UNA DERMOPATÍA "PENOSA":
PACIENTE: Sra. A.F., 35 años, cocinera, Barcelona (actualmente en Lloret). La enfermedad era un eczema incurable en la nariz, de manera que, ¡pobre paciente!, su semblanza recordaba a la cara del clásico payaso.
Dado que anteriormente había trabajado de cocinera en casa de un dermatólogo, se le habían aplicado todos los remedios posibles, empezando por nieve de C02 y pasando por todo tipo de pomadas, pero sin éxito. Por tanto, cambió de casa, cosa muy comprensible.
Un examen puramente odontológico resolvió el problema en unos momentos. Se trataba de una muela del juicio ladeada, que, a causa de su presión, durante la erupción destruyó el 2° molar, que estaba desvitalizado y gangrenoso; además, se formó alrededor de la muela del juicio una osteítis marginal, y bajo el segundo molar una rarefacción, es decir, tres peligrosos campos de distorsión unidos. No en balde se dice que la unión hace la fuerza; así también en los campos de distorsión. (Imagen º 39).
TERAPIA: Bueno, ésta fue muy sencilla. Se extrajeron las dos muelas culpables, se eliminó, asimismo, la zona osteítica y en pocos días la paciente era nuevamente feliz porque había perdido su cara de payaso, y su patrona de cocina también, porque no es una satisfacción el tener un eczema tan grave cerca de ollas y platos.
TEMPERATURAS SUBFEBRILES - NEFRITIS*:
PACIENTE: Sra. C.B., 30 años, comerciante, Lloret de Mar. Enfermedad: nefritis. La paciente llevaba un mes en cama sin experimentar mejoría a pesar de todas las terapias practicadas.
(* "Nefritis": inflamación del riñón).
Como ya disponíamos de una radiografía (Imagen nº. 40), alertamos a la familia sobre las posibles conexiones, dado que, aparte del factor neural (presión canal mandibular), se establecía un factor séptico por la comunicación de una muela impactada con la cavidad bucal, o sea, dos campos de distorsión que se potenciaban.
TERAPIA: La eliminación de los mencionados elementos de esta zona puso fin, en unos días, a las temperaturas subfebriles, así como a la nefritis. Periodo de observación: 26 años.
Seria conveniente mencionar que la paciente fue tratada por un especialista afamado, el cual, a causa de su ignorancia en los factores descritos, trató la enfermedad de acuerdo con su diagnóstico local, sin tener en cuenta la etiología. La curación era, por tanto, imposible hasta no haber eliminado el factor causal.