GASTRITIS:
PACIENTE: J.Av., 25 años, carnicero, Blanes. Paciente de naturaleza particularmente fuerte, padecía desde hacia años de una gastritis que no respondía a ninguna terapia.
La radiografía (Imagen nº. 47) permite la observación precisa de algunas particularidades. Por una parte, una "bolsa" séptica marginal de un cordal*, e, inmediatamente debajo, se apreciaba una condensación del hueso, señal de una buena reacción defensiva: el organismo quiere impedir la invasión mediante una densificación. Pero, además, vemos la muela directamente junto (en contacto) al canal mandibular, en la zona de irritación, o sea, un campo netamente neural. En este caso, damos mayor importancia a los efectos patogénicos de éste último, a pesar de que ambos se potencian.
(* "Cordal": muela del juicio).
La extracción produjo una mejoría repentina, que permaneció y que pudimos observar durante 20 años. De manera que nuestra suposición no fue pura teoría, sino que se vio confirmada por el éxito. La reacción, la predisposición o el "locus majoris reactianis" de cada individuo, son un mundo aparte. Y para nosotros, lamentablemente, siempre tratamos con el "saber dónde".
Pero aquí se hace necesaria una explicación: en el caso citado, así como en cientos de otros, el paciente es informado sobre el "posible efecto"; no se le promete nada, sino que, como ya indicamos en otro apartado, se le aclara que se trata de un campo de irritación (espina irritativa -aquí en España-). Además, que con la extracción de la muela no perderá nada, sino que se beneficiará. Nunca vimos a un paciente que no pidiera, de por sí, que se eliminaran estos campos de irritación lo antes posible, o ¡al momento!. Quizá sea ésta la diferencia entre nosotros y las grandes clínicas, donde el paciente es enviado de un lugar a otro y, finalmente, ya no sale nada y, como máximo, acaba riendo porque le ha sido extraída una muela a causa de tal o cual enfermedad. El paciente debe saber lo que puede esperar: entonces no habrían fracasos. Esto, naturalmente, requiere tiempo y contacto, y de esto precisamente cada vez hay menos.
UN DOLOR DE CABEZA "IMPOSIBLE":
Cuando vemos la gran cantidad de pacientes aquejados de dolores de cabeza, cuyos motivos son a veces muy fáciles de hallar, uno se pregunta: ¿cómo es posible que estas causas sean tan escasamente conocidas? (Y no solamente ocurre aquí en este país, ya vemos a pacientes de todo el mundo en igual circunstancia. Por esto, resulta incomprensible toda esta situación).
En el libro de bolsillo "MMW Dolor de cabeza 1.975 - Contribuciones al estado actual de las investigaciones sobre el dolor de cabeza desde el punto de vista internacional e interdisciplinar" (Oteo Sapos, Munich), el ámbito maxilar se menciona en algún apartado, pero, en general, no se le presta mayor atención. Sobre todo, el contenido trata sobre los síndromes cervicales, aspectos locales, sin considerar su estrecha relación con el ámbito maxilar y de las amígdalas. Especialmente, y en el caso de dolores de cabeza en jóvenes, no se considera el factor neural provocado por la presión de las muelas del juicio. Esto es válido hasta para muchas clínicas dentales.
En el transcurso de estas explicaciones, damos algunos ejemplos; pero sirva éste relatar la tragedia de estos pacientes:
PACIENTE: Sra. A.J., 29 años; Madre de dos niños. Barcelona.
Desde la edad de 22 años viene padeciendo de ligeros dolores de cabeza, que fueron tratados con los métodos tradicionales. No se conocía ninguna enfermedad específica; cualquier diagnóstico expresaba: "Sin resultado".
Pero en el transcurso de los años, el dolor aumentó de tal forma que se probaron todos los remedios contra el dolor de cabeza, a los que cada vez reaccionaba menos, y que, además, provocaban síntomas secundarios. Uno de estos remedios, en polvo, era el más eficaz, pero, desgraciadamente, un frasco, presentación original, le duraba solo tres días (normalmente 8-14 días, tomando a diario).
La paciente, que ya no podía vivir sin este medicamento, consiguió que el fabricante, cuyo laboratorio se encontraba en la vecindad, le suministrara estos polvos envasados en recipientes de gran tamaño para mermelada.