Al día siguiente, durante el reconocimiento de este paciente, al cual cada noche se le administraban 2 sedantes, explicó que aquella noche había dormido sin tomarlos (como durante todo el tiempo después). A la vista de esta reacción positiva, el diente se trató en tres sesiones con gas de cloro, es decir, suministrando el gas mediante una jeringuilla con ligera presión a través del canal nervioso hacia la zona apical (método según el Dr. Weigele).
Tras la remisión de todos los síntomas locales, el diente, así como el espacio vacío sobre el diente, se rellenaron con "calxyl" reabsorbente, es decir; hidróxido de calcio (Imagen nº. 129).

                               

Después de algunas semanas se efectuó un control radiológico, posterior a la reabsorción, y en la replesión de raíz en el espacio apical, en la que pudimos observar que esta mostraba la nueva formación ósea.
EPICRISIS: Algunas semanas después de este tratamiento, el estado del paciente mejoró ostensiblemente, con lo que se demostraba que la aseveración referente a la "irritación no específica" no era más que una teoría, a pesar de que nuestro tratamiento ya era en sí una irritación, esta resultaba completamente inocua.

Al cabo de 14 días, el paciente, que permanecía ingresado en el psiquiátrico, pedía libros ya que según el "aquí estaba perdiendo el tiempo". No se efectuaron más tratamientos de electroshocks, aparte de nuestra terapia neural sobre el espacio apical (en el pliegue) que fueron un total de 5 inyecciones a 0,5 ml.
El paciente permaneció más de medio año en el centro "porque no creían en su curación duradera". Tras un periodo de observación de 20 años podemos creer en una curación positiva.

X - MAXILARES VACIOS O MAXILARES DESDENTADOS
En la búsqueda de los campos de irritación hay dos causas difíciles de encontrar, por un lado el diente empastado, carente de síntomas con alteraciones no apreciables radiológicamente, y por el otro las llamadas "reosteítis" o "pseudoosificaciones" (estas últimas se dan frecuentemente en mujeres en una línea "hiperfoliculina" que presenta un proceso de curación demasiado rápido).
Algunas de estas zonas de irritación reaccionan a métodos de provocación o de medición eléctrica, también a los infrarrojos, y algunos permanecen "mudos" aun a los efectos a distancia.
Esto se puede observar a veces en radiografías intraorales en esta clase de zonas en formación "ósea normal", producida por una osificación de reacción anterior de la cortical, mientras que la capa esponjosa presenta una osteolósis o mejor dicho una pseudo-osificación.

A menudo nos puede ayudar el diagnóstico neural según el Dr. Huneke, como veremos a continuación. Al margen sea dicho, esta circunstancia es completamente natural, ya que la odontología por lo que respecta a su pequeña cirugía, es decir, las extracciones, contradice completamente las reglas de la cirugía. Veamos la acción en pocas palabras: Extracción, escupir, pagar (o volante de la asistencia médica) y la cuestión termina. Salvo raras excepciones no se lleva a cabo un control posterior de las heridas, como es usual en cirugía. La curación clínica no nos dice nada sobre la osificación correcta ya que se trata de una molestia trópica. Y esto cuenta especialmente en los casos de enfermedades paradontales, en dientes que se mueven, etc., aquí la curación ósea corre un riesgo especial, y puede tener como consecuencia una osteítis residual.
Hay que prestar especial atención a este detalle en las neuralgias de trigémino que pueden tener su inicio en este punto.

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