí claramente las conexiones entre foco y enfermedad, tal y como ya lo hemos descrito en el capítulo "Metamorfosis de los focos y campos de irritación".
EPICRISIS: Tras la extracción de este diente, y la cicatrización de la herida, no ha habido reincidencia en un periodo de observación de 7 años, a pesar de que el paciente sigue siendo fiel a Baco. En este caso excepcional citaré la comunicación de un famosos radiólogo de Málaga, que de no ser porque conozco su seriedad, me parecería increíble.
Una paciente a la que hice una gran cantidad de radiografías, debía ser operada por hemorragias renales que se resistían a cualquier tipo de terapia. La alteración patológica estaba claramente demostrada por las radiografías. Además la paciente las envió a América para su ratificación y de allí volvieron con la misma indicación. Pero antes de la operación, una vecina le dijo, porque antes de operarte no vas a que te saquen estos dientes que se te mueven, para que no te los tragues durante la anestesia. Eso fue lo que hizo, y con ello se esfumaron las hemorragias renales, a pesar del resultado patológico de las radiografías. Lo dicho, no me lo hubiera creído.
¿GLIOMA? - CEFALALGIAS:
PACIENTE: Prof. G, 55 años, profesor de matemáticas, Turín.
SÍNTOMO-PATOLOGÍA: Presión en la cabeza y fuertes dolores de cabeza, de génesis poco clara.
ANAMNESIS: Este paciente nos fue enviado para ver si podíamos aclarar el origen de sus dolores de cabeza, indefinibles mediante análisis, EEG, y no menos de 21 arteriografías de cráneo. La exploración clínico-estomatológica no daba indicios porque, este paciente, muy alto y de fuerte complexión (casi dos metros de altura), tenia una dentadura muy buena. Únicamente detrás del segundo molar superior, la sonda encontró una pequeña irregularidad que provenía de una caries, tal como posteriormente constatamos a la vista de la radiografía (Imagen nº. 155). A pesar de que en la radiografía se aprecia muy bien esta profunda caries, la dentina cubría toda la cavidad. Se trataba de una pulpítis hiperhémica que localmente no producía dolor alguno.
Como hemos visto casos de este tipo en diversas ocasiones (una paciente venia de París donde le habían practicado análisis en clínica durante tres meses), preguntamos al paciente si deberíamos curarle sus misteriosos dolores de cabeza en 5 minutos.
EPICRISIS: La extracción, mejor dicho ya; la sola anestesia, hizo desaparecer inmediatamente la presión en la cabeza como él la llamaba y naturalmente también la cefalálgia. El paciente que creía desde hacia meses que tenia un tumor, saltó de alegría y nos abrazó y besó agradeciéndonos su curación.
Explicamos este caso solo para demostrar que, es realmente necesario pensar en primer lugar en los campos de irritación en el área de trigémino. Nuestro ex-paciente sin embargo va de casa en casa diciendo "vente e una radiografía de la testa".